{"id":1154,"date":"2009-05-12T14:46:09","date_gmt":"2009-05-12T13:46:09","guid":{"rendered":"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/?page_id=1154"},"modified":"2026-02-23T13:04:04","modified_gmt":"2026-02-23T12:04:04","slug":"das-war-der-wilde-westen-teil-7","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/es\/historia\/eso-fue-el-salvaje-oeste-parte-7\/","title":{"rendered":"Eso fue el Salvaje Oeste parte 7"},"content":{"rendered":"<blockquote><p>(Publicado en GralsWelt 32\/2004)<\/p><\/blockquote>\n<h5>Rancheros, vaqueros y bandidos<\/h5>\n<p><strong>La conquista de \u201cOccidente\u201d fue de la mano de un desarrollo econ\u00f3mico -por no decir un derroche de recursos- en el que un (a menudo ef\u00edmero) \u201cboom\u201d se suced\u00eda. Comenz\u00f3 con el lucrativo comercio de pieles, que alcanz\u00f3 su punto m\u00e1ximo en 1840. Luego vino la fiebre del oro de California de 1849, el descubrimiento de oro y plata en Arizona, Colorado, Nevada, Utah, etc. Luego vino el boom del ferrocarril, el asentamiento del oeste y la extinci\u00f3n del bisonte, y el &quot;boom de la madera&quot;, la tala de grandes bosques en las Monta\u00f1as Rocosas, en el Pac\u00edfico o en Michigan, la fiebre del oro en Clondyke (Alaska, 1897), y finalmente la industrializaci\u00f3n. <\/strong><\/p>\n<p>Sin embargo, entre los diversos auges econ\u00f3micos, siempre hubo recesiones que arruinaron a muchos trabajadores y agricultores. Esta \u00faltima parte de esta serie sobre la historia del Lejano Oeste trata sobre la vida de rancheros, vaqueros y bandidos.<\/p>\n<p>Una contribuci\u00f3n aparte est\u00e1 dedicada a la religi\u00f3n de los indios, esos nativos norteamericanos que -como se muestra en detalle en esta serie- se quedaron en el camino. (<a href=\"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/es\/historia-religiosa\/la-religion-de-los-indios-norteamericanos\/\">&quot;La religi\u00f3n de los indios norteamericanos&quot;<\/a>, en &quot;Historia religiosa&quot;)<\/p>\n<h5><strong>El gran arreo de ganado<\/strong><\/h5>\n<p>Un auge ha dado forma a la forma en que los estadounidenses se ven a s\u00ed mismos de una manera especial: el<em> trenes de ganado<\/em>. La comida escaseaba despu\u00e9s de la Guerra Civil, mientras que ocho millones de &quot;cuernos largos&quot; vagaban por Texas, descendientes salvajes del ganado introducido por los espa\u00f1oles durante la guerra. Estos animales eran de poco valor en Texas, pero alcanzar\u00edan una fortuna en las ciudades del este si pudieran ser llevados all\u00ed.<\/p>\n<p>Por lo tanto, en 1865, los rancheros audaces comenzaron a conducir manadas de cuernos largos testarudos y semi-salvajes hacia el norte: a trav\u00e9s de desiertos, a trav\u00e9s de vados de r\u00edos impredecibles, en medio de tormentas, luchando contra lobos y serpientes de cascabel, y bajo la constante amenaza de ataque de los indios. Los hombres que los conduc\u00edan, los vaqueros, se convirtieron en una leyenda estadounidense (aunque felizmente ocultaron el hecho de que los vaqueros no trabajaban de manera muy diferente a los vaqueros espa\u00f1oles).<\/p>\n<p>Los primeros arreos perd\u00edan la mitad del ganado y una d\u00e9cima parte de la tripulaci\u00f3n, pero con experiencia y con dep\u00f3sitos de avituallamiento como el tuyo <em>Jesse Chisholm<\/em> (1805-1868) atrac\u00f3 en el &quot;Chisholm Trail&quot;, las p\u00e9rdidas disminuyeron y las ganancias aumentaron. Ferrocarriles adaptados al lucrativo transporte de ganado hacia el este. Las estaciones de carga de ganado como Abilene (1867) y Dodge City (1872) se convirtieron en el ep\u00edtome del Oeste con personal conocido por muchas pel\u00edculas de vaqueros.<\/p>\n<p>El arreo de ganado pasaba por &quot;tierra libre&quot;, los puntos de agua y los pastos pod\u00edan ser utilizados por todos. Sin embargo, cuando las compa\u00f1\u00edas ferroviarias vendieron las tierras que les hab\u00edan dado y las tierras del gobierno fueron entregadas, las granjas bloquearon los arreos de ganado. El \u00faltimo eco de la disputa milenaria entre n\u00f3madas y campesinos escal\u00f3. Los enfrentamientos entre &quot;ganaderos&quot; y &quot;granjeros&quot; a veces tomaron formas similares a las guerras civiles. Al final, el Colt no fue el arma m\u00e1s eficaz del sedentario, sino la alambrada de p\u00faas reci\u00e9n inventada que separaba los desbroces de la tierra de nadie.<\/p>\n<p>En 1886 se acab\u00f3 la gran manada. Se hab\u00edan criado nuevas razas de ganado m\u00e1s productivas y los magnates del ganado se hab\u00edan dado cuenta de que la cr\u00eda en parcelas cerradas era m\u00e1s lucrativa que la agricultura semin\u00f3mada.<\/p>\n<blockquote><p><strong>El c\u00f3digo de honor del vaquero<br \/>\n<\/strong><em>\u201cLos siguientes 10 mandamientos aplicados al vaquero:<br \/>\n<\/em><em>1. No te preocupar\u00e1s por el pasado de tu pr\u00f3jimo.<br \/>\n<\/em><em>2. Debes ser hospitalario con un extra\u00f1o y arriesgar tu vida por su bienestar.<br \/>\n<\/em><em>3. Le dar\u00e1s a cada enemigo una oportunidad justa y solo los combatir\u00e1s si pueden ver el blanco de tus ojos.<br \/>\n<\/em><em>4. No disparar\u00e1s a un hombre desarmado, y desistir\u00e1s de un oponente que se rinde.<br \/>\n<\/em><em>5. No proferir\u00e1s un insulto sin contar con las consecuencias m\u00e1s graves.<br \/>\n<\/em><em>6. No ser\u00e1s desagradecido.<br \/>\n<\/em><em>7. Deber\u00e1s defenderte siempre que sea necesaria la autodefensa. No importa tu vida, lo \u00fanico importante es tu honor y autoestima.<br \/>\n<\/em><em>8. No tomar\u00e1s de nadie nada que no sea tuyo.<br \/>\n<\/em><em>9. Ser\u00e1s de ayuda, socorrer\u00e1s a los d\u00e9biles ya las mujeres, y los defender\u00e1s de todo y de todos, y no permitir\u00e1s que un cabello sea da\u00f1ado.<br \/>\n<\/em><em>10. Mientras nadie pida o espere tu ayuda, cu\u00eddate.\u201d<br \/>\n<\/em>Stammel HJ (El vaquero, G\u00fctersloh 1978).<\/p><\/blockquote>\n<h5><strong>Vaqueros - &quot;Americanos reales&quot;<\/strong><\/h5>\n<p>En las pocas d\u00e9cadas de los grandes arreos de ganado, el vaquero se convirti\u00f3 en el &quot;verdadero estadounidense&quot; por excelencia, presumiblemente porque su comportamiento era muy poco estadounidense. El dinero y el \u00e9xito, esos fetiches estadounidenses m\u00e1s destacados, significaban poco para \u00e9l, mientras que el honor, el respeto por s\u00ed mismo, la dignidad y una &quot;vida libre&quot; significaban todo para \u00e9l. Los vaqueros ven\u00edan en todos los tonos de color, del negro al rojo y al blanco, porque no conoc\u00edan el racismo. Eran jinetes orgullosos que se negaban a hacer otra cosa que no fuera montar. El trabajo de los vaqueros era duro (no era raro que se sentaran en la silla durante 12 o m\u00e1s horas) y mal pagado; en el invierno, la mayor\u00eda de los vaqueros fueron despedidos y de alguna manera tuvieron que pasar la estaci\u00f3n fr\u00eda. Los ciudadanos los vieron como salvajes b\u00e1rbaros.<\/p>\n<p>Cuando el &quot;tiempo del pasto libre&quot; y con \u00e9l el del jinete n\u00f3mada lleg\u00f3 a su fin, algunos vaqueros prefirieron convertirse en &quot;bandidos libres&quot; en lugar de someterse a las limitaciones de un mundo que cambia r\u00e1pidamente. Sin embargo, un verdadero vaquero no robaba a particulares, solo a grandes empresas como bancos o ferrocarriles. Matar a la gente iba en contra de su c\u00f3digo de honor, y pocos asesinatos pueden atribuirse a los vaqueros, para quienes, a diferencia de la sociedad burguesa, dispararle a un oponente de frente en un &quot;tiroteo honesto&quot; no era un asesinato.<\/p>\n<p>Los largometrajes estilizan al vaquero como un h\u00e9roe popular y lo muestran haciendo el \u201cfast draw\u201d, el tiro r\u00e1pido desde la cadera, que en realidad era tan raro como los duelos de hombre a hombre que se mostraban una y otra vez.<\/p>\n<p>El vaquero de Hollywood es una leyenda que los historiadores no logran encontrar en la historia occidental.<\/p>\n<h5><strong>Cuando los bisontes fueron &quot;cosechados&quot;.<\/strong><\/h5>\n<p>Der amerikanische Bison wird bis zu 1000 Kilogramm schwer und ist das gr\u00f6\u00dfte Tier Amerikas. F\u00fcr die Pr\u00e4rie-Indianer war er von mythischer Bedeutung und deren wichtige Ressource.<\/p>\n<p>Los bisontes siempre han sido cazados. Su carne es sabrosa y nutritiva, y los bisontes, con su pobre vista, son f\u00e1ciles de cazar a pesar de su tama\u00f1o y peligrosidad. Hay informes de que un solo cazador podr\u00eda dispararle a una manada entera de 100 bisontes. A principios del siglo XIX, tambi\u00e9n se reconoci\u00f3 el valor de las pieles, y estas se comerciaban cada vez m\u00e1s. La infame &quot;Cosecha de b\u00fafalos&quot; comenz\u00f3 en 1868 cuando el &quot;Ferrocarril de Kansas y el Pac\u00edfico&quot; entr\u00f3 en las praderas.<\/p>\n<p>La industria hab\u00eda descubierto que el cuero de b\u00fafalo era ideal para las correas de transmisi\u00f3n; la demanda creci\u00f3 enormemente, y cada piel se vendi\u00f3 por unos tres d\u00f3lares. Esto gener\u00f3 esperanzas, como muestra el siguiente informe, por ejemplo:<br \/>\n<em>\u201cCuando recurr\u00ed a este negocio, me sent\u00e9 e hice los c\u00e1lculos. Hab\u00eda 20 millones de bisontes, con un valor de $ 3 cada uno, hacen $ 60 millones. Un cartucho costaba 25 centavos si lo cargaba yo mismo, solo 10 centavos. Mi inversi\u00f3n se multiplic\u00f3 por doce en un cartucho comprado y por treinta en uno recargado. Podr\u00eda matar 100 bisontes al d\u00eda, que me daban una ganancia de 200 d\u00f3lares al d\u00eda, multiplicado por treinta que ganaba 6.000 d\u00f3lares al mes, o tres veces lo que ganaba el presidente de los Estados Unidos y 150 veces lo que pod\u00eda ganar un trabajo normal&quot;.<\/em><br \/>\n(HJ Stammel, El vaquero, G\u00fctersloh 1978).<\/p>\n<p>Pronto, decenas de miles de cazadores de b\u00fafalos salieron a cazar la &quot;bonanza de bisontes&quot;. Dado que en su mayor\u00eda solo se recuper\u00f3 la piel, monta\u00f1as de carne en descomposici\u00f3n plagaron las praderas, una cat\u00e1strofe ecol\u00f3gica. A mediados de la d\u00e9cada de 1800, hab\u00eda entre 10 y 50 millones de bisontes, seg\u00fan las estimaciones (las estimaciones m\u00e1s recientes sugieren que el n\u00famero m\u00e1s bajo es m\u00e1s realista), diezmados por los cazadores de b\u00fafalos, los occidentales, los pasajeros del ferrocarril y los nativos americanos hasta alrededor de 1900 en los EE. UU., solo unos 300 bisontes segu\u00edan vivos. La gran matanza de b\u00fafalos, el mayor exterminio de una especie animal en los tiempos modernos, hab\u00eda terminado y se desperdiciaba un recurso m\u00e1s.<\/p>\n<p>Ahora hay de nuevo 300.000 bisontes, que se cr\u00edan cada vez m\u00e1s por su carne sabrosa y saludable. Hoy, 100 millones de cabezas de ganado pastan en las antiguas praderas de b\u00fafalos y convierten grandes \u00e1reas en desiertos debido al pastoreo excesivo.<\/p>\n<blockquote><p><span lang=\"DE-AT\"><strong>El tiroteo en el OK Corral\u00a0<\/strong><br \/>\n<\/span><span style=\"font-size: revert;\">La batalla callejera m\u00e1s famosa de la historia estadounidense tuvo lugar el 26 de octubre de 1881 en Tombstone, un pueblo minero de plata en Arizona. El legendario Wyatt Earp (1849-1929), entonces no sheriff sino posadero, con sus hermanos Virgil y Morgan, y el borracho Doc Holliday se dispararon con cinco vaqueros, matando a tres de ellos. La habilidad de tiro de los pistoleros se puede deducir del hecho de que se dispararon 36 tiros a una distancia de unos pocos metros, matando a tres personas e hiriendo a dos. Este &quot;enfrentamiento&quot; (batalla decisiva) ya se ha filmado m\u00e1s de veinte veces, y Wyatt ha sido promocionado como un h\u00e9roe; presumiblemente porque el jugador profesional dict\u00f3 su biograf\u00eda \u00e9l mismo. Hoy, este tiroteo aparentemente insignificante se recrea todos los fines de semana en Tombstone.<br \/>\n<\/span><span lang=\"DE-AT\">Es discutible si los Earps quer\u00edan representar la ley o eliminar a los rivales; la historiograf\u00eda oficial del estado de Arizona habla de &quot;asesinato probado&quot;.<br \/>\n<\/span><span lang=\"DE-AT\">De hecho, tales altercados fueron m\u00e1s una excepci\u00f3n de la que se habl\u00f3 durante semanas despu\u00e9s. En la mayor\u00eda de los asentamientos del Lejano Oeste no ocurrieron tales incidentes, y aquellos que viv\u00edan en ciudades pr\u00f3speras como Lost City o Tombstone no corr\u00edan mayor peligro de ser asaltados y robados que los residentes de las ciudades modernas: 1879, el a\u00f1o de mayor auge all\u00ed. en Dodge City, la ciudad en auge m\u00e1s salvaje, un total de 5 asesinatos. A modo de comparaci\u00f3n, en EE. UU. en 1993 hubo 30.000 muertos y 200.000 heridos por armas de fuego y 650.000 robos con armas de fuego (seg\u00fan Wolfgang Ebert \u201cWilder Westen\u201d, pel\u00edcula ZDF, 1994).<br \/>\n<\/span><span lang=\"DE-AT\">La mayor\u00eda de los occidentales nunca han disparado a nadie; Sobre todo, quer\u00edan sobrevivir a s\u00ed mismos y no involucrarse en duelos peligrosos con un resultado cuestionable.<\/span><\/p><\/blockquote>\n<h5><strong>alguaciles y forajidos<\/strong><\/h5>\n<p>La gran mayor\u00eda de los colonos eran pac\u00edficos, y los tiroteos en el &quot;Salvaje Oeste&quot; eran mucho menos comunes de lo que los libros y las pel\u00edculas nos hacen creer; la gente probablemente viv\u00eda all\u00ed con m\u00e1s seguridad que hoy en las \u00e1reas problem\u00e1ticas de algunas grandes ciudades.<\/p>\n<p>Por otro lado, hab\u00eda una fuerte tentaci\u00f3n para algunos de hacer fortuna robando un banco o un tren r\u00e1pidamente y llev\u00e1ndoselo; el pa\u00eds era vasto y la persecuci\u00f3n de un criminal, por ejemplo en los desfiladeros intransitables de las monta\u00f1as, dif\u00edcil.<\/p>\n<p>El sheriff debe mantener las cosas en orden. Los nombres de los alguaciles famosos se glorifican en pel\u00edculas y libros. En realidad, sin embargo, el bien y el mal no siempre estuvieron claramente separados. Con algunos agentes de la ley legendarios, no est\u00e1 del todo claro si no eran m\u00e1s bandidos, mientras que criminales notorios como &quot;Billy the Kid&quot; <em>(Henry McCarthy<\/em>, 1859-1881) pueden haber sido v\u00edctimas de difamaci\u00f3n selectiva. Porque la corrupci\u00f3n era el arma preferida de los ricos, que compraban alguaciles, jueces, diputados y la prensa. De ah\u00ed los melanc\u00f3licos recuerdos de la vida libre en bandas como Wild Bunch y su l\u00edder. <em>butch cassedy<\/em> (1867-1907). Al igual que Robin Hood, estas pandillas supuestamente robaron el dinero de los ricos y se lo dieron generosamente a los pobres explotados.<\/p>\n<blockquote><p><strong>El &quot;Salvaje Oeste&quot; de Buffalo Bill:<br \/>\n<\/strong><em>Guillermo Frederic Cody<\/em> (Buffalo Bill, 1846-1917) es una leyenda estadounidense que es objeto de innumerables historias y an\u00e9cdotas. Fue jinete de pony express, soldado, cazador de b\u00fafalos para el Ferrocarril Kansas-Pac\u00edfico, explorador del ej\u00e9rcito en las batallas contra los sioux y los cheyenne.<br \/>\nEn 1872 fue elegido miembro de la C\u00e1mara de Representantes y en 1873 fund\u00f3 su famoso Wild West Show, trayendo el Salvaje Oeste al Este de Am\u00e9rica y Europa al Salvaje Oeste. Actu\u00f3 con indios y jinetes toscos. Los miembros destacados de su compa\u00f1\u00eda eran <em>Toro Sentado<\/em> (1834-1883), el famoso curandero de los sioux y el art shooter <em>Annie Oakley<\/em> (1859-1926), quien dispar\u00f3 un cigarrillo de la boca del joven Kaiser Wilhelm II. Fue a trav\u00e9s de este espect\u00e1culo que el ya hist\u00f3rico Lejano Oeste se populariz\u00f3 en Europa, y escritores como <em>Carlos mayo<\/em> estimulado a historias indias imaginativas.<\/p><\/blockquote>\n<p>Como todo auge en el Lejano Oeste, los d\u00edas de los bandidos pasaron r\u00e1pidamente.<br \/>\nHacia finales del siglo XIX el pa\u00eds estaba tan desarrollado que los jinetes salvajes se quedaron atr\u00e1s frente a la polic\u00eda con sus ayudas t\u00e9cnicas como el tel\u00e9grafo.<\/p>\n<p>Hoy en d\u00eda, el &quot;Salvaje Oeste&quot; es una leyenda, en cierto modo una leyenda demasiado glorificada, porque la realidad, tanto blancos como nativos americanos, mostr\u00f3 todos los aspectos de nuestra humanidad: sabidur\u00eda y decisiones comprometidas, as\u00ed como codicia irreflexiva y abismos. malevolencia. Y gran parte de la historia de Occidente, sobre todo la expropiaci\u00f3n y exterminio de los indios nativos, a\u00fan espera hoy una honesta reevaluaci\u00f3n.<\/p>\n<hr \/>\n<p>Lea tambi\u00e9n en &quot;Breve, conciso, curioso&quot; p\u00e1gina 33 &quot;El salvaje este&quot;.<\/p>\n<p><strong>Literatura:<br \/>\n<\/strong>Davis William C., El Lejano Oeste, Erlangen 1994.<br \/>\nHetmann Frederik, La tierra es nuestra madre, Freiburg 1998.<br \/>\nLa Farge Oliver, La gran cacer\u00eda, Olten 1961.<br \/>\nStammel, HJ, El vaquero, G\u00fctersloh 1978.<br \/>\nSteuben Fritz, Gran Jefe Tecumseh, Stuttgart 1866.<br \/>\nVanderwerth WC, Oratorio Indio, Universidad de Oklahoma 1971.<br \/>\nWilson, RL\/Martin, Greg, Buffalo Bill&#039;s Wild West, Nueva York 1992.<br \/>\nhttp:\/\/home.t-online.de\/home\/gymbarntrup\/re\/natur.html.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Ver\u00f6ffentlicht in GralsWelt 32\/2004) Rancher, Cowboys und Banditen Die Eroberung des \u201eWestens&#8220; ging mit einer wirtschaftlichen Entwicklung &#8211; um nicht zu sagen: Ressourcen-Verschwendung &#8211; einher, in der ein (oft kurzfristiger) \u201eBoom&#8220; den anderen abl\u00f6ste. 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