{"id":661,"date":"2009-04-13T15:47:07","date_gmt":"2009-04-13T14:47:07","guid":{"rendered":"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/?page_id=661"},"modified":"2024-11-05T10:30:14","modified_gmt":"2024-11-05T09:30:14","slug":"stolpern-wir-in-die-bevolkerungsfalle","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/es\/ecologia\/vamos-a-tropezar-con-la-trampa-poblacional\/","title":{"rendered":"Por qu\u00e9 caemos en la trampa de la poblaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<blockquote><p>(Publicado en GralsWelt 43\/2007)<\/p><\/blockquote>\n<p>En 1798 se public\u00f3 un texto sobre econom\u00eda cl\u00e1sica que todav\u00eda se cita con frecuencia en la actualidad y ha sido visto negativamente por la mayor\u00eda de sus lectores desde que se public\u00f3 por primera vez.<\/p>\n<p>Bienhechores, moralistas, ecologistas, economistas, fil\u00f3sofos, psic\u00f3logos, soci\u00f3logos, te\u00f3logos: casi todos ellos rechazan esta obra con una gran variedad de argumentos. Y sin embargo, se menciona una y otra vez. Es dif\u00edcil entender por qu\u00e9 una obra que ha sido condenada por la mayor\u00eda de sus cr\u00edticos durante dos siglos no ha ca\u00eddo en el olvido hace mucho tiempo.<\/p>\n<p>Para colmo, los enunciados b\u00e1sicos de este extra\u00f1o libro tambi\u00e9n est\u00e1n revestidos de (sencillas) f\u00f3rmulas matem\u00e1ticas; Y las matem\u00e1ticas no son un buen argumento, \u00bfverdad? \u00bfO es eso?<\/p>\n<blockquote><p><em>\u201cSomos una carga pesada para el mundo y los recursos son escasos; Todos se quejan porque las necesidades van creciendo, aunque la naturaleza ya no nos puede llevar. Debemos enfrentar el hecho de que la enfermedad y el hambre, la guerra y las inundaciones ponen l\u00edmites a una humanidad en crecimiento excesivo\u201d.<\/em><br \/>\nQuintus Septimus Tertuliano (160-225)<\/p><\/blockquote>\n<p>El provocativo escrito tiene por t\u00edtulo <em>&quot;Ensayo sobre los principios de la poblaci\u00f3n&quot;<\/em> (Ing. &quot;Experimento sobre la Ley de Poblaci\u00f3n&quot;).<\/p>\n<p>su autor es <strong>Tom\u00e1s Robert Malthus (1766-1834).<br \/>\n<\/strong>Nacido en Inglaterra el 17 de febrero de 1766, el economista pol\u00edtico y fil\u00f3sofo social proviene de una respetada familia de clase media. Despu\u00e9s de sus estudios se convirti\u00f3 en ministro anglicano. Luego, un escrito ampliamente aclamado lo convirti\u00f3 en un destacado te\u00f3rico de la econom\u00eda cl\u00e1sica. En 1805 se convirti\u00f3 en profesor de historia y recibi\u00f3 la primera c\u00e1tedra del mundo en econom\u00eda pol\u00edtica en el Colegio de la Compa\u00f1\u00eda de las Indias Orientales.<\/p>\n<p>La &quot;Ley de poblaci\u00f3n&quot;, que se public\u00f3 por primera vez en una peque\u00f1a edici\u00f3n, pronto se convirti\u00f3 en tema de controversia. Posteriormente, siguieron ediciones ampliadas y complementadas, y en cinco d\u00e9cadas aparecieron m\u00e1s de veinte equivalentes.<\/p>\n<p>Comenz\u00f3 una acalorada discusi\u00f3n. Se convirti\u00f3 en un cap\u00edtulo importante en la historia intelectual inglesa en la primera mitad del siglo XIX y a\u00fan contin\u00faa en la actualidad. El segundo trabajo principal de Malthus, &quot;Principios de econom\u00eda pol\u00edtica&quot;, publicado en 1820, apenas se nota hoy.<\/p>\n<p><strong>La Ley de Poblaci\u00f3n<\/strong><br \/>\nEn la &quot;Ley de poblaci\u00f3n&quot;, Malthus parti\u00f3 de un enfoque simple, a primera vista plausible:<br \/>\n<em>&quot;Desde mi punto de vista, puedo formular correctamente dos postulados:<\/em><br \/>\n<em> Primero, la comida es necesaria para la existencia humana.<\/em><br \/>\n<em> En segundo lugar, la pasi\u00f3n entre los sexos es necesaria y permanecer\u00e1 aproximadamente en su estado actual.<\/em><br \/>\n<em> Estas dos leyes parecen haber sido parte integral de nuestra naturaleza desde que sabemos algo sobre la humanidad...<\/em><br \/>\n<em> Dando por sentados mis postulados, sostengo que el poder reproductivo de la poblaci\u00f3n es infinitamente mayor que el poder de la tierra para producir sustento para los hombres.<\/em><br \/>\n<em> La poblaci\u00f3n aumenta en una serie geom\u00e9trica si no se encuentran obst\u00e1culos. Los medios de subsistencia s\u00f3lo aumentan en progresi\u00f3n aritm\u00e9tica. Unos pocos n\u00fameros bastar\u00e1n para demostrar la superioridad de la primera fuerza frente a la segunda...&quot;<\/em> (3, p\u00e1g. 18 s.).<br \/>\nPor lo tanto, Malthus supuso que la poblaci\u00f3n crecer\u00eda exponencialmente (en una serie geom\u00e9trica), mientras que la producci\u00f3n de alimentos solo podr\u00eda aumentar de forma lineal (en una serie aritm\u00e9tica). Esto se deriva de una simple consideraci\u00f3n: si en una generaci\u00f3n cada pareja tiene cuatro hijos, y la generaci\u00f3n siguiente nuevamente cuatro hijos por pareja, la poblaci\u00f3n se duplicar\u00e1 aproximadamente despu\u00e9s de cada generaci\u00f3n.<br \/>\nLa producci\u00f3n de alimentos no puede seguir el ritmo de este crecimiento demogr\u00e1fico: se pueden limpiar terrenos bald\u00edos, drenar pantanos, convertir bosques en campos, fertilizar, regar mejor, etc. Pero ninguna de estas mejoras permite que las cosechas aumenten de manera constante; incluso existe el riesgo de sobreexplotaci\u00f3n de la tierra, lo que reduce los rendimientos.<br \/>\nPor lo tanto, el crecimiento exponencial de la poblaci\u00f3n debe superar el crecimiento lineal de la producci\u00f3n de alimentos.<br \/>\nTarde o temprano, la peste y el hambre reducir\u00edan a la poblaci\u00f3n empobrecida, debilitada por la desnutrici\u00f3n, hasta que se dispusiera de suficientes alimentos.<br \/>\nTan pronto como la gente est\u00e1 mejor, su necesidad de reproducirse lleva a un exceso de nacimientos nuevamente; el ciclo comienza de nuevo. Esta \u201ctrampa de poblaci\u00f3n\u201d parece inevitable a menos que la planificaci\u00f3n familiar adecuada, las guerras, las plagas o los desastres naturales reduzcan el crecimiento de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Las condiciones econ\u00f3micas &quot;naturales&quot;, en opini\u00f3n de Malthus, dejan a la mayor parte de una poblaci\u00f3n demasiado grande muriendo de hambre y trayendo consigo problemas sociales.<br \/>\nEl pastor anglicano no vio una soluci\u00f3n satisfactoria al problema de la pobreza. No era un optimista esperando el progreso. As\u00ed que recomend\u00f3 el control de la natalidad a trav\u00e9s de la abstinencia, como todav\u00eda lo hace la Iglesia Cat\u00f3lica hoy.<\/p>\n<p>En su teor\u00eda de la din\u00e1mica de la poblaci\u00f3n, Malthus tambi\u00e9n abord\u00f3 la pregunta, que a\u00fan no ha sido respondida de manera concluyente, de cu\u00e1ntas personas pueden transportar los pa\u00edses, los continentes o incluso todo nuestro planeta.<\/p>\n<p><strong>\u00bfDemasiada gente?<br \/>\n<\/strong>Las tesis de Malthus indignaron a varios cr\u00edticos.<br \/>\nHasta la publicaci\u00f3n de su obra, las cuestiones de poblaci\u00f3n s\u00f3lo se mencionaban marginalmente.<br \/>\naunque ya tenia <em>Plat\u00f3n<\/em> sus ideas de un estado ideal exig\u00edan un t\u00e9rmino medio entre demasiadas y muy pocas personas, e incluso la Biblia menciona la falta de tierra. Algunos escritores de la antig\u00fcedad, el Renacimiento y la Ilustraci\u00f3n tambi\u00e9n se hab\u00edan ocupado del problema de la poblaci\u00f3n.<br \/>\nSin embargo, en el siglo XVIII era indiscutible que una poblaci\u00f3n creciente era deseable; as\u00ed est\u00e1 escrito en la Biblia (G\u00e9nesis 1:28) y redundaba en beneficio del Estado, que necesitaba soldados y supon\u00eda que m\u00e1s gente generar\u00eda un mayor rendimiento econ\u00f3mico y pagar\u00eda en consecuencia m\u00e1s impuestos.<\/p>\n<p>Ahora, a trav\u00e9s de Malthus, aparece el concepto de superpoblaci\u00f3n, que sugiere el pensamiento intolerable de que hay gente superflua; es decir, seres humanos que no pueden encontrar un lugar digno para vivir en nuestra sociedad.<br \/>\nLos ide\u00f3logos criminales del siglo XX implementaron ideas tan inhumanas de una manera horrible.<\/p>\n<p>En nuestro tiempo, hay un pron\u00f3stico de que en un futuro no muy lejano, 20 % o incluso menos de los sanos ser\u00e1n suficientes para toda la industria. El sector servicios, muy elogiado por los pol\u00edticos, dif\u00edcilmente crear\u00e1 entonces los puestos de trabajo que faltan. Porque las administraciones, los bancos y las compa\u00f1\u00edas de seguros ya est\u00e1n liberando cada vez m\u00e1s empleados y reubicando puestos de oficina en el extranjero. Incluso el supermercado automatizado sin personal de caja est\u00e1 en aumento.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 actividades significativas hay entonces para el resto de las personas que no encuentran trabajo y c\u00f3mo se distribuye el ingreso nacional? Una econom\u00eda capitalista dejada a las fuerzas del mercado dif\u00edcilmente encontrar\u00e1 soluciones justificables en el libre juego de la oferta y la demanda.<\/p>\n<blockquote><p><strong>la pobreza no es una verg\u00fcenza<br \/>\n<\/strong><em>Tom\u00e1s Robert Maltnus<\/em> fue un cient\u00edfico de la Ilustraci\u00f3n, pero al mismo tiempo guiado como te\u00f3logo por las convicciones religiosamente fundadas de su tiempo. Este car\u00e1cter teol\u00f3gico influy\u00f3 en su actitud hacia los pobres y hacia el bienestar de los pobres, que fue controvertida en Inglaterra en ese momento.<br \/>\nEn la Edad Media, el ideal cristiano de pobreza fue exaltado, al menos por algunas \u00f3rdenes religiosas, como supuestamente ejemplificaron Jes\u00fas y sus ap\u00f3stoles. Por tanto, la renuncia voluntaria a una vida c\u00f3moda se consideraba agradable a Dios, y las puertas del cielo estaban m\u00e1s abiertas para los pobres que para los ricos. Si uno era pobre o rico se dejaba al decreto divino. El hombre tuvo que someterse a esta decisi\u00f3n de Dios en humildad. Aunque los pobres estaban en el fondo de la jerarqu\u00eda social en la sociedad medieval, encontraron su lugar en la comunidad cristiana.<br \/>\nEsta actitud ha cambiado desde la Reforma bajo la influencia de la \u00e9tica protestante del trabajo, que ha agudizado la antigua distinci\u00f3n entre los que no pueden trabajar, los que quieren trabajar y los que no quieren trabajar. A partir de ahora, la riqueza se considera -m\u00e1s marcadamente en el puritanismo- como una consecuencia piadosa del esfuerzo y el trabajo de uno. La pobreza, por otro lado, se entend\u00eda cada vez m\u00e1s como una consecuencia de la falta de voluntad para trabajar y, por lo tanto, del fracaso culposo.<br \/>\nEn la Edad Media era un privilegio de las clases altas no ser obligadas a trabajar. En la \u00e9tica protestante del trabajo, el trabajo adquiri\u00f3 gran importancia y el \u00e9xito material como resultado de la diligencia sirvi\u00f3 para establecer jerarqu\u00edas sociales (6, p. 41).<br \/>\nEsta opini\u00f3n, que en parte est\u00e1 asociada con el desprecio por los pobres (hoy solicitantes de asilo y desempleados), todav\u00eda se siente en nuestra sociedad democr\u00e1tica. Aparece, p. B. en Alemania en discusiones sobre las reformas &quot;Hartz IV&quot;, que a veces dan la impresi\u00f3n de que los desempleados solo tienen que ser presionados lo suficiente, entonces encontrar\u00edan trabajo.<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfUn pesimista mis\u00e1ntropo?<br \/>\n<\/strong><em>Malthus<\/em> vio los problemas sociales de su tiempo. Los precios del trigo en Inglaterra hab\u00edan aumentado considerablemente como resultado de las malas cosechas y la guerra con Francia, e incluso hubo disturbios por alimentos. Tambi\u00e9n se critic\u00f3 la mala legislaci\u00f3n porque el bienestar oficial no hab\u00eda reducido la pobreza.<\/p>\n<p>Algunos, incluido Malthus, incluso consideraban perjudicial el bienestar p\u00fablico. Para reducir las tensiones sociales, Malthus recomend\u00f3 limitar la poblaci\u00f3n; \u00a1No era un paso f\u00e1cil para un pastor en ese entonces! Los cr\u00edticos acusaron a Malthus de querer prohibir el matrimonio a los pobres y abraz\u00f3 la peste como una forma de frenar el crecimiento de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p>De acuerdo con la<em> Economista David Ricardo<\/em> (1772-1832) dio <em>Malthus<\/em> <em>&quot;una f\u00f3rmula muy agradable para que los ricos sufran las desgracias de los pobres&quot;<\/em>, y Karl Marx (1818-1883) vieron a Malthus como uno <em>&quot;t\u00edpico representante de la clase dominante&quot;.<\/em><\/p>\n<p>En el siglo XIX hab\u00eda <em>Malthus<\/em>&#039;La teor\u00eda de la demograf\u00eda tiene cierta influencia en las ciencias sociales. Uno de sus atentos lectores fue <em>charles darwin<\/em> (1809-1882). Su teor\u00eda de la selecci\u00f3n asume (basada en Malthus) que cada poblaci\u00f3n (animal o vegetal) quiere multiplicarse m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites establecidos por el respectivo biotopo. La selecci\u00f3n natural asegura que solo los mejor adaptados puedan reproducirse, manteniendo el n\u00famero de individuos dentro de los l\u00edmites naturales.<\/p>\n<blockquote><p><strong>La doctrina del bote salvavidas<\/strong><br \/>\nLa explosi\u00f3n demogr\u00e1fica contin\u00faa, el desempleo crece en todo el mundo. Olas de inmigraci\u00f3n amenazan con inundar los pa\u00edses industrializados, y los pa\u00edses desarrollados dif\u00edcilmente pueden soportar sus cargas sociales. El eslogan &quot;el bote est\u00e1 lleno&quot; est\u00e1 dando vueltas: si un bote salvavidas est\u00e1 lleno, no se pueden llevar m\u00e1s n\u00e1ufragos si no quiere arriesgarse a que el bote sobrecargado vuelque y todos se ahoguen.<br \/>\nEsta actitud se deriva de la -supuestamente brutal- &quot;lucha en la naturaleza&quot;. No hace falta decir que las iglesias, los moralistas, los rom\u00e1nticos sociales y los bienhechores rechazan firmemente tales ideas; en su mayor\u00eda sin ofrecer soluciones a los problemas. Sin embargo, algunos cient\u00edficos advierten que no podemos escapar a las consecuencias de la explosi\u00f3n demogr\u00e1fica, cuyas consecuencias ser\u00e1n tanto m\u00e1s graves cuanto m\u00e1s tiempo, solo con acciones aparentemente humanas, retrasemos el colapso.<br \/>\nBonito <em>Malthus<\/em> se ha expresado en este sentido. Emergi\u00f3 como un precursor del darwinismo social de los siglos XIX y XX, desafiando incluso el derecho humano m\u00e1s fundamental: el derecho a la vida. Una edici\u00f3n posterior ampliada de su &quot;Ley de poblaci\u00f3n&quot; de 1803 contiene la m\u00e1s violentamente hostil de sus declaraciones:<br \/>\n<em>\u201cUn hombre que nace en un mundo ya lleno, que no puede obtener de sus padres el sustento al que tiene derecho y cuyo trabajo no es requerido por la sociedad, este hombre no tiene derecho a la m\u00e1s peque\u00f1a porci\u00f3n de alimento y en realidad tiene no tiene derecho a estar donde est\u00e1. No hay lugar para \u00e9l en la poderosa mesa del fest\u00edn de la naturaleza. La naturaleza le pide que huya y cumplir\u00e1 con rapidez sus propias \u00f3rdenes a menos que despierte la compasi\u00f3n de algunos invitados. Si estos invitados se levantan y le abren paso, inmediatamente aparecer\u00e1n otros intrusos para exigir el mismo favor. La noticia de la fiesta para todos los que acuden llena la sala con m\u00e1s aspirantes. El orden y la armon\u00eda de la fiesta se perturban, la anterior abundancia de alimentos se convierte en escasez; la alegr\u00eda de los invitados se ve interrumpida por la visi\u00f3n de la miseria y la dependencia en toda la sala y los gritos de s\u00faplica de los indignados con raz\u00f3n por las golosinas perdidas que se les prometieron. Los invitados se dan cuenta de su error demasiado tarde, han desobedecido las \u00f3rdenes de la gran anfitriona del festival, quien, porque quiere mantener a todos sus invitados y sabe que no puede satisfacer a un n\u00famero ilimitado, por humanidad neg\u00f3 la entrada a todos los dem\u00e1s. llegadas, cuando la mesa estaba llena&quot;.<\/em> (7, p. 104 ss.)<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfHa superado el desarrollo t\u00e9cnico a Malthus?<br \/>\n<\/strong>Durante los \u00faltimos dos siglos se ha cre\u00eddo <em>Malthus&#039;<\/em>\u00a0Tesis refutadas. La Revoluci\u00f3n Industrial del siglo XIX cre\u00f3 muchos puestos de trabajo industriales. La agricultura tambi\u00e9n se mecaniz\u00f3, utilizando fertilizantes y pesticidas artificiales, y pudo alimentar a m\u00e1s personas que nunca.<\/p>\n<p>Luego vino la \"Revoluci\u00f3n Verde\" en los a\u00f1os 60 y 70, con variedades de cultivos de alto rendimiento, fertilizantes minerales, pesticidas, herbicidas, fungicidas y maquinaria agr\u00edcola sofisticada. <span style=\"font-size: inherit;\">En el siglo XXI, algunos esperan ahora la ingenier\u00eda gen\u00e9tica.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: inherit;\"> Si las personas en los pa\u00edses en desarrollo se mueren de hambre actualmente, se debe (\u00bftodav\u00eda?) a un problema de distribuci\u00f3n regional, no a la falta mundial de alimentos. Incluso en pleno siglo XXI, muchos consideran que las tesis de Malthus est\u00e1n superadas por el progreso t\u00e9cnico y cient\u00edfico. (2).<\/span><\/p>\n<p><strong>Dos modelos econ\u00f3micos<br \/>\n<\/strong>la discusi\u00f3n sobre <em>Malthus<\/em> es tambi\u00e9n explosiva por el hecho de que se enfrentan dos modelos econ\u00f3micos y pol\u00edticos opuestos:<\/p>\n<p><strong>maltusiano<\/strong> supuestamente dudan de que las fuerzas del mercado por s\u00ed solas puedan garantizar un desarrollo equilibrado. Por lo tanto, quieren hacer que el futuro sea planificable mediante la extrapolaci\u00f3n de tendencias. Esto requiere una intervenci\u00f3n estatal moderada en la econom\u00eda: por ejemplo, escolarizaci\u00f3n obligatoria tambi\u00e9n para las ni\u00f1as, prohibici\u00f3n del trabajo infantil, fortalecimiento de los derechos de las mujeres, salarios m\u00ednimos, seguridad laboral, legislaci\u00f3n social, planificaci\u00f3n de la poblaci\u00f3n, protecci\u00f3n del medio ambiente, financiaci\u00f3n de la investigaci\u00f3n b\u00e1sica, promoci\u00f3n de energ\u00edas alternativas , etc.. Como ejemplo de este enfoque &quot;neo-maltusiano&quot; vale el informe del Club de Roma &quot;Los l\u00edmites del crecimiento&quot; (4).<\/p>\n<p>A <strong>contramodelo liberal<\/strong> est\u00e1 representada en Alemania, por ejemplo, por la Fundaci\u00f3n Friedrich Naumann. Aqu\u00ed se cree que <em>Malthus<\/em> no entend\u00eda nada sobre la din\u00e1mica de las fuerzas del libre mercado, y que incluso las limitaciones de recursos predicadas por los ecologistas est\u00e1n equivocadas. En el pasado, las causas de la hambruna siempre fueron la mala gesti\u00f3n, las guerras u otras cat\u00e1strofes, nunca la superpoblaci\u00f3n. (8\u00ba).<\/p>\n<p>En mi opini\u00f3n, sin embargo, las tesis de Malthus a\u00fan no han sido definitivamente refutadas.<br \/>\nEl crecimiento continuo y exponencial de la producci\u00f3n agr\u00edcola sigue siendo un sue\u00f1o; incluso parece cuestionable si el crecimiento m\u00e1s o menos lineal de las \u00faltimas d\u00e9cadas puede sostenerse a largo plazo.<\/p>\n<p>Y las opiniones difieren ampliamente en cuanto a si la poblaci\u00f3n mundial se establecer\u00e1 casualmente en un nivel que sea tolerable para la vida en nuestro planeta. El problema matem\u00e1ticamente formulado de Malthus -la desviaci\u00f3n de la curva de crecimiento exponencial y lineal- se ha convertido en un tema global con creciente explosividad: la capacidad de carga de la tierra. \u2013<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n puede leer los art\u00edculos en &quot;Ecolog\u00eda&quot;. <a href=\"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/es\/ecologia\/una-nueva-ciencia\/\">&quot;\u00bfCu\u00e1ntas personas puede tomar la tierra?&quot;<\/a>, <a href=\"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/es\/ecologia\/cuanto-sobrecargamos-nuestra-tierra-2\/\">&quot;Cu\u00e1nto sobrecargamos nuestra tierra&quot;<\/a> y <a href=\"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/es\/ecologia\/viene-el-apocalipsis-de-las-religiones\/\">&quot;\u00bfQu\u00e9 apocalipsis se avecina?&quot;<\/a>.<\/p>\n<p><strong>Literatura:<\/strong><br \/>\n(1) Bronowski Jacob, The Rise of Man, Ullstein, Frankfurt, 1973.<br \/>\n(2) Lomborg Bjorn, Apocalipsis No!, zu Klampe, L\u00fcneburg, 2002.<br \/>\n(3) Malthus Thomas Robert, The Population Law, DTV, Munich 1977.<br \/>\n(4) Meadows Dennis, Los l\u00edmites del crecimiento, dva, Stuttgart, 1972.<br \/>\n(5) Myers Norman, Gaia, Fischer, Fr\u00e1ncfort, 1985.<br \/>\n(6) Rainer Bettina, El crecimiento demogr\u00e1fico como cat\u00e1strofe mundial, Westf\u00e4lisches Dampfboot, M\u00fcnster, 2005.<br \/>\n(7) Winkler Helmut, Malthus - Economista de crisis y moralista, Studien-Verlag, Innsbruck 1966.<br \/>\n(8) http:\/\/www.cicero.de\/97.php?ress_id=68item=407.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Ver\u00f6ffentlicht in GralsWelt 43\/2007) Im Jahre 1798 erschien eine bis heute h\u00e4ufig zitierte Schrift der klassischen \u00d6konomie, die seit ihrer Erstver\u00f6ffentlichung von den meisten ihrer Leser ablehnend beurteilt wird. Gutmenschen, Moralisten, \u00d6kologen, \u00d6konomen, Philosophen, Psychologen, Soziologen, Theologen: Fast alle lehnen sie dieses Werk mit den unterschiedlichsten Argumenten ab. Und doch wird es immer wieder erw\u00e4hnt. [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-661","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-okologie"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.5 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Warum wir in die Bev\u00f6lkerungsfalle stolpern &#8211; SiegfriedHagl.com<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/es\/ecologia\/vamos-a-tropezar-con-la-trampa-poblacional\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Warum wir in die Bev\u00f6lkerungsfalle stolpern &#8211; SiegfriedHagl.com\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"(Ver\u00f6ffentlicht in GralsWelt 43\/2007) Im Jahre 1798 erschien eine bis heute h\u00e4ufig zitierte Schrift der klassischen \u00d6konomie, die seit ihrer Erstver\u00f6ffentlichung von den meisten ihrer Leser ablehnend beurteilt wird. Gutmenschen, Moralisten, \u00d6kologen, \u00d6konomen, Philosophen, Psychologen, Soziologen, Theologen: Fast alle lehnen sie dieses Werk mit den unterschiedlichsten Argumenten ab. Und doch wird es immer wieder erw\u00e4hnt. [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/es\/ecologia\/vamos-a-tropezar-con-la-trampa-poblacional\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"SiegfriedHagl.com\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2009-04-13T14:47:07+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2024-11-05T09:30:14+00:00\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"siegfriedhagl\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"siegfriedhagl\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"13 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.siegfriedhagl.com\\\/okologie\\\/stolpern-wir-in-die-bevolkerungsfalle\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.siegfriedhagl.com\\\/okologie\\\/stolpern-wir-in-die-bevolkerungsfalle\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"siegfriedhagl\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.siegfriedhagl.com\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/263c4a916fa13b3e7eda58f6c8c2695f\"},\"headline\":\"Warum wir in die Bev\u00f6lkerungsfalle stolpern\",\"datePublished\":\"2009-04-13T14:47:07+00:00\",\"dateModified\":\"2024-11-05T09:30:14+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.siegfriedhagl.com\\\/okologie\\\/stolpern-wir-in-die-bevolkerungsfalle\\\/\"},\"wordCount\":2462,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.siegfriedhagl.com\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/263c4a916fa13b3e7eda58f6c8c2695f\"},\"articleSection\":[\"\u00d6kologie\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.siegfriedhagl.com\\\/okologie\\\/stolpern-wir-in-die-bevolkerungsfalle\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.siegfriedhagl.com\\\/okologie\\\/stolpern-wir-in-die-bevolkerungsfalle\\\/\",\"name\":\"Warum wir in die Bev\u00f6lkerungsfalle stolpern &#8211; SiegfriedHagl.com\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.siegfriedhagl.com\\\/#website\"},\"datePublished\":\"2009-04-13T14:47:07+00:00\",\"dateModified\":\"2024-11-05T09:30:14+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.siegfriedhagl.com\\\/okologie\\\/stolpern-wir-in-die-bevolkerungsfalle\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/www.siegfriedhagl.com\\\/okologie\\\/stolpern-wir-in-die-bevolkerungsfalle\\\/\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.siegfriedhagl.com\\\/okologie\\\/stolpern-wir-in-die-bevolkerungsfalle\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Startseite\",\"item\":\"https:\\\/\\\/www.siegfriedhagl.com\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Warum wir in die Bev\u00f6lkerungsfalle stolpern\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.siegfriedhagl.com\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.siegfriedhagl.com\\\/\",\"name\":\"SiegfriedHagl.com\",\"description\":\"Artikel und Blog von Siegfried Hagl\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.siegfriedhagl.com\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/263c4a916fa13b3e7eda58f6c8c2695f\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/www.siegfriedhagl.com\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":[\"Person\",\"Organization\"],\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.siegfriedhagl.com\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/263c4a916fa13b3e7eda58f6c8c2695f\",\"name\":\"siegfriedhagl\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/45b010d0734a07d6fa163753be02d78684ff4128f419d6ee0a0370de54233f1c?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/45b010d0734a07d6fa163753be02d78684ff4128f419d6ee0a0370de54233f1c?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/45b010d0734a07d6fa163753be02d78684ff4128f419d6ee0a0370de54233f1c?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"siegfriedhagl\"},\"logo\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/45b010d0734a07d6fa163753be02d78684ff4128f419d6ee0a0370de54233f1c?s=96&d=mm&r=g\"},\"sameAs\":[\"http:\\\/\\\/www.hagl.net\"]}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Por qu\u00e9 estamos cayendo en la trampa de la poblaci\u00f3n - SiegfriedHagl.com","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/es\/ecologia\/vamos-a-tropezar-con-la-trampa-poblacional\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Warum wir in die Bev\u00f6lkerungsfalle stolpern &#8211; SiegfriedHagl.com","og_description":"(Ver\u00f6ffentlicht in GralsWelt 43\/2007) Im Jahre 1798 erschien eine bis heute h\u00e4ufig zitierte Schrift der klassischen \u00d6konomie, die seit ihrer Erstver\u00f6ffentlichung von den meisten ihrer Leser ablehnend beurteilt wird. Gutmenschen, Moralisten, \u00d6kologen, \u00d6konomen, Philosophen, Psychologen, Soziologen, Theologen: Fast alle lehnen sie dieses Werk mit den unterschiedlichsten Argumenten ab. Und doch wird es immer wieder erw\u00e4hnt. [&hellip;]","og_url":"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/es\/ecologia\/vamos-a-tropezar-con-la-trampa-poblacional\/","og_site_name":"SiegfriedHagl.com","article_published_time":"2009-04-13T14:47:07+00:00","article_modified_time":"2024-11-05T09:30:14+00:00","author":"siegfriedhagl","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"siegfriedhagl","Tiempo de lectura":"13 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/okologie\/stolpern-wir-in-die-bevolkerungsfalle\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/okologie\/stolpern-wir-in-die-bevolkerungsfalle\/"},"author":{"name":"siegfriedhagl","@id":"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/#\/schema\/person\/263c4a916fa13b3e7eda58f6c8c2695f"},"headline":"Warum wir in die Bev\u00f6lkerungsfalle stolpern","datePublished":"2009-04-13T14:47:07+00:00","dateModified":"2024-11-05T09:30:14+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/okologie\/stolpern-wir-in-die-bevolkerungsfalle\/"},"wordCount":2462,"publisher":{"@id":"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/#\/schema\/person\/263c4a916fa13b3e7eda58f6c8c2695f"},"articleSection":["\u00d6kologie"],"inLanguage":"es"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/okologie\/stolpern-wir-in-die-bevolkerungsfalle\/","url":"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/okologie\/stolpern-wir-in-die-bevolkerungsfalle\/","name":"Por qu\u00e9 estamos cayendo en la trampa de la poblaci\u00f3n - SiegfriedHagl.com","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/#website"},"datePublished":"2009-04-13T14:47:07+00:00","dateModified":"2024-11-05T09:30:14+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/okologie\/stolpern-wir-in-die-bevolkerungsfalle\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/okologie\/stolpern-wir-in-die-bevolkerungsfalle\/"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/okologie\/stolpern-wir-in-die-bevolkerungsfalle\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Startseite","item":"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Warum wir in die Bev\u00f6lkerungsfalle stolpern"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/#website","url":"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/","name":"SiegfriedHagl.com","description":"Art\u00edculo y blog de Siegfried Hagl","publisher":{"@id":"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/#\/schema\/person\/263c4a916fa13b3e7eda58f6c8c2695f"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":["Person","Organization"],"@id":"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/#\/schema\/person\/263c4a916fa13b3e7eda58f6c8c2695f","name":"siegfriedhagl","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/45b010d0734a07d6fa163753be02d78684ff4128f419d6ee0a0370de54233f1c?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/45b010d0734a07d6fa163753be02d78684ff4128f419d6ee0a0370de54233f1c?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/45b010d0734a07d6fa163753be02d78684ff4128f419d6ee0a0370de54233f1c?s=96&d=mm&r=g","caption":"siegfriedhagl"},"logo":{"@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/45b010d0734a07d6fa163753be02d78684ff4128f419d6ee0a0370de54233f1c?s=96&d=mm&r=g"},"sameAs":["http:\/\/www.hagl.net"]}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/661","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=661"}],"version-history":[{"count":27,"href":"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/661\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11321,"href":"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/661\/revisions\/11321"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=661"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=661"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=661"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}