{"id":295,"date":"2009-03-26T14:49:15","date_gmt":"2009-03-26T13:49:15","guid":{"rendered":"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/?page_id=295"},"modified":"2023-07-18T10:08:30","modified_gmt":"2023-07-18T09:08:30","slug":"die-atlantissaga-teil-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/es\/esoterico\/el-atlantissaga-parte-ii\/","title":{"rendered":"La Saga Atlantis Parte II."},"content":{"rendered":"<blockquote><p>(Publicado en GralsWelt 24\/2002)<\/p><\/blockquote>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline;\">acertijos del pasado<\/span><\/strong><\/p>\n<p>Los cient\u00edficos no pueden ponerse de acuerdo sobre la existencia de una civilizaci\u00f3n temprana no descubierta hasta ahora; pero muchos investigadores serios creen que el relato de la Atl\u00e1ntida de Plat\u00f3n es confiable y est\u00e1n buscando rastros de la civilizaci\u00f3n desaparecida. Esta cultura perdida se sospecha en todo tipo de lugares, y tanto los hallazgos arqueol\u00f3gicos como las tradiciones orales parecen hablar de su existencia:<\/p>\n<p><strong>El Misterio de la Portolana<\/strong><br \/>\nEn &quot;<a href=\"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/es\/historias-extranas\/el-secreto-del-portolane-2\/\">El Misterio de la Portolana<\/a>&#039; (bajo &#039;Historias extra\u00f1as&#039;), hemos informado sobre enigm\u00e1ticas cartas n\u00e1uticas antiguas que contienen informaci\u00f3n desconocida en el momento en que se dibujaron las cartas supervivientes. Algunos de estos paisajes, que no fueron descubiertos en ese momento, se especifican con un nivel de precisi\u00f3n que era inalcanzable con los m\u00e9todos de la \u00e9poca.<br \/>\nPor lo tanto, debe haber plantillas creadas por marinos desconocidos con una precisi\u00f3n asombrosa en tiempos desconocidos. \u00bfLos atlantes, los atlantes o los ant\u00edlidos?<\/p>\n<p><strong>elemento galv\u00e1nico<\/strong><br \/>\nEn los a\u00f1os 1978\/79, se present\u00f3 en varias ciudades alemanas una muestra especial de arte y cultura mesopot\u00e1mica temprana titulada \u201cEl jard\u00edn en el Ed\u00e9n\u201d. Entre las exhibiciones hab\u00eda una peque\u00f1a vasija de barro que inclu\u00eda un tubo de cobre y un alfiler de hierro.<br \/>\nEl cat\u00e1logo de la exposici\u00f3n dec\u00eda:<br \/>\n&#8222;<em>Se discute la interpretaci\u00f3n del dispositivo n.\u00ba 183, que se encuentra en gran n\u00famero en los estratos partos. Algunos lo ven como un precursor de nuestra bater\u00eda el\u00e9ctrica, que podr\u00eda haber sido utilizada para dorar recipientes de plata, mientras que otros lo ven como un objeto m\u00e1gico o de culto, con un posible uso que no excluye al otro\u201d.<\/em> (12, p\u00e1g. 211).<br \/>\nEstos dispositivos fueron reconstruidos y llenados con un electrolito (soluci\u00f3n de sulfato de cobre o jugo de uva). Suministraban corrientes el\u00e9ctricas, como las que se requieren para el enchapado en cobre o en oro. Se encontraron vasijas galv\u00e1nicamente doradas del mismo per\u00edodo parto. De hecho, fue una sensaci\u00f3n: \u00a1los &quot;viejos&quot; conoc\u00edan la electricidad antes del cambio de siglo y ya sab\u00edan c\u00f3mo usarla en la pr\u00e1ctica! (14, p\u00e1g. 123)<br \/>\nUno puede ver un descubrimiento accidental en el elemento galv\u00e1nico. Tambi\u00e9n se puede suponer que el uso de la galvanizaci\u00f3n es la expresi\u00f3n de un conocimiento m\u00e1s preciso de la electricidad y sus posibilidades; quiz\u00e1s parte de un conocimiento perdido del que s\u00f3lo se conservan restos en la antig\u00fcedad. Una y otra vez hay informes de logros incre\u00edbles de los pueblos antiguos, que generalmente remiten a los arque\u00f3logos especialistas al reino de la fantas\u00eda. Esto incluye, por ejemplo, la afirmaci\u00f3n de que se representan figuras enigm\u00e1ticas en los relieves del templo de Hathor en Dendera, que resultan ser bombillas en una inspecci\u00f3n imparcial. Despu\u00e9s de todo, fue posible construir una bombilla basada en el patr\u00f3n del relieve del antiguo templo egipcio y presentarla en la Feria del Libro de Frankfurt en 1982. (8\u00ba)<br \/>\n\u00bfSab\u00edan los antiguos egipcios acerca de la luz el\u00e9ctrica?<\/p>\n<p><strong>artefactos misteriosos<br \/>\n<\/strong>En \u201cEl martillo de hierro del Cret\u00e1cico\u201d (cf. \u201cKurz, solo, curioso\u201d p\u00e1gina 71) informamos sobre un martillo de hierro que supuestamente proviene del Cret\u00e1cico. Hay muchos artefactos de un tipo comparable que son dif\u00edciles de clasificar y que pueden considerarse restos de civilizaciones desconocidas que han sido arrastradas por el viento. Estos incluyen, p. B. instrumentos complicados (1, p. 85), piezas de aluminio de la antigua China de la dinast\u00eda Tsing (alrededor del 220 a. C., 1, p. 90) y muchos otros hallazgos enigm\u00e1ticos que describen varios autores (cf. p. ej., 2 y 7).<\/p>\n<p><strong>Cruz del Sur de Dante<br \/>\n<\/strong>En la Divina Comedia de Dante, el siguiente verso se encuentra en el Primer Canto del Purgatorio:<br \/>\n<em>&quot;Dobl\u00e9 a la derecha, mi mente fija<\/em><br \/>\n<em>al otro polo, y vio all\u00ed cuatro estrellas,<\/em><br \/>\n<em>Que nadie excepto la primera pareja not\u00f3;<\/em><br \/>\n<em>El cielo parec\u00eda regocijarse en sus peque\u00f1as llamas,<\/em><br \/>\n<em>Oh regi\u00f3n \u00e1rtica y desierta de la tierra,<\/em><br \/>\n<em>\u00a1Ya que est\u00e1 prohibido contemplarlos!<\/em><br \/>\n<em>Mientras me alejo de su mirada,<\/em><br \/>\n<em>gira un poco hacia el otro polo,<\/em><br \/>\n<em>En ese momento el auto ya no se ve\u00eda...&quot;<\/em>(3, p\u00e1g. 141)<br \/>\nLas &quot;cuatro estrellas&quot; se consideran la Cruz del Sur, que no se puede observar desde el hemisferio norte, la &quot;regi\u00f3n \u00e1rtica y desierta de la tierra&quot;. y el coche que<em>ya no se ve\u00eda&quot;<\/em> cuando Dante se volvi\u00f3 hacia el otro polo (el Polo Sur), se hace evidente la Osa Mayor o la Osa Mayor. \u00bfC\u00f3mo obtuvo Dante su descripci\u00f3n astron\u00f3micamente precisa en un momento en que nadie se aventuraba lo suficientemente al sur para disfrutar de esta vista?<\/p>\n<p>Desde que el fara\u00f3n Necao II de Egipto (609-594 a. C.) envi\u00f3 una expedici\u00f3n egipcio-fenicia que circunnaveg\u00f3 \u00c1frica (6, p. 91), hasta finales de la Edad Media dif\u00edcilmente una persona de la regi\u00f3n mediterr\u00e1nea habr\u00eda cruzado el ecuador siendo . \u00bfHab\u00eda tradiciones perdidas de navegantes de la \u00e9poca egipcia, fenicia e incluso de la Atl\u00e1ntida que Dante conoc\u00eda?<\/p>\n<p><strong>Saturno devora a sus hijos<\/strong><br \/>\nEn ocasiones, las tradiciones m\u00edticas solo se aclaran cuando se atribuye a los antiguos un conocimiento profundo de la astronom\u00eda. La mitolog\u00eda nos cuenta que Cronos -adorado por los romanos como Saturno- devoraba a sus hijos nada m\u00e1s nacer para no sufrir un destino similar al que \u00e9l mismo hab\u00eda preparado para su padre Urano.<br \/>\nCuando Galileo apunt\u00f3 al cielo con su reci\u00e9n inventado telescopio en 1609, no solo descubri\u00f3 monta\u00f1as en la luna y los cuatro sat\u00e9lites principales de J\u00fapiter, sino tambi\u00e9n el anillo de Saturno. Sin embargo, en el todav\u00eda imperfecto telescopio de Galileo, este anillo solo era vagamente perceptible, por lo que Saturno presentaba una imagen que se asemejaba a una taza con dos asas. Galileo entonces tambi\u00e9n cre\u00eda que Saturno, como J\u00fapiter, estaba orbitado por lunas. Cuando Galileo volvi\u00f3 a observar a Saturno m\u00e1s tarde, estaba en un \u00e1ngulo diferente. Como resultado, el anillo de Saturno gir\u00f3 su lado angosto hacia la Tierra, que solo se puede ver con instrumentos poderosos y tuvo que permanecer invisible para Galileo. Asombrado de que las &quot;lunas&quot; parec\u00edan haber desaparecido, se dice que Galileo pregunt\u00f3: &quot;<em>\u00bfSaturno devor\u00f3 a sus hijos?<\/em>&#8220;<br \/>\n\u00bfEs esta coincidencia una coincidencia o tiene una conexi\u00f3n m\u00e1s profunda? \u00bfPodr\u00eda ser que los anillos de Saturno se hayan visto en los primeros tiempos, antes de que se formaran los mitos?<br \/>\nOtro enigma astron\u00f3mico decididamente m\u00e1s complicado lo proporciona la cosmolog\u00eda de los Dogon (cf. en \u201cKurz, kurz, kurios\u201d p\u00e1gina 466 \u201cLa cosmolog\u00eda enigm\u00e1tica de los Dogon\u201d).<\/p>\n<p><strong>calendarios azteca y maya<\/strong><br \/>\nLa cronolog\u00eda de los antiguos pueblos americanos tambi\u00e9n plantea algunos enigmas. Se sabe, por ejemplo, que <strong>calendario azteca<\/strong> constaba de dos calendarios distintos: un &quot;calendario civil&quot; de 365 d\u00edas para la vida diaria, y un &quot;calendario oracular&quot; de 260 d\u00edas usado solo por el sacerdocio. Despu\u00e9s de 52 a\u00f1os del calendario civil y 73 a\u00f1os del calendario adivinatorio, los d\u00edas de A\u00f1o Nuevo de ambos calendarios se encontraron y comenz\u00f3 un nuevo gran per\u00edodo. Uno solo puede especular sobre las razones de esta doble cronolog\u00eda, una de las cuales es extremadamente err\u00f3nea. Surge la sospecha de que una antigua divisi\u00f3n del tiempo muy imperfecta ha sido reemplazada por un calendario m\u00e1s moderno, que puede haber venido de una cultura m\u00e1s desarrollada. Solo el sacerdocio tradicional se atuvo al antiguo calendario oracular para sus cultos.<\/p>\n<p>El per\u00edodo de 52 a\u00f1os tambi\u00e9n tiene lugar en <strong>calendario maya<\/strong> una funci\u00f3n, cada 52 a\u00f1os se colocaban nuevas conchas (cubiertas de piedra) alrededor del Monte del Templo para registrar este per\u00edodo. 29 de tales per\u00edodos, es decir, el per\u00edodo de 1508 a\u00f1os calendario, fueron el ciclo de correcci\u00f3n de los mayas, que fue equiparado a 1507 a\u00f1os tropicales *) solares. Este c\u00e1lculo hizo del calendario maya el m\u00e1s preciso de todos los calendarios conocidos; \u00a1solo ten\u00eda un error de aproximadamente 1 d\u00eda en 14,000 a\u00f1os y, por lo tanto, era m\u00e1s preciso que nuestro calendario gregoriano moderno!<\/p>\n<p>As\u00ed que encontramos entre los mayas una cultura que no ten\u00eda ning\u00fan dispositivo de medici\u00f3n moderno y registraba datos astron\u00f3micos de la manera m\u00e1s arcaica, que se constru\u00edan cuencos alrededor de las monta\u00f1as de los templos o se tallaban fechas en los templos. Al mismo tiempo, esta civilizaci\u00f3n ten\u00eda el c\u00e1lculo de tiempo m\u00e1s preciso de todos los utilizados en la pr\u00e1ctica y conoc\u00eda los tiempos orbitales de los planetas y muchos otros datos astron\u00f3micos con una precisi\u00f3n sin igual por ning\u00fan otro pueblo antiguo.<br \/>\nLa forma exacta en que los astr\u00f3nomos mayas entendieron c\u00f3mo medir a pesar de sus herramientas extremadamente simples se subraya en una declaraci\u00f3n del director del Observatorio Astrof\u00edsico en Potsdam, Hans Ludendorff:<br \/>\n<em>\u201cOtro resultado es\u2026 que los mayas conoc\u00edan la duraci\u00f3n del a\u00f1o solar sideral *) y tropical *) con la mayor precisi\u00f3n. Las dos fechas mencionadas llevaron a la siguiente relaci\u00f3n entre los dos tipos de a\u00f1o:<\/em><br \/>\n<em>3.753 a\u00f1os tropicales = 3.743 a\u00f1os siderales + 3.600 d\u00edas<\/em><br \/>\n<em>Para obtener un acuerdo perfecto con los valores modernos, habr\u00eda que escribir 3.588,8 d\u00edas en lugar de 3.600 d\u00edas solo en el lado derecho\u201d.<\/em> (9, p\u00e1g. 60).<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo lleg\u00f3 la cultura maya, que colaps\u00f3 repentinamente en el siglo VII d. C., a datos astron\u00f3micos tan precisos? \u00bfFue solo la observaci\u00f3n personal, que debe haberse extendido durante muchos siglos, si no milenios, para llegar a resultados tan confiables sin instrumentos poderosos, o fue su conocimiento comunicado a los mayas por una civilizaci\u00f3n m\u00e1s desarrollada?<\/p>\n<p>Otto Muck (10, p. 282) considera el d\u00eda del hundimiento de la Atl\u00e1ntida el 5 de junio de 8498 a. como el d\u00eda cero del calendario maya!<br \/>\nQuiz\u00e1s no sea sin importancia en este sentido que los aztecas se refieran a su pa\u00eds de origen como &quot;Aztl\u00e1n&quot;, una isla situada en medio del agua, y que la primera parte de su historia termine con un diluvio. (14, p\u00e1g. 503; 15, p\u00e1g. 25).<\/p>\n<p><strong>Misterios de la Cultura Megal\u00edtica<br \/>\n<\/strong>Las estructuras prehist\u00f3ricas, desde Stonehenge hasta la Gran Pir\u00e1mide de Keops, suelen ser celestiales, por lo que es dif\u00edcil saber si serv\u00edan para un culto celestial (las antiguas deidades estaban asociadas con las estrellas) o si eran observatorios astron\u00f3micos cient\u00edficos. Uno no excluye al otro.<br \/>\nUno de los testimonios m\u00e1s impresionantes de la Europa prehist\u00f3rica son los grandes engastes de piedra. En la llamada cultura megal\u00edtica, que suele asentarse en el Neol\u00edtico a partir del VI milenio a.C., se crearon tumbas, lugares de culto, menhires en Europa y en muchas otras partes del mundo, desde \u00c1frica hasta Asia oriental, para cuya construcci\u00f3n a veces se usaban rocas enormes sin tallar o bloques de piedra labrados. Algunos de estos edificios demuestran un conocimiento astron\u00f3mico considerable de los constructores:<br \/>\nUn examen de Stonehenge, la estructura megal\u00edtica m\u00e1s famosa, proporcion\u00f3 evidencia de que era un observatorio astron\u00f3mico. Desde el edificio se puede ver la posici\u00f3n del sol en el momento de los solsticios de verano e invierno alrededor de 1880 aC. se puede leer con gran precisi\u00f3n, y tambi\u00e9n se conocen puntos caracter\u00edsticos de la \u00f3rbita lunar mucho m\u00e1s complicada para el per\u00edodo alrededor del 1800 a. especificado exactamente. Por lo tanto, se puede suponer con una probabilidad de 1:1,000,000 que Stonehenge era un santuario (u observatorio) del sol y la luna. (4).<\/p>\n<p>El an\u00e1lisis de varias estructuras megal\u00edticas llev\u00f3 a la opini\u00f3n de que el hombre de la Edad de Piedra dividi\u00f3 el a\u00f1o de 365 d\u00edas en 16 secciones de 22, 23, 24 d\u00edas e insert\u00f3 un a\u00f1o bisiesto cada 4 a\u00f1os. El calendario megal\u00edtico era, por tanto, m\u00e1s preciso que el de C\u00e9sar en el 46 a. introdujo los calendarios julianos (11, p. 23). \u00bfC\u00f3mo las personas de vida sencilla de la Edad Neol\u00edtica idearon un calendario tan preciso? \u00bfHab\u00edan perdido ahora el conocimiento de \u00e9pocas anteriores?<\/p>\n<p>Contin\u00faa: <a href=\"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/es\/esoterico\/el-atlantissaga-parte-iii\/\">Parte III<\/a>.<\/p>\n<p><strong>Nota final:<\/strong><br \/>\n* Un &quot;a\u00f1o tropical&quot; es el per\u00edodo de tiempo entre dos tr\u00e1nsitos del sol a trav\u00e9s del equinoccio vernal; un &quot;a\u00f1o sideral&quot; es el tiempo entre dos pasos del sol en la misma estrella. Debido a la precesi\u00f3n, el a\u00f1o tropical es ligeramente m\u00e1s corto que el sideral.<\/p>\n<p><strong>Literatura:<br \/>\n<\/strong>(1) Aschenbrenner, Klaus &quot;The Antilids&quot;, Universitas, Munich 1993.<br \/>\n(2) Charroux, Robert &quot;Pasado Fant\u00e1stico&quot;, Herbig, Berl\u00edn 1966.<br \/>\n(3) Dante &quot;La Divina Comedia&quot;, Th. Knaur Nachf., Berl\u00edn oJ<br \/>\n(4) Hawkins, Gerald S. &quot;Stonehenge Decoded&quot;, Doubleday, Nueva York 1965.<br \/>\n(5) Hermann, Joachim &quot;DTV Atlas zur Astronomie&quot;, 5\u00aa edici\u00f3n DTV Munich 1973.<br \/>\n(6) Herrmann, Paul &quot;7 m\u00e1s y 8 desaparecidos&quot;, Rowolt, Hamburgo 1969.<br \/>\n(7) Hoch, Werner &quot;No empez\u00f3 solo con Noah&quot;, Universitas, Munich 1991.<br \/>\n(8) Krassa, Peter \/ Habeck, Reinhard &quot;Luz de los dioses&quot;, Esotera, 33 a\u00f1o 1982, n\u00famero 10, Hermann Bauer, Freiburg.<br \/>\n(9) Ludendorff, Hans &quot;Inscripciones astron\u00f3micas en Piedras Negras y Naranjo&quot;, tratados de la Academia de Ciencias de Prusia, a\u00f1o 1940, n\u00famero 6.<br \/>\n(10) Muck, Otto &quot;Todo sobre la Atl\u00e1ntida&quot;, Droemer-Knaur, M\u00fanich 1976<br \/>\n(11) Paturi, Felix R. &quot;Los grandes misterios de nuestro mundo&quot;, ADAC Verlag, Munich 1999.<br \/>\n(12) Colecci\u00f3n Estatal Prehist\u00f3rica de M\u00fanich &quot;El Jard\u00edn del Ed\u00e9n&quot;, Philipp von Zabern, Maguncia 1978<br \/>\n(13) Tollmann, Alexander y Edith &quot;Y el diluvio existi\u00f3&quot; Droemer Kanur, Munich 1993.<br \/>\n(14) Tomas, Andrew &quot;No somos los primeros&quot;, Biblioteca Europea, W. Hieronimi, Bonn 1972.<br \/>\n(15) Zanot, Mario &quot;El mundo se hundi\u00f3 tres veces&quot;, Rowolt, Hamburgo 1979.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Ver\u00f6ffentlich in GralsWelt 24\/2002) R \u00c4 T S E L\u00a0 \u00a0D E R\u00a0 \u00a0V O R Z E I T Wissenschaftler k\u00f6nnen sich nicht \u00fcber die Existenz einer bislang unentdeckten, fr\u00fchen Hochkultur einigen; doch viele ernstzunehmende Forscher halten Platons Atlantis-Bericht f\u00fcr zuverl\u00e4ssig und suchen nach Spuren der verschwundenen Zivilisation. 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