{"id":645,"date":"2009-04-11T11:54:03","date_gmt":"2009-04-11T10:54:03","guid":{"rendered":"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/?page_id=645"},"modified":"2024-10-20T14:06:19","modified_gmt":"2024-10-20T13:06:19","slug":"aus-dem-kreislauf-geraten","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/es\/ecologia\/fuera-de-circulacion\/","title":{"rendered":"Fuera de circulaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<blockquote><p>(Publicado en GralsWelt n\u00famero especial 18\/2006)<\/p><\/blockquote>\n<p>La naturaleza no produce residuos inservibles. Solo nosotros, los humanos, desequilibramos los ciclos ecol\u00f3gicos, en nuestro propio detrimento. As\u00ed es como los sistemas de soporte vital de nuestro planeta natal sufren desarrollos equivocados con graves consecuencias:<\/p>\n<p>De hecho, los humanos sabemos desde hace miles de a\u00f1os que hay cosas que vuelven a crecer y dep\u00f3sitos de materias primas que se vac\u00edan cuando se extraen; que hay recursos renovables y no renovables.<\/p>\n<p>Ya en la Edad de Piedra, en las minas se extra\u00eda piedra dura y sal, que tarde o temprano se agotaban y no pod\u00edan volver a llenarse.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n se hicieron experiencias tempranas de sobreexplotaci\u00f3n de recursos renovables, por ejemplo, sobrepastoreo de animales dom\u00e9sticos, deforestaci\u00f3n radical y salinizaci\u00f3n a trav\u00e9s del riego. Proporcione ejemplos famosos, citados con frecuencia. <em>Plat\u00f3n<\/em> (427-347 a. C.), que habla en &quot;Kritias&quot; de la destrucci\u00f3n de \u00c1tica al talar sus bosques, y el naturalista romano <em>Plinio<\/em> (23-79), quienes describieron los cambios clim\u00e1ticos como resultado de la intervenci\u00f3n humana.<\/p>\n<p>El hecho de que los ciclos cerrados sean un requisito previo para la existencia continua y el desarrollo posterior de los organismos vivos en la tierra tambi\u00e9n se puede leer en la promesa b\u00edblica a No\u00e9:<br \/>\n<em>&quot;Mientras dure la tierra, no cesar\u00e1 la siembra y la cosecha, el fr\u00edo y el calor, el verano y el invierno, el d\u00eda y la noche&quot;.<\/em> (G\u00e9nesis 8:22).<\/p>\n<p>Por lo tanto, no habr\u00eda sido necesario esperar hasta el siglo XIX para comprender, con el ejemplo de la m\u00e1quina t\u00e9rmica, que un proceso continuo requiere que las condiciones iniciales se restablezcan una y otra vez para que pueda comenzar un nuevo ciclo.<\/p>\n<p>El desarrollo de la vida en nuestra tierra solo fue posible a trav\u00e9s de procesos de ciclos naturales que pueden permanecer estables mientras el sol suministre energ\u00eda a nuestro planeta de origen. Por cierto, la producci\u00f3n de energ\u00eda del sol es un &quot;proceso abierto&quot; que se espera que contin\u00fae durante miles de millones de a\u00f1os, pero que alg\u00fan d\u00eda llegar\u00e1 a una conclusi\u00f3n grandiosa.<\/p>\n<p><strong>Experiencias inhibitorias<br \/>\n<\/strong>Sin embargo, miles de a\u00f1os de experiencia se interponen en nuestro camino cuando se trata de la implementaci\u00f3n pr\u00e1ctica de necesidades establecidas desde hace mucho tiempo para la protecci\u00f3n del medio ambiente:<\/p>\n<p>Asumimos que el ser humano es peque\u00f1o y la tierra inconmensurablemente grande, y que la basura que dejamos atr\u00e1s, as\u00ed como los da\u00f1os causados en la lucha por la supervivencia o por descuido, ser\u00e1n eliminados \u201cpor s\u00ed solos\u201d en unas pocas d\u00e9cadas.<\/p>\n<p>Incluso hoy en d\u00eda, se necesitan fuertes advertencias para evitar que arrojemos nuestra basura en los bosques o llenemos las plataformas de los trenes con colillas de cigarrillos. En contra de su mejor conocimiento, muchos no quieren ver que los desechos de hoy consisten en gran parte en sustancias que no se pueden integrar f\u00e1cilmente en los ciclos naturales (pl\u00e1sticos, qu\u00edmicos, toxinas, metales pesados, etc.). Incluso los desechos degradables se acumulan en cantidades tan grandes, concentrados en un espacio peque\u00f1o, que los procesos naturales no pueden descomponerlos lo suficientemente r\u00e1pido.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, la mayor\u00eda de la gente subestima hasta qu\u00e9 punto estamos agotando las capacidades de nuestro planeta:<br \/>\n\u00b7 La biomasa total de vida en nuestro planeta es de unos 1.850 billones de toneladas. Un n\u00famero tremendo; sin embargo, representa solo una peque\u00f1a fracci\u00f3n de tres mil millon\u00e9simas partes de la masa de la tierra. Toda la humanidad representa menos de 0,1 partes por mil (menos de una parte en diez mil) de biomasa (que a su vez se compone de 99 plantas %).<br \/>\n\u00b7 Con mucho, la producci\u00f3n m\u00e1s importante y extensa de nuestro planeta es la fotos\u00edntesis de las plantas. Se trata de alrededor de 172.500 millones de toneladas de biomasa al a\u00f1o, de las cuales alrededor de dos tercios se producen en tierra y un tercio en los oc\u00e9anos.<br \/>\nY ahora la sorpresa: <em>&quot;El ser humano &#039;peso mosca&#039;&quot;, con una participaci\u00f3n de menos del 0,1 por mil de la biomasa, &quot;toma m\u00e1s de una d\u00e9cima parte de la gigantesca producci\u00f3n de plantas primarias en tierra para alimentarse a s\u00ed mismo y a su ganado&quot;.<\/em> Una gran parte de la biomasa se produce en los bosques y en gran medida no es apta para el consumo humano, por lo que la proporci\u00f3n de la producci\u00f3n primaria que ya utiliza el ser humano en la actualidad no puede aumentar significativamente sin m\u00e1s pre\u00e1mbulos.<\/p>\n<p>Estas cifras subrayan que las posibilidades del planeta tierra ya est\u00e1n siendo ampliamente utilizadas por los humanos; seg\u00fan algunos ecologistas sobreexplotados durante mucho tiempo!<\/p>\n<p>Ser\u00eda apropiado dejar de predicar un mayor crecimiento econ\u00f3mico, y buscar una econom\u00eda que use los recursos de la tierra con moderaci\u00f3n. Pero la falsa impresi\u00f3n que ha estado arraigada durante miles de a\u00f1os de que la tierra es tan grande y el individuo tan peque\u00f1o que la intervenci\u00f3n humana no puede desequilibrar la abrumadora naturaleza no es tan f\u00e1cil de corregir. Por lo tanto, los negocios y la pol\u00edtica a menudo todav\u00eda act\u00faan como si vivi\u00e9ramos en una tierra infinitamente grande con recursos inagotables.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n est\u00e1 implicada una falta de responsabilidad por parte del individuo sobre su propio futuro, sustentada en el pensamiento de que s\u00f3lo se vive una vez. Esto abre la puerta a la actitud:<br \/>\n&quot;<em>\u00bfPor qu\u00e9 debo considerar contextos m\u00e1s amplios? \u00bfQu\u00e9 obtengo de ello?<\/em><\/p>\n<p>La idea de \u201csupervivencia gen\u00e9tica\u201d en los ni\u00f1os es, como se ha demostrado, un incentivo insuficiente para un mayor sentido de responsabilidad.<br \/>\nPor esta raz\u00f3n, tambi\u00e9n, ser\u00eda importante que el individuo reconozca que se est\u00e1 mintiendo a s\u00ed mismo con la idea de vivir solo una vez. Y asumimos la responsabilidad no solo hacia las pr\u00f3ximas generaciones, sino tambi\u00e9n hacia el Creador.<\/p>\n<p><strong>El circulo de la vida<br \/>\n<\/strong>Solo la naturaleza ha sabido cerrar el ciclo entre materias primas y residuos y as\u00ed proporcionar un hogar para la vida durante miles de millones de a\u00f1os. Porque la naturaleza realiza procesos de ciclo cerrado que pueden permanecer estables por un per\u00edodo de tiempo ilimitado.<\/p>\n<p>En su largo desarrollo, la vida misma tambi\u00e9n ha cambiado su entorno. Por ejemplo, la mayor parte del ox\u00edgeno en el aire ha sido producido por la asimilaci\u00f3n de plantas. La capa de humus que cubre el continente hoy y forma la base de la vida vegetal aqu\u00ed consiste principalmente en productos de descomposici\u00f3n org\u00e1nicos, y la proporci\u00f3n de di\u00f3xido de carbono en el aire es el resultado de un equilibrio natural.<\/p>\n<p>Y eso nos lleva a los sistemas cruciales de soporte vital de nuestro planeta: los ciclos naturales y la autolimpieza a trav\u00e9s de estos procesos.<\/p>\n<p>Los procesos del ciclo m\u00e1s importantes en la naturaleza son:<br \/>\n\u00b7 el ciclo del agua;<br \/>\n\u00b7 el ciclo ox\u00edgeno-di\u00f3xido de carbono<br \/>\nEl contenido de di\u00f3xido de carbono del aire es el resultado de un equilibrio din\u00e1mico: las plantas asimiladoras producen ox\u00edgeno a partir del di\u00f3xido de carbono y generan biomasa. El di\u00f3xido de carbono se produce cuando las plantas y los animales se descomponen y cuando las plantas y los animales respiran ox\u00edgeno. Este equilibrio se ve alterado por la quema de combustibles f\u00f3siles (ocasionalmente tambi\u00e9n por erupciones volc\u00e1nicas).<br \/>\n\u00b7 El nitr\u00f3geno, f\u00f3sforo, azufre, calcio y otros elementos esenciales que son absorbidos, convertidos y liberados nuevamente por los seres vivos pasan por otros procesos del ciclo.<\/p>\n<p>Casi ninguno de los muchos ciclos naturales funciona por s\u00ed solo; est\u00e1n en red. Porque los procesos naturales suelen estar vinculados a otros procesos a trav\u00e9s de interacciones. Son m\u00e1s sensibles y complicados de lo que parece, y los intentos de recrear una biosfera cerrada a peque\u00f1a escala han fracasado hasta ahora.<\/p>\n<p>Los ciclos naturales que interact\u00faan forman los sistemas org\u00e1nicos que sostienen la vida de la &quot;Nave espacial Tierra&quot;.<\/p>\n<p>El ciclo de vida entre la producci\u00f3n (la estructura de la vida vegetal y animal) y los desechos (por ejemplo, cad\u00e1veres) est\u00e1 casi completamente cerrado en la naturaleza. Las sustancias inorg\u00e1nicas necesarias para la vida, sobre todo agua, ox\u00edgeno, di\u00f3xido de carbono, nitr\u00f3geno y minerales, se toman de la naturaleza y se devuelven. De esta manera, estas sustancias pueden servir de nueva vida una y otra vez, siempre que nuestro sol suministre al globo la energ\u00eda necesaria para todos los procesos de la vida. Por lo tanto, no hay basura en la naturaleza: la basura de una persona es la base de la vida para otra, y en todo el complejo juego que llamamos vida org\u00e1nica no hay sustancia que no pueda ser utilizada por la econom\u00eda de la naturaleza.<\/p>\n<p>De esta manera, a lo largo de miles de millones de a\u00f1os, los organismos han podido volverse cada vez m\u00e1s complejos, estructurados y complicados, y superar todos los contratiempos (por ejemplo, causados por desastres naturales) o incluso utilizarlos como oportunidades.<\/p>\n<p>Hay existencia continua, desarrollo continuo para la totalidad de la vida org\u00e1nica, pero no para los seres vivos individuales cuya vida en la tierra es limitada.<\/p>\n<p>Y en el caso del cuerpo humano, estos organismos individuales y ef\u00edmeros brindan la oportunidad a los seres espirituales de reencarnarse como seres humanos en el planeta tierra, de desarrollarse personalmente y de construir una cultura.<\/p>\n<p><strong>Romper con los ciclos naturales<br \/>\n<\/strong>Echemos un vistazo al proceso de producci\u00f3n de nuestra econom\u00eda: Hasta no hace mucho, nuestra econom\u00eda tambi\u00e9n estaba integrada en gran medida en los ciclos naturales y solo ten\u00eda un efecto destructivo limitado, por ejemplo, a trav\u00e9s de la tala y quema, la salinizaci\u00f3n debido al riego excesivo, la limpieza descuidada -tala, sobrepastoreo, etc.<\/p>\n<p>Hace apenas un siglo, pr\u00e1cticamente no hab\u00eda residuos no naturales en una granja. Apenas hab\u00eda chatarra de metal o vidrios rotos, y todo lo dem\u00e1s pod\u00eda quemarse, convertirse en abono o usarse de otra manera.<br \/>\nEsto cambi\u00f3 dr\u00e1sticamente en el siglo XIX y especialmente en el siglo XX: los desechos no naturales, es decir, los desechos que no pueden integrarse en el ciclo natural, se producen en cantidades cada vez mayores y deben arrojarse en enormes basureros. Representan un peligro latente para las aguas subterr\u00e1neas all\u00ed, a menos que exista el riesgo de un da\u00f1o mucho peor: plomo, cadmio, cloruros, clorofluorocarbonos, nitritos, nitrosaminas, mercurio, \u00f3xidos de nitr\u00f3geno, \u00f3xidos de azufre e innumerables otras toxinas entran en el ciclo natural que les afecta Sustancias -al menos en las cantidades incurridas- no est\u00e1 fijada.<\/p>\n<p>Nuestros procesos industriales son casi todos procesos unidireccionales o &quot;procesos abiertos&quot;. Una calle de un solo sentido va desde la extracci\u00f3n de materias primas a trav\u00e9s del lugar de producci\u00f3n y el comercio hasta el consumidor, desde donde la mayor\u00eda de los productos van directamente a la basura o, como la abrasi\u00f3n de los neum\u00e1ticos de los autom\u00f3viles, se distribuyen en grandes \u00e1reas. Solo una parte de las materias primas utilizadas se puede recuperar de los residuos, el resto se pierde irremediablemente.<\/p>\n<p><strong>La herencia de la tierra<br \/>\n<\/strong>Nada puede desaparecer en la naturaleza, ninguna materia puede escapar de nuestro planeta (como mucho como veh\u00edculo espacial), pero solo una parte de los desechos de la civilizaci\u00f3n, como la chatarra, puede reciclarse.<\/p>\n<p>Nuestra civilizaci\u00f3n actualmente se basa casi exclusivamente en procesos irreversibles (irreversibles), en procesos que funcionan en una sola direcci\u00f3n, que deben agotar incluso los mayores dep\u00f3sitos de materias primas.<\/p>\n<p>En cuanto a nuestra base material, vivimos de la sustancia, consumiendo los recursos no renovables de la tierra y no reconocemos que debemos distinguir entre nuestros &quot;ingresos&quot; y nuestra &quot;herencia&quot;.<\/p>\n<p>Nuestros ingresos provienen de los bienes que est\u00e1n en constante crecimiento y pueden renovarse. Nuestra herencia consiste en los tesoros de la tierra, que deben ser suficientes para todas las personas y para todos los tiempos, ya que solo se vuelven a formar, si es que se vuelven a formar, en per\u00edodos geol\u00f3gicos.<\/p>\n<p><strong>Estamos corriendo hacia el colapso<br \/>\n<\/strong>Los ciclos naturales en funcionamiento son el requisito previo para la estabilidad a largo plazo de nuestro mundo vivo: las sustancias necesarias para la vida tienen que pasar por procesos c\u00edclicos en los que se restauran los estados iniciales para que luego pueda comenzar otro ciclo. Como ya se mencion\u00f3, esto incluso se puede leer en la Biblia, en la &quot;Promesa a No\u00e9&quot;, que promete a las personas una existencia continua sobre la base de &quot;recursos renovables&quot; despu\u00e9s del diluvio. Los metales y el petr\u00f3leo no se mencionan en esta promesa.<\/p>\n<p>Nuestra civilizaci\u00f3n ha estado cada vez m\u00e1s desvinculada de las condiciones naturales durante unos 5 milenios: <em>\u201cCon la agricultura y la ganader\u00eda, las capacidades t\u00e9cnicas del hombre y la productividad de la naturaleza est\u00e1n en equilibrio. Con la invenci\u00f3n de la metalurgia, la tecnolog\u00eda humana ha comenzado a hacer una demanda de la naturaleza que no puede satisfacer durante el per\u00edodo en que la biosfera seguir\u00e1 siendo habitable&quot;.\u00a0<\/em>escribe Arnold Toynbee en su libro La humanidad y la Madre Tierra.<\/p>\n<p>El uso generalizado de recursos no renovables (metales, combustibles f\u00f3siles, etc.) permiti\u00f3 el desarrollo de civilizaciones de alta ingenier\u00eda. Pero una sociedad basada en recursos no renovables solo puede existir por un tiempo limitado. El horizonte de tiempo puede parecer infinitamente lejano cuando comience el uso de recursos no renovables, pero cualquier civilizaci\u00f3n construida de esta manera se acerca r\u00e1pidamente a su fecha de vencimiento.<\/p>\n<p>En la actualidad, el crecimiento de la poblaci\u00f3n mundial y el aumento exponencial de la producci\u00f3n econ\u00f3mica que nuestra econom\u00eda considera necesario est\u00e1n provocando que la demanda de energ\u00eda y materias primas aumente cada vez m\u00e1s r\u00e1pidamente. Tal civilizaci\u00f3n, construida sobre una base menguante, se precipita hacia el colapso a un ritmo acelerado.<\/p>\n<p><strong>Hay mucho por hacer, \u00a1esperemos y veamos!<br \/>\n<\/strong>Desde la d\u00e9cada de 1970 a m\u00e1s tardar, ha habido advertencias generalizadas sobre este colapso esperado; pero tambi\u00e9n hay advertencias mucho m\u00e1s antiguas, que en su mayor\u00eda no fueron escuchadas.<\/p>\n<p>Durante d\u00e9cadas, todos los libros de ecolog\u00eda y muchas conferencias sobre ecolog\u00eda (incluida la m\u00eda de la d\u00e9cada de 1980) han se\u00f1alado la necesidad de procesos de ciclo cerrado y las implicaciones del crecimiento exponencial de la poblaci\u00f3n, la producci\u00f3n industrial y los desechos. El hecho de que algunas previsiones generalizadas ya predijeran el temido colapso para finales del siglo XX y, por tanto, estuvieran equivocadas no significa que est\u00e9n equivocadas en su tendencia.<\/p>\n<p>Sin embargo, tambi\u00e9n hay optimistas que conf\u00edan en las posibilidades t\u00e9cnicas en constante evoluci\u00f3n y esperan un futuro en el que todas las personas, tanto en los pa\u00edses en desarrollo como en los industrializados, vivir\u00e1n cada vez mejor.<\/p>\n<p>Previsiones tan optimistas dan a los responsables la excusa para seguir como hasta ahora. Despu\u00e9s de todo, pueden esperar que el caos esperado solo llegue despu\u00e9s de su vida personal, seg\u00fan el lema popular: &quot;\u00a1Hay mucho por hacer, esperemos y veamos!&quot;<\/p>\n<p>Porque los humanos somos una especie extra\u00f1a: construimos nuestras sociedades sobre h\u00e1bitos arraigados y denominaciones (a veces bastante unilaterales) con \u00e9tica cuestionada, pero incluso reaccionamos violentamente cuando alguien desaf\u00eda nuestros prejuicios.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n se han hecho varios intentos de someter al mundo entero a una religi\u00f3n (limitada en su visi\u00f3n intelectual) o una ideolog\u00eda (altamente cuestionable).<\/p>\n<p>Las teor\u00edas filos\u00f3ficas puramente especulativas (como las de Karl Marx) sirvieron como fundamento para obligar a cientos de millones de personas contra su voluntad a adoptar nuevas formas de vida.<\/p>\n<p>Pero ignoramos generosamente hechos naturales claros e indiscutibles cuando contradicen nuestras ilusiones.<\/p>\n<p>En \u00faltima instancia, sin embargo, nos veremos obligados a adaptar nuestra sociedad y civilizaci\u00f3n a los principios de la creaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Lea tambi\u00e9n: &quot;<a href=\"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/es\/ecologia\/cuanto-sobrecargamos-nuestra-tierra-2\/\">Hasta qu\u00e9 punto estamos sobrecargando nuestro planeta\".<\/a>.<\/p>\n<p><strong>Literatura:<br \/>\n<\/strong>(1) Gleich, M. y col., Life Counts. Berliner Taschenbuch Verlag, 2000.<br \/>\n(2) Gruhl Herbert, Un planeta es saqueado, Fischer, Frankfurt 1975.<br \/>\n(3) Hagl Siegfried, El Apocalipsis como esperanza, Droemer-Knaur, 1984.<br \/>\n(4) Heinrich Dieter, dtv atlas sobre ecolog\u00eda, dtv, Munich 1990.<br \/>\n(5) Lomborg Bjorn, Apocalipsis No!, zu Klampe, L\u00fcneburg, 2002.<br \/>\n(6) Meadows Dennis, Los l\u00edmites del crecimiento, dva, Stuttgart 1972.<br \/>\n(7) Myers Norman, Gaia, Fischer, Fr\u00e1ncfort, 1984.<br \/>\n(8) Toynbee Arnold, Humanity and Mother Earth, Claassen, D\u00fcsseldorf 1979.<br \/>\n(9) Vester Frederic, Our world - a networked system, dtv, Munich, 1983.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Ver\u00f6ffentlicht in GralsWelt Sonderheft 18\/2006) Die Natur erzeugt keinen unverwertbaren M\u00fcll. Nur wir Menschen bringen \u00f6kologische Kreisl\u00e4ufe aus dem Gleichgewicht &#8211; zu unserem eigenen Schaden. 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