{"id":1339,"date":"2009-10-24T14:30:32","date_gmt":"2009-10-24T13:30:32","guid":{"rendered":"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/?page_id=1339"},"modified":"2026-01-24T10:13:54","modified_gmt":"2026-01-24T09:13:54","slug":"china-und-der-westen","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/es\/historia\/china-y-el-oeste\/","title":{"rendered":"China II: China y Occidente"},"content":{"rendered":"<blockquote><p>(Publicado en GralsWelt 6\/1998)<\/p><\/blockquote>\n<p>En la Europa medieval, casi nada se sab\u00eda sobre el gigante imperio chino. Solo cuando Marco Polo, que hab\u00eda viajado a China durante dos d\u00e9cadas y la hab\u00eda conocido a fondo, relat\u00f3 sus aventuras, se recibi\u00f3 en Europa la primera informaci\u00f3n razonablemente fiable.<\/p>\n<blockquote><p>&quot;China es un mar que sala todos los r\u00edos que lo atraviesan&quot;.\u00a0<em><br \/>\n<\/em>Marco POLO (1254 - 1324)<em>.<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p>Was Marco Polo niederschrieb, schien seinen Zeitgenossen so unglaublich und \u00fcbertrieben, dass sie ihn als \u201eMarco Milione&#8220; verspotteten und zu einer popul\u00e4ren Witzfigur machten, die noch heute bei Karnevals-Umz\u00fcgen als Symbol f\u00fcr einen Angeber nicht fehlen darf. Doch die Zweifel an Marcos schwer verdaulichen Berichten waren &#8211; wie wir heute meist annehmen &#8211; wohl unberechtigt. Alles, was er aus eigener Anschauung schildern konnte, entsprach den Tatsachen; nur ausnahmsweise hatte er unzuverl\u00e4ssige Behauptungen Dritter \u00fcbernommen, zum Beispiel wenn er \u00fcber Landstriche schrieb, die er selbst nicht bereisen konnte. (Vgl. <a href=\"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/es\/historias-extranas\/era-marco-polo-realmente-en-china\/\">&#8222;War Marco Polo wirklich in China?&#8220;<\/a>)<\/p>\n<p>La sabidur\u00eda de China no solo incluye las &quot;estratagemas&quot;, las &quot;t\u00e1cticas de guerra&quot; descritas en la primera parte de esta serie sobre Asia. La gente del enorme imperio siempre se sinti\u00f3 obligada a luchar por la armon\u00eda y el equilibrio, lo que durante mucho tiempo permiti\u00f3 a China tener una preeminencia sobre Occidente en muchas \u00e1reas. El episodio 2 de nuestra serie sobre Asia trata sobre la relaci\u00f3n, siempre problem\u00e1tica, entre el &quot;gigante amarillo&quot; y Occidente, y hace comprensible el contexto hist\u00f3rico del incre\u00edble auge que caracteriza a la China actual.<\/p>\n<p>En la \u00e9poca de Marco Polo, bajo la dinast\u00eda mongola Yuan, China era la joya de un imperio mongol que se extend\u00eda desde el mar Amarillo hasta la India, desde las estepas siberianas hasta el mar Negro. En lo que respecta a la cultura y la ciencia, China era el principal centro del mundo, y muchos, casi todos los inventos pioneros que m\u00e1s tarde hicieron posible el ascenso de Europa a la prominencia mundial provinieron de China a trav\u00e9s de Oriente Medio: ballestas, algod\u00f3n accionado por agua. m\u00e1quinas de hilar, timones de popa, ca\u00f1ones, br\u00fajulas, minas terrestres, explotaci\u00f3n de petr\u00f3leo y gas, papel, papel moneda, loza, cohetes, p\u00f3lvora, hilado y tejido de seda, mamparos de barcos, minas submarinas, refinado e\u00f3lico del acero\u2026<\/p>\n<p>La lista puede extenderse, y queda la pregunta de por qu\u00e9 la cultura china, que era muy superior a la civilizaci\u00f3n europea medieval, se estanc\u00f3 en los tiempos modernos, es decir, alrededor del siglo XV, y luego en el siglo XIX por los europeos y estadounidenses que gobernaron el pa\u00eds quer\u00eda explotar, se pod\u00eda jugar contra la pared.<\/p>\n<p>La respuesta es frustrantemente amarga, especialmente desde la perspectiva china.<\/p>\n<p><strong>La unificaci\u00f3n del imperio y sus consecuencias<br \/>\n<\/strong>Entre 230 y 221 a.C. La China de los siete reinos fue unificada por el Rey de Qin, quien se convirti\u00f3 en el primer emperador de China como Shi Huangdi de Qin.<br \/>\nLa unificaci\u00f3n del imperio fue de inmensa importancia. Trajo la paz despu\u00e9s de siglos de guerra y permiti\u00f3 que una forma \u00fanica de feudalismo burocr\u00e1tico fuera sustituida por las monarqu\u00edas feudales. La creaci\u00f3n de una clase de funcionarios administrativos y bur\u00f3cratas para trabajar en nombre del emperador en toda China signific\u00f3 que las invenciones hechas en una parte del pa\u00eds podr\u00edan diseminarse f\u00e1cilmente por todo el imperio. Adem\u00e1s, un imperio unificado foment\u00f3 un alto grado de especializaci\u00f3n t\u00e9cnica; por ejemplo, la producci\u00f3n de hierro y acero se desarroll\u00f3 para satisfacer la necesidad de productos estandarizados.<br \/>\nShi Huangdi introdujo un sistema unificado de monedas, pesos y medidas. Incluso estandariz\u00f3 los anchos de los ejes de los carros y vagones para evitar da\u00f1os en los caminos imperiales. Tambi\u00e9n se hab\u00eda unificado la tecnolog\u00eda militar, lo que permiti\u00f3 la producci\u00f3n en masa de armas de hierro fundido a gran escala.<br \/>\nAunque la unificaci\u00f3n del imperio trajo la paz dentro de las fronteras del pa\u00eds, las regiones del noroeste permanecieron bajo la constante amenaza de las tribus n\u00f3madas. Esta amenaza requer\u00eda grandes ej\u00e9rcitos permanentes que deb\u00edan ser mantenidos por el estado.<br \/>\nEn la \u00e9poca de la dinast\u00eda Han Occidental, los monopolios estatales de importantes materias primas como la sal y el hierro -adem\u00e1s de los recursos tradicionales procedentes de la agricultura- proporcionaban los ingresos estatales que permit\u00edan mantener una administraci\u00f3n militar y civil tan extensa.<br \/>\nYa en el a\u00f1o 119 a.C. hab\u00eda al menos 46 fundiciones de hierro estatales en China. En Henan, la escala de producci\u00f3n de hierro fundido era enorme desde todos los puntos de vista. Se encontr\u00f3 el n\u00facleo o &quot;salamandra&quot; de un crisol en ruinas, con un peso de 20 a 25 toneladas; tal capacidad de fundici\u00f3n no se logr\u00f3 en Europa hasta el siglo XVIII. En 806, China produc\u00eda 13.500 toneladas de hierro al a\u00f1o, pero en 1078, en la \u00e9poca de la dinast\u00eda Song, la cifra hab\u00eda aumentado a 125.000 toneladas. Este per\u00edodo represent\u00f3 un punto culminante en el desarrollo industrial.<br \/>\nLos monopolios estatales en productos b\u00e1sicos importantes como la sal y el hierro, equivalentes a la &quot;nacionalizaci\u00f3n&quot; de industrias clave en el mundo actual, existieron temprano en la historia de China. Esto permiti\u00f3 la estandarizaci\u00f3n de los bienes de consumo y llen\u00f3 las arcas del Estado. La fabricaci\u00f3n de implementos agr\u00edcolas de hierro se convirti\u00f3 nuevamente en un monopolio estatal en 1083. Esto signific\u00f3 que azadas, arados, gradas y guada\u00f1as se produjeron en cantidades enormes. La necesidad de herramientas de hierro y el creciente mercado chino premiaron la especializaci\u00f3n y la innovaci\u00f3n t\u00e9cnica. En ese momento, se fabricaban cada a\u00f1o 32.000 armaduras en tres tama\u00f1os estandarizados en dos arsenales estatales. El hierro y el acero tambi\u00e9n se utilizaron en la construcci\u00f3n de puentes, incluso en la construcci\u00f3n de una pagoda de hierro de veinte metros de altura.<br \/>\nEn el norte de China, el arado de hierro y la grada estaban muy extendidos; se pod\u00eda utilizar para arar profundamente la tierra, lo que aumentaba considerablemente el rendimiento. En las provincias del norte, donde se cultivaba principalmente trigo y sorgo, los campesinos usaban sembradoras mec\u00e1nicas, que posiblemente proven\u00edan de la India, para sembrar en hileras uniformes. Esta fue una innovaci\u00f3n t\u00e9cnica muy significativa, ya que no solo permiti\u00f3 el deshierbe entre las hileras de semillas, sino que tambi\u00e9n facilit\u00f3 el riego. Hasta entonces, la siembra se hab\u00eda hecho a mano, un proceso derrochador e ineficiente. (La sembradora, al menos su concepto, bien puede haber llegado a Europa desde China en el siglo XVIII, donde fue introducida en la agricultura por el conocido reformador agr\u00edcola brit\u00e1nico Jethro Tull (1674-1741).)<\/p>\n<h5>El desarrollo de Europa<\/h5>\n<p>Este &quot;viejo continente&quot; se dividi\u00f3 en muchos peque\u00f1os estados que lucharon celosamente y se involucraron en guerras. Todos los esfuerzos por unir a Europa para actuar como uno solo fracasaron. Ni las cruzadas ni los intentos de varios papas de crear un \u201cSacro Imperio Romano Germ\u00e1nico\u201d que abarcara toda Europa pudieron superar la vieja disputa.<\/p>\n<p>Luego, cuando la peste bub\u00f3nica arras\u00f3 con un tercio de la poblaci\u00f3n de Europa en el siglo XIV, las estructuras sociales medievales (como el sistema de servidumbre) colapsaron. Pero fue precisamente esta cat\u00e1strofe la que abri\u00f3 paso a lo nuevo, al surgimiento de las ciudades y al mercantilismo simbolizado por el mercado urbano. Tambi\u00e9n hab\u00eda suficiente tierra. Los granjeros pod\u00edan ser generosos con la tierra, proporcionar suficientes pastos para los animales de tiro; no se vieron obligados a utilizar los m\u00e9todos de cultivo m\u00e1s intensivos para alimentar a la \u00fanica poblaci\u00f3n que crec\u00eda lentamente.<\/p>\n<p>Las muchas rivalidades y guerras incluso resultaron ser el motor de los desarrollos. La tecnolog\u00eda armament\u00edstica y la construcci\u00f3n naval avanzaron y permitieron a los europeos a partir del siglo XV emprender los grandes viajes de descubrimiento que culminaron en el colonialismo y la &quot;conquista del mundo&quot;.<\/p>\n<h5>El desarrollo de China<\/h5>\n<p>El imperio amarillo tambi\u00e9n sufri\u00f3 guerras civiles, particiones, ataques desde el exterior; fue conquistada por los mongoles y ocupada por los manch\u00faes. Al final, sin embargo, la cultura china prevaleci\u00f3 sobre los conquistadores, y el imperio central m\u00e1s grande de Asia oriental resurgi\u00f3 una y otra vez.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la ca\u00edda de los mongoles cosmopolitas con el destacado Kubilai (1215-1295) y la dinast\u00eda Yuan que fund\u00f3, la dinast\u00eda Ming (1368-1644) vio c\u00f3mo los emperadores centrados en China volv\u00edan al poder. Descubrieron que China solo ha sido amenazada desde tierra; ya no estaban interesados en el comercio exterior y dejaron que la flota china se desperdiciara.<\/p>\n<p>China se cerr\u00f3 al mundo exterior. El emperador Ming Gaozong dijo:<br \/>\n<em>\u201cChina produce todos los bienes en abundancia. Entonces, \u00bfpor qu\u00e9 deber\u00edamos comprar baratijas in\u00fatiles en el extranjero?<\/em><\/p>\n<p>Tambi\u00e9n hubo una &quot;revoluci\u00f3n agr\u00edcola&quot; en China en el siglo XI. Una variedad mejorada de arroz trajo rendimientos por hect\u00e1rea que solo se lograron en Europa en el siglo XX, por ejemplo. Sin embargo, el nuevo cultivo de arroz h\u00famedo requer\u00eda m\u00e9todos de riego complejos, lo que nuevamente requer\u00eda una organizaci\u00f3n a gran escala y promov\u00eda el sistema oficial chino.<\/p>\n<p>Finalmente, se hicieron posibles dos cosechas por a\u00f1o en el delta del Yangzi. La agricultura altamente productiva fue capaz de alimentar a m\u00e1s y m\u00e1s personas. Al mismo tiempo, se fren\u00f3 el \u00e9xodo rural -a diferencia de Europa- porque el cultivo de arroz h\u00famedo es muy intensivo en mano de obra<\/p>\n<p>Los ideales chinos de b\u00fasqueda de la armon\u00eda y el equilibrio en todos los \u00e1mbitos, el aumento de las cifras de poblaci\u00f3n y la creciente dependencia del cultivo del arroz con sus extensos sistemas de regad\u00edo situaron las necesidades de la agricultura en el centro de los intereses del Estado. La administraci\u00f3n imperial, con un funcionariado bien organizado, garantiz\u00f3 el orden y difundi\u00f3 por todo el imperio m\u00e9todos de cultivo mejorados.<\/p>\n<p>Sin embargo, esta administraci\u00f3n conservadora dej\u00f3 poco espacio para las reformas sociales y se apeg\u00f3 estrictamente a lo tradicional.<\/p>\n<blockquote><p><strong>La navegaci\u00f3n de China<br \/>\n<\/strong>Entre 1405 y 1433, el almirante chino Zheng He comand\u00f3 siete flotillas, cada una de las cuales constaba de 62 barcos con una tripulaci\u00f3n total de 40.000 hombres.<br \/>\nZheng He hizo escala en puertos de Ceil\u00e1n, Sumatra e India. Explor\u00f3 las costas del este de \u00c1frica, visit\u00f3 La Meca (era musulm\u00e1n) y llev\u00f3 a los reinos insubordinados ante la justicia. Los barcos m\u00e1s grandes de lo que entonces era la flota m\u00e1s poderosa del mundo pod\u00edan llevar a bordo a quinientos hombres. Eran cinco veces m\u00e1s grandes que las carabelas portuguesas y estaban fuertemente armados con ca\u00f1ones.<br \/>\nSi Vasco da Gama (1468-1524) hubiera entrado en la India siete d\u00e9cadas antes, la superior flota china lo habr\u00eda aplastado.<br \/>\nLuego, en 1411, se abri\u00f3 el Canal Imperial ampliado. Los transportes de cereales a la capital ya no ten\u00edan que buscar la ruta por mar, y la gran flota de guerra para protegerse de los piratas japoneses era superflua. Se aboli\u00f3 la flota y se dificult\u00f3 el comercio exterior. Finalmente, en 1433, el emperador prohibi\u00f3 a los comerciantes chinos viajar al extranjero.<br \/>\nLos famosos &quot;barcos del tesoro&quot; de Zheng He desaparecieron, y en 1550 un erudito chino declar\u00f3 que se hab\u00eda perdido el conocimiento sobre la construcci\u00f3n de barcos tan grandes.<br \/>\nEn Europa, sin embargo, hab\u00eda alboreado la era de los grandes navegantes, que pronto avanzar\u00edan hacia el este de Asia.<\/p><\/blockquote>\n<h5>China y Occidente<\/h5>\n<p>En 1517, los primeros barcos portugueses aparecieron frente a las costas de China y desembarcaron en Guangzhou. Los chinos estaban asustados por el &quot;comportamiento inmoral&quot; de los b\u00e1rbaros extranjeros seg\u00fan los est\u00e1ndares chinos.<\/p>\n<p>Cuando un a\u00f1o despu\u00e9s los navegantes portugueses ocuparon la isla de Tamao sin preguntar y construyeron all\u00ed un fuerte, fueron tratados como piratas y expulsados.<\/p>\n<p>Sin embargo, un poco m\u00e1s tarde se permiti\u00f3 a los europeos fundar puestos comerciales, que se consideraban colonias en Europa, aunque solo se alquilaban.<\/p>\n<p>En el siglo XVII, los monjes jesuitas, que hab\u00edan adquirido un excelente conocimiento de la lengua y la cultura chinas, lograron penetrar en la corte imperial. Consiguieron impresionar al emperador y sus consejeros con relojes de engranajes europeos, con conocimientos matem\u00e1ticos y astron\u00f3micos superiores a los conocimientos de los eruditos chinos. Sin embargo, China estaba lejos de tomar en serio la civilizaci\u00f3n de los &quot;b\u00e1rbaros del oeste&quot;, o incluso de asumir que podr\u00eda ser superior a la china. Los intentos de establecer el cristianismo como la religi\u00f3n del estado tambi\u00e9n fracasaron.<\/p>\n<p>El mal despertar para los chinos sigui\u00f3 en el siglo XIX: el comercio con China de Occidente, especialmente Inglaterra, se hab\u00eda expandido enormemente. La seda, la porcelana, la plater\u00eda y, por supuesto, el t\u00e9 de China ten\u00edan una demanda creciente en Europa, pero tambi\u00e9n en los EE. UU. La mayor\u00eda de estos bienes deb\u00edan pagarse en oro y plata, ya que China se negaba a importar productos europeos, violando as\u00ed un programa pol\u00edtico muy promovido en ese momento: el \u201clibre comercio\u201d.<\/p>\n<p>As\u00ed que eventualmente la guerra (la infame &quot;Guerra del Opio&quot; mencionada en <a href=\"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/es\/historia\/el-declive-y-el-despertar-de-china\/\">Parte III. la serie china<\/a> caer\u00e1) - y la orgullosa y gran China tuvo que inclinarse ante las armas superiores de Occidente.<\/p>\n<h5>armon\u00eda o libertad<\/h5>\n<p>A lo largo de la historia, las culturas y las civilizaciones han surgido y luego han vuelto a caer. Pero ninguna civilizaci\u00f3n avanzada ha sobrevivido per\u00edodos ininterrumpidos m\u00e1s largos que la de los chinos.<\/p>\n<p>China fue una vez el pa\u00eds m\u00e1s avanzado y moderno del mundo. Proporcion\u00f3 a Occidente los inventos que hicieron que Europa y Am\u00e9rica fueran fuertes e influyentes.<\/p>\n<p>Luego China se qued\u00f3 atr\u00e1s porque, en su (\u00bfmal entendida?) b\u00fasqueda de la armon\u00eda, consider\u00f3 deseable la calma, la paz, el orden y la adhesi\u00f3n a tradiciones probadas y superfluas y las libertades individuales. Una casta de funcionarios en expansi\u00f3n se ocupaba de la administraci\u00f3n y no ten\u00eda inter\u00e9s en los cambios.<\/p>\n<p>Eventualmente, el sistema chino comenz\u00f3 a solidificarse en sus tradiciones. Los funcionarios p\u00fablicos eran considerados corruptos, y un pueblo mal educado, desinformado y sin libertad con sus ideas supersticiosas a veces obstaculizaba el progreso m\u00e1s que la multitud de funcionarios atados a la tradici\u00f3n.<\/p>\n<p>Visto a trav\u00e9s de los ojos de los chinos, el caos creativo reinaba en Europa, que se extendi\u00f3 a la libertad ilimitada en Estados Unidos. La carrera de todos contra todos demostr\u00f3 ser un incentivo para los logros pioneros. Los inventos que una vez se heredaron de China se han desarrollado a\u00fan m\u00e1s. Permitieron que europeos y estadounidenses asustaran a los chinos en el siglo XIX.<\/p>\n<p>Por comprensivos que puedan parecernos hoy los chinos que luchan por la armon\u00eda, por el equilibrio, por una vida contemplativa, era una expresi\u00f3n de una cultura cansada y probablemente no estaba en armon\u00eda con la ley de creaci\u00f3n del movimiento. \u201cEl estancamiento es declive\u201d: los chinos aprendieron esto dolorosamente de su historia.<\/p>\n<p>Que aprendieron lecciones de esto es evidente hoy; porque ahora los frentes pueden haber cambiado: el &quot;caos creativo&quot; reina en el este de Asia en estos d\u00edas, mientras que Europa est\u00e1 en camino de descansar sobre los logros del pasado.<\/p>\n<p>Ahora, en Occidente nos gustar\u00eda dejar \u201ctodo como est\u00e1\u201d, preservar lo que hemos logrado, no correr riesgos y, al igual que los chinos de siglos pasados, retirarnos a un estado de funcionarios meticulosamente administrado que no es precisamente favorable a la innovaci\u00f3n. . Pero el mundo est\u00e1 cambiando r\u00e1pidamente y el progreso nunca ha esperado a los rezagados cojos.<\/p>\n<p>\u00bfO incluso estamos coqueteando con una direcci\u00f3n se\u00f1alada por la conveniente br\u00fajula verde izquierda; un camino que finalmente termina en el asilo socialista? (Ver. <a href=\"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/es\/economia-y-social\/la-inteligencia-tic-tacs-a-la-izquierda\/\">&quot;Inteligencia garrapatas a la izquierda&quot;<\/a>)<\/p>\n<p>Tal vez ahora es el momento para eso <em>clima<\/em> aprender de la historia china, \u00a1despu\u00e9s de que los chinos ya hayan absorbido m\u00e1s de lo que nos gustar\u00eda de la ciencia y la tecnolog\u00eda occidentales! \u2013<\/p>\n<p>Contin\u00faa en <a href=\"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/es\/historia\/el-declive-y-el-despertar-de-china\/\">\"China III\"<\/a><\/p>\n<p>Lea tambi\u00e9n: &quot;<a href=\"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/es\/resenas-de-libros-y-peliculas\/1421-cuando-china-descubrio-el-mundo\/\">1421 Cuando China descubri\u00f3 el mundo<\/a>&#039; en &#039;Rese\u00f1as de libros&#039; y &#039;<a href=\"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/es\/geschichte\/war-marco-polo-in-china\/\">\u00bfMarco Polo estuvo en China?<\/a>&#039; en &#039;Historial&#039;<\/p>\n<p><strong>Literatura:<br \/>\n<\/strong>John Merson &quot;Roads to Xanadu&quot;, China and the Making of the Modern World, Hoffman and Campe, Hamburgo 1989.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Ver\u00f6ffentlicht in GralsWelt 6\/1998) Im mittelalterlichen Europa wusste man so gut wie nichts von dem chinesischen Riesenreich. Erst als Marco Polo, der zwei Jahrzehnte lang China bereist und gr\u00fcndlich kennen gelernt hatte, von seinen Abenteuern berichtete, erhielt man in Europa erste halbwegs verl\u00e4ssliche Informationen. &#8222;China ist ein Meer, das alle Fl\u00fcsse salzt, die es durchstr\u00f6men.&#8220;\u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-1339","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-geschichte"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.6 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>China II: China und der Westen &#8211; SiegfriedHagl.com<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/es\/historia\/china-y-el-oeste\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"China II: China und der Westen &#8211; SiegfriedHagl.com\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"(Ver\u00f6ffentlicht in GralsWelt 6\/1998) Im mittelalterlichen Europa wusste man so gut wie nichts von dem chinesischen Riesenreich. Erst als Marco Polo, der zwei Jahrzehnte lang China bereist und gr\u00fcndlich kennen gelernt hatte, von seinen Abenteuern berichtete, erhielt man in Europa erste halbwegs verl\u00e4ssliche Informationen. &#8222;China ist ein Meer, das alle Fl\u00fcsse salzt, die es durchstr\u00f6men.&#8220;\u00a0 [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/es\/historia\/china-y-el-oeste\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"SiegfriedHagl.com\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2009-10-24T13:30:32+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2026-01-24T09:13:54+00:00\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"siegfriedhagl\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"siegfriedhagl\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"13 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.siegfriedhagl.com\\\/geschichte\\\/china-und-der-westen\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.siegfriedhagl.com\\\/geschichte\\\/china-und-der-westen\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"siegfriedhagl\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.siegfriedhagl.com\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/263c4a916fa13b3e7eda58f6c8c2695f\"},\"headline\":\"China II: China und der Westen\",\"datePublished\":\"2009-10-24T13:30:32+00:00\",\"dateModified\":\"2026-01-24T09:13:54+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.siegfriedhagl.com\\\/geschichte\\\/china-und-der-westen\\\/\"},\"wordCount\":2456,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.siegfriedhagl.com\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/263c4a916fa13b3e7eda58f6c8c2695f\"},\"articleSection\":[\"Geschichte\\\/Historik\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.siegfriedhagl.com\\\/geschichte\\\/china-und-der-westen\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.siegfriedhagl.com\\\/geschichte\\\/china-und-der-westen\\\/\",\"name\":\"China II: China und der Westen &#8211; SiegfriedHagl.com\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.siegfriedhagl.com\\\/#website\"},\"datePublished\":\"2009-10-24T13:30:32+00:00\",\"dateModified\":\"2026-01-24T09:13:54+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.siegfriedhagl.com\\\/geschichte\\\/china-und-der-westen\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/www.siegfriedhagl.com\\\/geschichte\\\/china-und-der-westen\\\/\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.siegfriedhagl.com\\\/geschichte\\\/china-und-der-westen\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Startseite\",\"item\":\"https:\\\/\\\/www.siegfriedhagl.com\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"China II: China und der Westen\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.siegfriedhagl.com\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.siegfriedhagl.com\\\/\",\"name\":\"SiegfriedHagl.com\",\"description\":\"Artikel und Blog von Siegfried Hagl\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.siegfriedhagl.com\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/263c4a916fa13b3e7eda58f6c8c2695f\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/www.siegfriedhagl.com\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":[\"Person\",\"Organization\"],\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.siegfriedhagl.com\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/263c4a916fa13b3e7eda58f6c8c2695f\",\"name\":\"siegfriedhagl\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/45b010d0734a07d6fa163753be02d78684ff4128f419d6ee0a0370de54233f1c?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/45b010d0734a07d6fa163753be02d78684ff4128f419d6ee0a0370de54233f1c?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/45b010d0734a07d6fa163753be02d78684ff4128f419d6ee0a0370de54233f1c?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"siegfriedhagl\"},\"logo\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/45b010d0734a07d6fa163753be02d78684ff4128f419d6ee0a0370de54233f1c?s=96&d=mm&r=g\"},\"sameAs\":[\"http:\\\/\\\/www.hagl.net\"]}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"China II: China y Occidente - SiegfriedHagl.com","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/es\/historia\/china-y-el-oeste\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"China II: China und der Westen &#8211; SiegfriedHagl.com","og_description":"(Ver\u00f6ffentlicht in GralsWelt 6\/1998) Im mittelalterlichen Europa wusste man so gut wie nichts von dem chinesischen Riesenreich. Erst als Marco Polo, der zwei Jahrzehnte lang China bereist und gr\u00fcndlich kennen gelernt hatte, von seinen Abenteuern berichtete, erhielt man in Europa erste halbwegs verl\u00e4ssliche Informationen. &#8222;China ist ein Meer, das alle Fl\u00fcsse salzt, die es durchstr\u00f6men.&#8220;\u00a0 [&hellip;]","og_url":"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/es\/historia\/china-y-el-oeste\/","og_site_name":"SiegfriedHagl.com","article_published_time":"2009-10-24T13:30:32+00:00","article_modified_time":"2026-01-24T09:13:54+00:00","author":"siegfriedhagl","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"siegfriedhagl","Tiempo de lectura":"13 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/geschichte\/china-und-der-westen\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/geschichte\/china-und-der-westen\/"},"author":{"name":"siegfriedhagl","@id":"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/#\/schema\/person\/263c4a916fa13b3e7eda58f6c8c2695f"},"headline":"China II: China und der Westen","datePublished":"2009-10-24T13:30:32+00:00","dateModified":"2026-01-24T09:13:54+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/geschichte\/china-und-der-westen\/"},"wordCount":2456,"publisher":{"@id":"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/#\/schema\/person\/263c4a916fa13b3e7eda58f6c8c2695f"},"articleSection":["Geschichte\/Historik"],"inLanguage":"es"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/geschichte\/china-und-der-westen\/","url":"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/geschichte\/china-und-der-westen\/","name":"China II: China y Occidente - SiegfriedHagl.com","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/#website"},"datePublished":"2009-10-24T13:30:32+00:00","dateModified":"2026-01-24T09:13:54+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/geschichte\/china-und-der-westen\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/geschichte\/china-und-der-westen\/"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/geschichte\/china-und-der-westen\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Startseite","item":"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"China II: China und der Westen"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/#website","url":"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/","name":"SiegfriedHagl.com","description":"Art\u00edculo y blog de Siegfried Hagl","publisher":{"@id":"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/#\/schema\/person\/263c4a916fa13b3e7eda58f6c8c2695f"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":["Person","Organization"],"@id":"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/#\/schema\/person\/263c4a916fa13b3e7eda58f6c8c2695f","name":"siegfriedhagl","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/45b010d0734a07d6fa163753be02d78684ff4128f419d6ee0a0370de54233f1c?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/45b010d0734a07d6fa163753be02d78684ff4128f419d6ee0a0370de54233f1c?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/45b010d0734a07d6fa163753be02d78684ff4128f419d6ee0a0370de54233f1c?s=96&d=mm&r=g","caption":"siegfriedhagl"},"logo":{"@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/45b010d0734a07d6fa163753be02d78684ff4128f419d6ee0a0370de54233f1c?s=96&d=mm&r=g"},"sameAs":["http:\/\/www.hagl.net"]}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1339","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1339"}],"version-history":[{"count":33,"href":"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1339\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12124,"href":"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1339\/revisions\/12124"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1339"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1339"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1339"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}