{"id":261,"date":"2009-03-25T18:13:33","date_gmt":"2009-03-25T17:13:33","guid":{"rendered":"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/?page_id=261"},"modified":"2023-07-16T14:51:19","modified_gmt":"2023-07-16T13:51:19","slug":"weltratsel-und-naturwunder-teil-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/es\/ciencias\/rompecabezas-del-mundo-y-maravillas-naturales-parte-i\/","title":{"rendered":"Misterios del Mundo y Maravillas Naturales Parte I."},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n\n\n<blockquote>\n<p>(Publicado en GralsWelt n\u00famero 11\/2003)<\/p>\n<\/blockquote>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline;\">LOS SIETE MISTERIOS DEL MUNDO <\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline;\"><br \/><\/span><\/strong>En 1872, el cient\u00edfico natural Emil du Bois-Reymond (1818-1896), que ense\u00f1aba en Berl\u00edn, pronunci\u00f3 un discurso muy aclamado en Leipzig sobre &quot;los l\u00edmites de la comprensi\u00f3n de la naturaleza&quot;. Explic\u00f3 que hay muchos problemas cient\u00edficos que no se pueden resolver para siempre. Basado en el n\u00famero de las maravillas del mundo antiguo, habl\u00f3 como un ejemplo de los &quot;siete enigmas del mundo&quot;:<\/p>\n<p>1. La esencia de la materia y la fuerza (energ\u00eda)<br \/>2. El origen del movimiento<br \/>3. El origen de la vida<br \/>4. El prop\u00f3sito de la naturaleza<br \/>5. La explicaci\u00f3n de la sensaci\u00f3n simple<br \/>6. El origen del pensamiento racional<br \/>7. La realidad del libre albedr\u00edo.<\/p>\n<p>Du Bois-Reymond concluy\u00f3 su discurso con las palabras &quot;ignoramus et ignorabimus&quot; (no sabemos y nunca sabremos), lo que provoc\u00f3 acalorados debates. Su discurso pronto se imprimi\u00f3 y describi\u00f3 lo que \u00e9l cre\u00eda que eran los misterios irresolubles de la naturaleza con m\u00e1s detalle en un libro llamado Los siete misterios del mundo.<\/p>\n<p>Por supuesto, hubo discusiones sobre la selecci\u00f3n y el n\u00famero de acertijos del mundo de du Bois, y especialmente el zo\u00f3logo y darwinista Ernst Haeckel (1834-1919), quien ense\u00f1\u00f3 en Jena, atac\u00f3 violentamente a su colega de Berl\u00edn y afirm\u00f3 que no se hablaba de insolubles. preguntas. Los problemas enumerados por du Bois son en parte solucionables, en parte simplemente err\u00f3neos. Du Bois-Reymond tambi\u00e9n admiti\u00f3 m\u00e1s tarde (2) que las preguntas 4, 6 y 7 no necesariamente tienen que ser trascendentes y, por lo tanto, irresolubles.<\/p>\n<blockquote>\n<p><em>\u201cLa ciencia humana es como una esfera en constante crecimiento. A medida que aumenta su tama\u00f1o, <\/em><em>tambi\u00e9n aumenta el n\u00famero de puntos de contacto con lo desconocido\u201d.<\/em><br \/>Blaise Pascal (1623-1662).<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>Despu\u00e9s de unos a\u00f1os, la discusi\u00f3n sobre los misterios del mundo se calm\u00f3 y nuevas preguntas aparentemente m\u00e1s importantes ocuparon el mundo cient\u00edfico, que en el siglo XX tuvo que revisar fundamentalmente la cosmovisi\u00f3n de la f\u00edsica cl\u00e1sica, que tambi\u00e9n estuvo representada por du Bois. -Reymond.<\/p>\n<p>Pero hasta el d\u00eda de hoy quedan muchas preguntas sin respuesta en el campo de las ciencias naturales, y nadie puede decir si alguna vez ser\u00e1 posible responder a los problemas que a\u00fan hoy est\u00e1n sin resolver, as\u00ed como a muchos m\u00e1s que est\u00e1n por venir.<\/p>\n<p>En lo que respecta a los &quot;siete misterios&quot; mencionados anteriormente, nuestra comprensi\u00f3n de este problema ha cambiado de modo que hoy en d\u00eda casi nadie har\u00eda estas preguntas de la misma forma:<\/p>\n<p><em><strong>La esencia de la materia y la fuerza (energ\u00eda):<\/strong><br \/><\/em>En el siglo XIX se entend\u00eda por materia todos los elementos qu\u00edmicos formados por \u00e1tomos indivisibles que pueden combinarse para formar mol\u00e9culas.<\/p>\n<p>Los descubrimientos del siglo XX de que los \u00e1tomos est\u00e1n compuestos de part\u00edculas m\u00e1s peque\u00f1as, que la materia y la energ\u00eda (todav\u00eda denominadas &quot;fuerza&quot; en el siglo XIX) pueden fusionarse entre s\u00ed, es decir, son solo manifestaciones diferentes de un fen\u00f3meno natural fundamental, cambiado esta pregunta<\/p>\n<p>Nuestra concepci\u00f3n de las fuerzas tambi\u00e9n ha cambiado. Los f\u00edsicos de hoy conocen cuatro fuerzas b\u00e1sicas del universo (interacci\u00f3n d\u00e9bil, interacci\u00f3n fuerte, interacci\u00f3n electromagn\u00e9tica y gravitaci\u00f3n), algunas de las cuales a\u00fan eran desconocidas en el siglo XIX; pero nadie sabe con certeza si estas son todas las fuerzas que act\u00faan en nuestro mundo.<\/p>\n<p>El intento de rastrear estas fuerzas hasta una causa com\u00fan a\u00fan no est\u00e1 completo, ni la combinaci\u00f3n de la teor\u00eda de la relatividad y la mec\u00e1nica cu\u00e1ntica en una teor\u00eda cu\u00e1ntica de campo (\u00bfmultidimensional?), conocida como la &quot;f\u00f3rmula mundial&quot;, que puede traer una nuevo nivel de estandarizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Sin embargo, en f\u00edsica ya no se pregunta por la <strong><em>causas<\/em><\/strong>, es decir, despu\u00e9s del &quot;por qu\u00e9&quot;, pero se contenta con la descripci\u00f3n de los procesos naturales, es decir, el &quot;c\u00f3mo&quot;. La b\u00fasqueda de las causas y la naturaleza del mundo se deja as\u00ed a los fil\u00f3sofos y te\u00f3logos. (Ver. &quot;<a href=\"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/es\/ciencias\/energia-entropia-y-tiempo\/\">energ\u00eda, entrop\u00eda y tiempo<\/a>&#039; en &#039;Ciencia&#039;).<\/p>\n<p><em><strong>El origen del movimiento<\/strong><br \/><\/em>Esta pregunta proviene de la comprensi\u00f3n mec\u00e1nica del mundo en la antig\u00fcedad. Isaac Newton (1643-1727) tambi\u00e9n habl\u00f3 de un &quot;primer motor&quot; ya sospechado por Arist\u00f3teles y opin\u00f3 que el creador, despu\u00e9s de haber creado los cuerpos c\u00f3smicos, les habr\u00eda dado su impulso inicial, lo que les permitir\u00eda hacer sus \u00f3rbitas alrededor del sol.<\/p>\n<p>Los astr\u00f3nomos de hoy no ven ning\u00fan problema con esto; porque en la condensaci\u00f3n de nubes de niebla en sistemas solares, y en la contracci\u00f3n de estas nubes de polvo en cuerpos celestes, resulta el impulso de los planetas, que encuentran sus \u00f3rbitas el\u00edpticas sin intervenci\u00f3n externa.<br \/>Los seres vivos tambi\u00e9n est\u00e1n asociados con el movimiento, pero hoy en d\u00eda esto no es tan problem\u00e1tico como la descripci\u00f3n de los efectos f\u00edsicos (por ejemplo, el sonido) como una forma de movimiento.<\/p>\n<p><strong><em>El surgimiento de la vida<\/em><\/strong><br \/>C\u00f3mo la vida org\u00e1nica surgi\u00f3 una vez de la materia muerta sigue siendo un tema de especulaci\u00f3n. Hemos informado sobre esto varias veces en el Mundo del Grial (cf. &quot;<a href=\"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/es\/ciencias\/vida-en-marte\/\">Vida en Marte<\/a>&quot;, bajo &quot;Ciencia&quot;), y entre otras cosas tratamos la cuesti\u00f3n de si la vida en nuestra tierra es una excepci\u00f3n, o si la vida surge en alg\u00fan lugar del universo donde se dan las condiciones para ello.<\/p>\n<p><strong><em>La utilidad de la naturaleza. <\/em><\/strong><br \/>La vida org\u00e1nica en nuestra tierra se ha adaptado maravillosamente a las condiciones de nuestro globo, ha evolucionado durante millones de a\u00f1os, mejorando as\u00ed las condiciones de vida en la tierra y creando ciclos ecol\u00f3gicos armoniosos. Sin duda una de las &quot;Maravillas de la Tierra&quot;.<\/p>\n<p>Nuestra explicaci\u00f3n darwiniana de la &quot;adaptaci\u00f3n natural&quot; a trav\u00e9s del &quot;ensayo y error&quot; parece obsoleta y poco convincente. La vida es ciertamente m\u00e1s que materia y energ\u00eda, incluso si a\u00fan no podemos probarlo con medios cient\u00edficos.<\/p>\n<p><strong><em>La explicaci\u00f3n de la sensaci\u00f3n simple. <\/em><\/strong><br \/>Durante un siglo, la neurofisiolog\u00eda ha sido capaz de recopilar una gran cantidad de conocimientos sobre la recepci\u00f3n y transmisi\u00f3n de est\u00edmulos sensoriales.<\/p>\n<p>Todav\u00eda no se ha explicado satisfactoriamente c\u00f3mo tiene lugar el procesamiento de estas diversas se\u00f1ales en nuestro cerebro, y ser\u00e1 interesante ver si los cient\u00edficos en este campo de investigaci\u00f3n todav\u00eda se encontrar\u00e1n con la mente humana o el alma humana, que ha sido prohibida en la naturaleza. la ciencia, como requisito previo para las decisiones sensatas y la acci\u00f3n consciente.<\/p>\n<p><strong><em>Origen del pensamiento y el lenguaje racional<\/em><\/strong><br \/>La soluci\u00f3n a esta pregunta dif\u00edcilmente puede separarse del problema del procesamiento e interpretaci\u00f3n de los est\u00edmulos sensoriales.<\/p>\n<p>Se trata del origen de la &quot;acci\u00f3n razonable&quot;, es decir, decisiones orientadas a objetivos, como se puede observar no solo en humanos sino tambi\u00e9n en animales.<\/p>\n<p>La suposici\u00f3n de \u201cprogramas de comportamiento anclados en los genes\u201d ya no es suficiente, incluso para los insectos; sin mencionar que el origen de tales programas de comportamiento a menudo no se puede explicar solo por &quot;ensayo y error&quot;.<\/p>\n<p><strong><em>La realidad del libre albedr\u00edo<\/em><\/strong><br \/>En mi opini\u00f3n, esta \u00e1rea se encuentra fuera de las ciencias naturales. La filosof\u00eda o la religi\u00f3n ser\u00edan responsables aqu\u00ed.\u00a0<\/p>\n<p><strong>Las soluciones del problema<\/strong><br \/>Por lo general, se considera que un problema f\u00edsico est\u00e1 resuelto cuando el proceso natural en cuesti\u00f3n puede describirse mediante un formalismo matem\u00e1tico.<\/p>\n<p>Desafortunadamente, los algoritmos requeridos son cada vez m\u00e1s complicados y menos claros, y hace mucho que pas\u00f3 el tiempo en que se encontraron modelos claros accesibles a nuestra experiencia humana para todos los procesos f\u00edsicos. Como resultado, los resultados importantes de la investigaci\u00f3n son cada vez m\u00e1s comprensibles para los especialistas.<\/p>\n<p>Luego, a menudo se acusa a los cient\u00edficos de aferrarse exclusivamente a conceptos materialistas, incluso cuando tales enfoques parecen inadecuados. Un ejemplo de ello ser\u00eda el neodarwinismo, que muchos no cre\u00edan que sobrevivir\u00eda al siglo XX.<\/p>\n<p>Por equivocada que pueda parecer esta adhesi\u00f3n a las teor\u00edas de la ciencia del siglo XIX, uno deber\u00eda tener un poco de comprensi\u00f3n para los trabajadores cient\u00edficos. El enfoque cient\u00edfico, que se esfuerza por encontrar una soluci\u00f3n matem\u00e1tica a un problema, se ha probado en muchas, casi todas las \u00e1reas de la vida pr\u00e1ctica y ha refutado innumerables prejuicios supersticiosos.<\/p>\n<p>Si todo lo que actualmente no se puede explicar se remontara al &quot;trabajo de fuerzas superiores&quot;, \u00bfqu\u00e9 se ganar\u00eda? \u00bfSer\u00eda \u00fatil introducir una nueva variable, de la que no se puede decir nada definitivo, para explicarlo todo (o nada)? Durante bastante tiempo, la gente se apacigu\u00f3 con explicaciones supersticiosas llamadas religiosas, que s\u00f3lo serv\u00edan para mantener al clero en el poder e imped\u00edan cualquier progreso.<\/p>\n<p>Los verdaderos cient\u00edficos siempre estar\u00e1n abiertos a ideas que van m\u00e1s all\u00e1 de la cosmovisi\u00f3n actual, y se espera que alg\u00fan d\u00eda la investigaci\u00f3n, p. Por ejemplo, en el campo de la psicolog\u00eda, lo trascendente se vuelve tan claro que uno no puede evitar incluirlo en las teor\u00edas cient\u00edficas, incluso si elude la descripci\u00f3n matem\u00e1tica.<\/p>\n<p><strong>preguntas sin resolver<\/strong><br \/>No todos los acertijos del mundo formulados en el siglo XIX han sido descifrados, y las preguntas fronterizas abiertas se han vuelto m\u00e1s que menos.<br \/>La forma en que se hizo la pregunta tambi\u00e9n ha cambiado en comparaci\u00f3n con el siglo XIX; entonces<\/p>\n<p><em>\u201c...as\u00ed como as\u00ed el cient\u00edfico natural no pregunta: \u00bfcu\u00e1les son las preguntas m\u00e1s importantes, pero cu\u00e1les pueden ser resueltas inmediatamente o incluso con cu\u00e1les se puede lograr un peque\u00f1o progreso real? Mientras los alquimistas buscaron \u00fanicamente la piedra filosofal, pugnando por el arte de hacer oro, todos sus intentos fueron infructuosos; s\u00f3lo la limitaci\u00f3n a preguntas aparentemente sin valor cre\u00f3 la qu\u00edmica. De este modo, las ciencias naturales parecen perder de vista las grandes cuestiones generales...\u201d (4, p. 20 ss.).<\/em><\/p>\n<p>Al estar restringida a lo que actualmente parece tener soluci\u00f3n, la investigaci\u00f3n pierde su atractivo para el p\u00fablico en general, que est\u00e1 principalmente interesado en la pregunta fundamental, es decir, en los &quot;Acertijos del Nuevo Mundo&quot;, como a menudo se discuten en la literatura popular.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n, queremos echar un vistazo m\u00e1s de cerca a algunos de estos nuevos misterios del mundo, la mayor\u00eda de los cuales tambi\u00e9n son maravillas de la naturaleza.\u00a0<\/p>\n<p>Contin\u00faa en <a href=\"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/es\/ciencias\/rompecabezas-del-mundo-y-maravillas-naturales-parte-ii\/\">Parte II<\/a>.<\/p>\n<p><strong>LITERATURA:<br \/><\/strong>(1) Aescht, Dr. Erna y otros (editores) &quot;Acertijos del mundo y milagros de la vida, Ernst Haeckel - Trabajo, efecto, consecuencias&quot;, Museo Estatal de Alta Austria, Linz, 1998.<br \/>(2) Du Bois-Reymond, Emil &quot;Discurso ante la Real Academia de Ciencias de Prusia, el 8 de julio de 1880&quot;.<br \/>(3) hacer. &quot;Los siete acertijos del mundo&quot;, Berl\u00edn, 1881.<br \/>(4) Ferris, Thimothy &quot;El Universo Inteligente&quot; DTV Munich, 1992.<br \/>(5) G\u00f6\u00f6ck, Roland &quot;Los \u00faltimos acertijos de este mundo&quot;, Praesentverlag, G\u00fctersloh, 1990.<br \/>(6) Haeckel, Ernst &quot;Los enigmas del mundo&quot;, Emil Strauss, Bonn, 1899.<br \/>(7) Yefromow, Ivan &quot;17 World Riddles&quot;, DVA, Stuttgart, 1972.<br \/>(8) Naab, Friedrich &quot;Los grandes misterios y mitos de la humanidad&quot;, Bechterm\u00fcnz, Augsburgo, 1995.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Ver\u00f6ffentlicht in GralsWelt Themenheft 11\/2003) D I E\u00a0 \u00a0S I E B E N\u00a0 W E L T R \u00c4 T S E L Der in Berlin lehrende Naturforscher Emil du Bois-Reymond (1818-1896) hielt im Jahre 1872 in Leipzig eine vielbeachtete Rede \u00fcber &#8222;die Grenzen des Naturerkennens&#8220;. 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