{"id":301,"date":"2009-03-26T15:06:04","date_gmt":"2009-03-26T14:06:04","guid":{"rendered":"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/?page_id=301"},"modified":"2024-06-14T11:21:56","modified_gmt":"2024-06-14T10:21:56","slug":"die-atlantissaga-teil-iv","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/es\/esoterico\/el-atlantissaga-parte-iv\/","title":{"rendered":"La Saga Atlantis Parte IV."},"content":{"rendered":"<blockquote><p>(Publicado en GralsWelt 26\/2002)<\/p><\/blockquote>\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><strong>LA CA\u00cdDA<\/strong><\/span><\/p>\n<p><strong>\u00bfPuede desaparecer un continente?<br \/>\n<\/strong>Cualquiera que quiera tomar en serio el informe Atlantis de Plat\u00f3n debe preguntarse c\u00f3mo puede desaparecer una isla &quot;m\u00e1s grande que Asia y Libia juntas&quot;. Aunque Plat\u00f3n puede haber querido decir solo Asia Menor por &#039;Asia&#039;, se cree que es una masa de tierra m\u00e1s grande que las Islas Brit\u00e1nicas; y un paisaje tan enorme deber\u00eda haberse hundido repentinamente en el mar?<\/p>\n<p>Cuando en 1882 se public\u00f3 el best-seller &quot;Atlantis, the Antediluvian World&quot; de <em>Ignacio Donelly<\/em> (4) apareci\u00f3 en Londres, sus declaraciones se ajustan a las ense\u00f1anzas modernas de la teosof\u00eda, pero los cient\u00edficos no quer\u00edan o\u00edr hablar de las hip\u00f3tesis de Donelly. Donelly estaba al d\u00eda con su tiempo, y su interesante libro compilado contiene algunos argumentos que todav\u00eda vale la pena leer hoy.<\/p>\n<p><strong>El veredicto de los ge\u00f3logos<\/strong><br \/>\nLas geociencias modernas solo se establecieron en el siglo XIX. Ya que <em>charles lyell<\/em> (1797-1875) los ge\u00f3logos pensaron a largo plazo y siguieron la teor\u00eda del actualismo, que supon\u00eda que las mismas fuerzas geol\u00f3gicas hab\u00edan dado forma a la tierra en todos los tiempos como lo hacen en el presente. No hab\u00eda lugar para un cambio r\u00e1pido en esta visi\u00f3n geol\u00f3gica del mundo; porque todas las cat\u00e1strofes geol\u00f3gicas conocidas desde tiempos hist\u00f3ricos, como terremotos, erupciones volc\u00e1nicas, tsunamis o marejadas cicl\u00f3nicas, no podr\u00edan hacer que un microcontinente pereciera en pocos d\u00edas. (14, p\u00e1g. 499).<br \/>\nHasta finales del siglo XX, la b\u00fasqueda de las causas del hundimiento de la Atl\u00e1ntida sigui\u00f3 siendo un campo de juego para los forasteros.<\/p>\n<p><strong>Opini\u00f3n de los astr\u00f3nomos<\/strong><br \/>\nIncluso los pensadores antiguos sospechaban que el diluvio se deb\u00eda a un cuerpo celeste que se hab\u00eda acercado a la tierra, tal vez la hab\u00eda tocado. Un incendio mundial, una gran inundaci\u00f3n e inviernos severos fueron las consecuencias.<br \/>\n<em>Her\u00e1clito<\/em> (450-475 a. C.) incluso cont\u00f3 con la recurrencia peri\u00f3dica de tales cataclismos a intervalos de 10.800 a\u00f1os (14, p. 409). en <em>Plat\u00f3n<\/em> (427-347 aC) y <em>Arist\u00f3teles<\/em> (384-322 aC) se pueden encontrar declaraciones similares.<br \/>\nAstr\u00f3nomos del 19\/20 Century sostuvo que las colisiones de la tierra con los cuerpos celestes eran imposibles. Se sab\u00eda que miles de peque\u00f1os cuerpos celestes orbitaban entre Marte y J\u00fapiter, en el llamado &quot;cintur\u00f3n planetoide&quot;, el mayor de los cuales (Ceres) tiene una quinta parte del di\u00e1metro de la Luna; Sin embargo, el hecho de que bastantes de estos diminutos planetas cruzaran la \u00f3rbita terrestre no se vio como una amenaza hasta finales del siglo XX.<\/p>\n<p>Eso cambi\u00f3 en 1980. <em>Luis \u00c1lvarez<\/em>, premio Nobel de f\u00edsica, y su hijo, el ge\u00f3logo<em> walter alvarez<\/em> demostr\u00f3 que la extinci\u00f3n de los dinosaurios fue el resultado de un &quot;impacto&quot;, es decir, el impacto de un planeta menor (planetoide o asteroide) en la tierra. Solo ahora los astr\u00f3nomos y ge\u00f3logos han llegado a aceptar el hecho de que miles de planetoides pueden acercarse peligrosamente y estrellarse contra la Tierra. Se conocen las \u00f3rbitas de solo el diez por ciento de estos peligrosos cuerpos celestes. Tambi\u00e9n hay cometas de per\u00edodo largo cuya apariencia es impredecible. En el post &quot;<a href=\"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/es\/ciencias\/la-muerte-desde-el-espacio\/\">Muerte desde el espacio<\/a>&#039; (bajo &#039;Ciencia&#039;) fue abordado. Hoy en d\u00eda, esta teor\u00eda se ha convertido en un conocimiento casi com\u00fan y proporciona material para emocionantes largometrajes.<\/p>\n<p><strong>Caos en el sistema planetario<br \/>\n<\/strong>Propagado en las primeras d\u00e9cadas del siglo XX. <em>hanns hoerbiger<\/em> (1860-1931) public\u00f3 su \u201cteor\u00eda mundial del hielo\u201d (cosmolog\u00eda glacial, cf. 5), que supon\u00eda que la tierra capturaba repetidamente cuerpos celestes hechos de hielo, que luego ca\u00edan a la tierra. As\u00ed explic\u00f3 la formaci\u00f3n de los oc\u00e9anos. La opini\u00f3n de que el agua lleg\u00f3 a la tierra a trav\u00e9s de peque\u00f1os cometas de hielo todav\u00eda se mantiene ocasionalmente en la actualidad. (Ver \u201cDer Spiegel\u201d, n\u00famero 10\/2001).<br \/>\nSeg\u00fan H\u00f6rbiger, la ca\u00edda de una luna terrestre (presumiblemente peque\u00f1a) provoc\u00f3 el hundimiento de Lemuria; la cat\u00e1strofe de la Atl\u00e1ntida desencaden\u00f3 as\u00ed la captura de la luna actual, que tambi\u00e9n se dice que es responsable de los cambios en el eje de la tierra (cambios de polos).<br \/>\nLas hip\u00f3tesis de H\u00f6rbiger ten\u00edan un car\u00e1cter m\u00e1s sectario que cient\u00edfico y apenas fueron tomadas en serio por los astr\u00f3nomos, aunque fueron promovidas por razones ideol\u00f3gicas durante la \u00e9poca nazi (12).<br \/>\nHoy tambi\u00e9n se aplican las teor\u00edas lunares <em>esti\u00e9rcol<\/em> (11) discutido, no como explicaciones adecuadas para el hundimiento de la Atl\u00e1ntida.<\/p>\n<p>los escritos de <em>Immanuel Velikovsky<\/em> (1895-1979), quien postul\u00f3 inestabilidades en nuestro sistema planetario que desencadenaron las cat\u00e1strofes en la tierra que se han transmitido en los mitos y que de otra manera son dif\u00edciles de explicar. Seg\u00fan su hip\u00f3tesis, Venus fue primero un cometa, que luego se convirti\u00f3 en un planeta, y Marte tambi\u00e9n abandon\u00f3 una vez su \u00f3rbita (15).<\/p>\n<p>Hasta hace unas d\u00e9cadas, nuestro sistema planetario era - las teor\u00edas del famoso<em> pierre laplace<\/em> (1749-1827) siguiente - como estable. Solo recientemente la teor\u00eda del caos ha cuestionado esta suposici\u00f3n y, por lo tanto, ya no se puede descartar que nuestro sistema planetario pueda volverse ca\u00f3tico en un futuro lejano.<\/p>\n<p><strong>\u00bfUn d\u00e9cimo planeta?<\/strong><strong><br \/>\n<\/strong>Durante d\u00e9cadas, los astr\u00f3nomos han sospechado de un &quot;planeta transplut\u00f3nico&quot; debido a las perturbaciones orbitales de Plut\u00f3n y las sondas espaciales. Se dice que es tan grande o incluso m\u00e1s grande que J\u00fapiter, y sus \u00f3rbitas est\u00e1n muy por fuera de la \u00f3rbita de Plut\u00f3n. Incluso puede estar movi\u00e9ndose &quot;retr\u00f3grado&quot;, es decir, en direcci\u00f3n opuesta a los otros planetas, lo que sugerir\u00eda que no fue creado junto con los otros planetas, sino que luego fue capturado por el sol. Debido a su enorme distancia, este \u201cPlaneta X\u201d *) dif\u00edcilmente se puede distinguir con los telescopios actuales, y a\u00fan no ha sido descubierto. (Cf. &quot;Breve, conciso, curioso&quot; p\u00e1g. 9 &quot;El Enigm\u00e1tico Planeta X&quot; y 17, p. 128 ss.).<\/p>\n<p>Los pensadores no convencionales han ido un paso m\u00e1s all\u00e1 y, basados en tradiciones antiguas o inspiraciones sobrenaturales, postulan un planeta mayor que viaja alrededor del sol en una elipse fuertemente alargada durante miles de a\u00f1os. Se dice que el punto m\u00e1s cercano de su \u00f3rbita al sol est\u00e1 en el cintur\u00f3n planetoide (entre Marte y J\u00fapiter) o incluso m\u00e1s cerca del sol. Cuando se acerca al sol, desencadena cat\u00e1strofes terrestres, como una inversi\u00f3n de polos con terremotos globales y erupciones volc\u00e1nicas (1), o impactos con peque\u00f1os planetas que son expulsados de su \u00f3rbita por \u00e9l. Los antiguos griegos ya sospechaban tales cataclismos peri\u00f3dicamente recurrentes (ver arriba), quienes posiblemente tomaron este conocimiento de los antiguos pueblos orientales. <em>sitchin<\/em> (13) cree encontrar informes sobre este planeta en los antiguos escritos mesopot\u00e1micos, a los que llama &quot;Marduk&quot;. Los sumerios supuestamente lo llamaron &quot;Tiamat&quot;, los griegos &quot;Phaeteon&quot; (17, p. 126), y Andersen (1) lo llama &quot;Tif\u00f3n&quot;.<\/p>\n<p><strong>Colisi\u00f3n con un asteroide<\/strong><br \/>\nIncluso tres d\u00e9cadas despu\u00e9s de su publicaci\u00f3n, &quot;Todo sobre la Atl\u00e1ntida&quot; es de <em>otto muck<\/em> (10) sigue siendo interesante de leer. Muchos de sus argumentos parecen s\u00f3lidos y sus an\u00e1lisis muestran un notable nivel de astucia.<br \/>\nMuck ve en el choque de un planetoide cerca de Charleston (Carolina del Sur, EE. UU.) la causa del hundimiento del legendario continente:<br \/>\n<em>\u201c\u00c9l vino del noroeste, es decir, del lado de la puesta del sol. Ha alcanzado as\u00ed a la tierra en su revoluci\u00f3n y en su \u00f3rbita alrededor del sol; as\u00ed que fue mucho m\u00e1s r\u00e1pido. Por esta raz\u00f3n, su \u00f3rbita debi\u00f3 ser muy plana y alargada. Todo esto es cierto para el Grupo Adonis **). El acercamiento de lo peque\u00f1o a lo m\u00e1s grande sucedi\u00f3 cerca de un nodo, es decir, una intersecci\u00f3n de las dos \u00f3rbitas. De esta manera se acerc\u00f3 a\u00fan m\u00e1s a la tierra que Adonis en 1936. Su atracci\u00f3n gravitacional lo atrajo hacia ella; curv\u00f3 su camino en una par\u00e1bola de ca\u00edda cada vez m\u00e1s empinada. Sigui\u00f3 aceler\u00e1ndose. Debe haber impactado el manto de hidr\u00f3geno a una velocidad de al menos 15 a 20 kil\u00f3metros por segundo (velocidad relacionada con la Tierra), a lo largo de un camino que cruz\u00f3 la \u00f3rbita de la Tierra a unos 30 grados. A una altitud de unos 400 kil\u00f3metros, comenz\u00f3 a brillar en rojo en la luz de hidr\u00f3geno. Cuanto m\u00e1s caliente se pon\u00eda, m\u00e1s deslumbrante, m\u00e1s blanco se volv\u00eda su propio resplandor. El rastro de gas detr\u00e1s de \u00e9l se hizo cada vez m\u00e1s grande. M\u00e1s poderoso que cualquier cometa que jam\u00e1s podr\u00eda ser, en un resplandor de luz ante el cual el sol palideci\u00f3, ese rayo asesino debe haber ca\u00eddo como un rayo. El ojo que lo vio fue cegado - para siempre. La temperatura de su rostro, que estuvo expuesto a la mayor resistencia del aire y por lo tanto al mayor calentamiento, ha excedido la marca de los veinte mil grados; brillaba entre veinte y cien veces m\u00e1s que el disco solar. Los gases soplados hacia atr\u00e1s deben haberle dado al gigante en llamas una apariencia fant\u00e1stica. Luego, cuando se estrell\u00f3 contra el manto de nitr\u00f3geno y atraves\u00f3 las \u00faltimas y m\u00e1s densas capas de aire, el calentamiento y la tensi\u00f3n de ruptura aparentemente se volvieron excesivos: se hizo a\u00f1icos, y su fr\u00e1gil manto de piedra se disolvi\u00f3 tras varias explosiones en una mir\u00edada de mort\u00edferos fragmentos. escombros, dejando un surco de perdici\u00f3n en la parte sureste de Am\u00e9rica del Norte. El n\u00facleo solo estall\u00f3 cuando estuvo muy cerca del suelo, con un trueno que ning\u00fan t\u00edmpano pudo soportar. Las dos piezas gigantes, cada una con un peso de alrededor de un bill\u00f3n de toneladas, golpean el mar. Roci\u00f3 monta\u00f1as a lo alto, y un maremoto de altura inimaginable surgi\u00f3 en todas direcciones desde el v\u00f3rtice alrededor de los agujeros de impacto. A unos diez kil\u00f3metros de altura, habr\u00eda inundado incluso el Monte Everest...&quot;<\/em> (10, p\u00e1g. 193 s.).<\/p>\n<p><strong>guerra con armas nucleares<\/strong><br \/>\nLa conjetura m\u00e1s fant\u00e1stica sobre el hundimiento de la Atl\u00e1ntida se deriva de los antiguos escritos indios, y <em>Mart\u00edn Freksa<\/em>, quien considera correcta esta tesis, llega a la siguiente conclusi\u00f3n:<br \/>\n<em>\u201cNo es la primera vez que la civilizaci\u00f3n alcanza un nivel de desarrollo como el que tenemos hoy, a fines del siglo XX. Tal nivel se alcanz\u00f3 al menos una vez, es decir, hace m\u00e1s de 5000 a\u00f1os, inmediatamente antes de la mayor cat\u00e1strofe de la historia humana que podamos conocer. En ese momento, la Atl\u00e1ntida conquistadora del mundo fue golpeada por una fuerza explosiva at\u00f3mica de origen indio (arma Sudarshan) en un punto sensible del manto terrestre. Con la ruptura de la veta de la Tierra en las latitudes del norte de la Cordillera del Atl\u00e1ntico Medio, la isla de la Atl\u00e1ntida desapareci\u00f3 en el Oc\u00e9ano Atl\u00e1ntico, y esto desencaden\u00f3 la Gran Inundaci\u00f3n (Diluvio) que se extendi\u00f3 por todo el mundo, aniquilando toda civilizaci\u00f3n desarrollada. La vida de nuestros antepasados continu\u00f3, inicialmente al nivel de herramientas de piedra sin lenguaje escrito, desde ciertas altitudes elevadas, en Europa, por ejemplo, desde la regi\u00f3n alpina occidental, desde los C\u00e1rpatos y desde los Alpes escandinavos\u201d.<\/em> (6, p\u00e1g. 200 ss.).<\/p>\n<p>Por incre\u00edble que parezca esta explicaci\u00f3n del hundimiento de la Atl\u00e1ntida, ha encontrado cada vez m\u00e1s adeptos en las \u00faltimas d\u00e9cadas, especialmente en la India, donde cada vez m\u00e1s cient\u00edficos se ocupan de las antiguas tradiciones indias: por ejemplo, escritos como el Mahabarata, el Bhagavadgita, etc. , que a\u00fan no se han traducido completamente a los idiomas europeos se traducen.<\/p>\n<p><strong>Atlantis se hundi\u00f3 en el mar<\/strong><br \/>\nEn mi opini\u00f3n, la explicaci\u00f3n m\u00e1s plausible de la ca\u00edda de la cultura atlante es el impacto del cometa investigado por Alexander y Edith Tollman.<br \/>\nLa dorsal mesoatl\u00e1ntica, es decir, el \u00e1rea donde se supone que se encuentra la Atl\u00e1ntida, es una zona geol\u00f3gicamente d\u00e9bil de primer orden con la corteza terrestre m\u00e1s delgada de todo el globo (14, p. 500). En esta zona tect\u00f3nicamente y volc\u00e1nicamente inestable, la isla atl\u00e1ntica pudo haberse hundido en el oc\u00e9ano debido al impacto del sismo o al impacto de un fragmento de cometa. Incluso es concebible un desplazamiento de los polos.<\/p>\n<p>Esta ca\u00edda de la cultura mundial m\u00e1s desarrollada de su tiempo tuvo efectos imprevisibles, no solo en las regiones adyacentes influenciadas por la Atl\u00e1ntida. En todas partes del mundo hubo destrucci\u00f3n severa, casi ning\u00fan edificio podr\u00eda haber resistido tormentas de fuego, terremotos, erupciones volc\u00e1nicas. Los pocos supervivientes estaban dispersos en peque\u00f1os y diminutos grupos. Los contactos culturales se rompieron, el nuevo comienzo fue dif\u00edcil y pasaron muchos siglos antes de que se pudiera alcanzar de nuevo el nivel de civilizaci\u00f3n alcanzado.<\/p>\n<p>por <strong>el tiempo de esta cat\u00e1strofe <\/strong>hay varias declaraciones, todas las cuales son hipot\u00e9ticas, incluso si fueron descifradas con gran perspicacia. Se le comunican algunos de estos datos, que pueden multiplicarse casi indefinidamente:<br \/>\nAutores Antiguos (<em>Plat\u00f3n, Herodoto<\/em>): alrededor del 8500 a.C. (8, p\u00e1g. 165).<br \/>\n<em>Murry esperanza<\/em>: 5000 \u2013 4000 a.C. (8, p\u00e1g. 325).<br \/>\n<em>Otto Muck:<\/em> 5. 6. 8498 a.C. 13 h (10, p\u00e1g. 282).<br \/>\n<em>Alexander y Edith Tollmann<\/em>: 23\/9\/7542 a.C. en luna nueva (14, p. 23).<\/p>\n<blockquote><p><strong>\u00bfImpacto de un gran cometa?<span style=\"text-decoration: underline;\"><br \/>\n<\/span><\/strong><em>\u201cA las 3 am hora de Europa Central al comienzo del oto\u00f1o del norte, el 23 de septiembre de 9545 +\/- hace unos a\u00f1os (en relaci\u00f3n con 1993) en luna nueva, un poderoso cometa golpe\u00f3 la tierra. Se acercaba desde el sureste a una velocidad c\u00f3smica de quiz\u00e1s 60 km\/s, una velocidad muchas docenas de veces m\u00e1s r\u00e1pida que un proyectil de artiller\u00eda. Anteriormente, hab\u00eda pasado el sol muy cerca como el llamado &quot;rascador de sol&quot;. El enorme calor de nuestra estrella central hab\u00eda convertido los gases congelados y parte del hielo de agua del cometa en estado gaseoso. Dado que los cometas pueden consistir en 80 % y m\u00e1s hielo de agua y elementos vol\u00e1tiles, en tales casos, la expansi\u00f3n de las masas de gas liberadas en el interior a menudo hace que el cometa se rompa en varios fragmentos. Durante este proceso, el cometa del Diluvio se dividi\u00f3 en siete fragmentos grandes y varios fragmentos medianos y m\u00e1s peque\u00f1os. Este enjambre de proyectiles de hielo contaminado, primero denso y luego en expansi\u00f3n gradual, corri\u00f3 directamente hacia la Tierra.<\/em><br \/>\n<em> El hombre que segu\u00eda impotente este espect\u00e1culo natural hab\u00eda visto desde una gran distancia el acercamiento del portador del mal en el cielo. El primer mensaje vino de la poblaci\u00f3n nativa peruana, que hab\u00eda visto este enjambre de fragmentos de cometas en el lejano firmamento a\u00fan peque\u00f1os como estrellas lejanas...<\/em><br \/>\n<em> Sabemos por el antepasado b\u00edblico Enoc de la segunda etapa, en la que ya se pod\u00edan distinguir claramente siete fragmentos individuales, tan grandes como monta\u00f1as en llamas, en la cabeza del cometa dividido. La cola de este drag\u00f3n celeste de siete cabezas o serpiente c\u00f3smica, como llamaron al cometa los testigos presenciales de la \u00e9poca, se hab\u00eda desarrollado hasta una longitud considerable como consecuencia del paso cercano del sol en el perihelio ***); se movi\u00f3 por todo el zod\u00edaco en el firmamento...<\/em><br \/>\n<em> El ruido de explosi\u00f3n de los impactos se escuch\u00f3 en todo el continente como un terrible rugido. En casos raros, incluso tenemos relatos de testigos muy cercanos a los sitios de impacto, m\u00e1s precisamente el impacto en el Oc\u00e9ano \u00cdndico y el Mar de China Meridional. Representan v\u00edvidamente la vista de estas s\u00faper explosiones liberando la energ\u00eda de muchas decenas a cientos de millones de bombas at\u00f3micas de Hiroshima...&quot; <\/em>(14, p\u00e1g. 23 ss.)<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>Atl\u00e1ntida hoy<br \/>\n<\/strong>La Atl\u00e1ntida sigue siendo un mito, un acertijo, casi una cuesti\u00f3n de fe. Hay leyendas, tradiciones m\u00edticas, percepciones sobrenaturales, hallazgos arqueol\u00f3gicos, escritos religiosos que hacen plausible la existencia de una alta cultura antediluviana desaparecida; pero la prueba decisiva, el reconocimiento cient\u00edfico, tarda mucho en llegar.<\/p>\n<p>La posibilidad de que nuestra tierra pueda chocar con un planetoide o cometa se reconoce en el siglo XXI. Tales impactos han ocurrido en el pasado y pueden volver a ocurrir en el futuro. Dependiendo del tama\u00f1o del objeto c\u00f3smico, tales cat\u00e1strofes quedan limitadas regionalmente, como el evento de Tunguska del 30 de junio de 1908, que se atribuye a un fragmento de cometa con un di\u00e1metro de 100 m. (14, p\u00e1g. 337). \u00a1Afortunadamente, este objeto golpe\u00f3 en una de las regiones menos pobladas! Diminutos planetas o cometas con di\u00e1metros de varios cientos de metros o incluso del orden de kil\u00f3metros podr\u00edan desencadenar un cataclismo que pondr\u00eda en peligro la civilizaci\u00f3n, que har\u00eda retroceder nuestra cultura mundial miles de a\u00f1os y, en casos extremos, pondr\u00eda en peligro toda la vida en la tierra; como el diluvio, que probablemente sea id\u00e9ntico a la cat\u00e1strofe de la Atl\u00e1ntida.<br \/>\nIncluso la advertencia contra el mal uso de la energ\u00eda nuclear est\u00e1 incluida en el mito de la Atl\u00e1ntida. Podemos esperar que el uso de armas nucleares ya no sea una opci\u00f3n; pero hay centrales nucleares que, en caso de impacto, se convierten por s\u00ed solas en una trampa mortal (14, p. 377).<\/p>\n<p><strong>Notas finales:<br \/>\n<\/strong><span style=\"font-size: revert;\">*) X = diez. Algunos incluyen el sol y la luna, y lo llaman el &quot;duod\u00e9cimo planeta&quot;.<br \/>\n<\/span><span style=\"font-size: revert;\">**) Grupo Adonis: Un grupo de peque\u00f1os asteroides con \u00f3rbitas altamente exc\u00e9ntricas que se cruzan con la \u00f3rbita de la Tierra. El m\u00e1s grande es Adonis con un di\u00e1metro de unos 2 km (nota del autor).<br \/>\n<\/span><span style=\"font-size: revert;\">***) Perihelio = el punto m\u00e1s cercano al sol en una \u00f3rbita alrededor del sol.<\/span><\/p>\n<p><strong>Literatura:<br \/>\n<\/strong>(1) Andersen, Hans J. &quot;Pole Shift and Sintflut&quot;, editorial de prehistoria e investigaci\u00f3n futura, Bochum, 1992.<br \/>\n(2) Aschenbrenner, Klaus &quot;The Antilids&quot;, Universitas, Munich 1993<br \/>\n(3) Berlitz, Charles &quot;El octavo continente&quot;, Droemer-Knaur, M\u00fanich 1995<br \/>\n(4) Donelly, Ignatius &quot;Atlantis, el mundo antediluviano&quot;, Oskar Ziegler, Deisenhofen 1911.<br \/>\n(5) Fauth, Ph. &quot;Cosmolog\u00eda glacial de H\u00f6rbiger&quot;, Hermann Kayser, Kaiserslautern 1996.<br \/>\n(6) Freksa, Martin, &quot;La Atl\u00e1ntida Perdida&quot;, Kl\u00f6pfer &amp; Meyer, T\u00fcbingen 1997.<br \/>\n(7) Henning, Richard &quot;El misterio de la Atl\u00e1ntida&quot;, DTV Munich 1973.<br \/>\n(8) Hope, Murry &quot;Atlantis&quot;, dos mil uno, Frankfurt 1994.<br \/>\n(9) Mavor, James W. jun. &quot;Viaje a la Atl\u00e1ntida&quot;, DTV, M\u00fanich, 1973.<br \/>\n(10) Muck, Otto, &quot;Todo sobre la Atl\u00e1ntida&quot;, Droemer-Knaur, Munich 1984.<br \/>\n(11) hacer. &quot;El nacimiento de los continentes&quot;, Econ, D\u00fcsseldorf 1978.<br \/>\n(12) Nagel, Brigitte &quot;La teor\u00eda mundial del hielo&quot;, editorial de historia de las ciencias naturales y la tecnolog\u00eda, Stuttgart 1991.<br \/>\n(13) Sitchin, Zacharia &quot;El Duod\u00e9cimo Planeta&quot;, Droemer-Knaur, Munich 1989.<br \/>\n(14) Tollmann, Alexander y Edith \"Und die Sintflut gab es doch\", Droemer Knaur, M\u00fanich 1993.<br \/>\n(15) Velikovsky, Immanuel &quot;Mundos en Colisi\u00f3n&quot;, Ullstein, Berl\u00edn 1982.<br \/>\n(16) Zanot, Mario &quot;El mundo se hundi\u00f3 tres veces&quot;, Rowolt, Hamburgo 1979.<br \/>\n(17) Zillmer, Hans Joachim &quot;Errores en la Historia de la Tierra&quot;, Langen M\u00fcller, Munich 2001.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Ver\u00f6ffentlicht in GralsWelt 26\/2002) D E R\u00a0\u00a0 U N T E R G A N G Kann ein Kontinent verschwinden? 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