{"id":1048,"date":"2009-05-06T12:33:24","date_gmt":"2009-05-06T11:33:24","guid":{"rendered":"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/?page_id=1048"},"modified":"2021-12-23T12:51:00","modified_gmt":"2021-12-23T11:51:00","slug":"ein-meister-des-skurrilen","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/es\/historias-extranas\/un-maestro-de-lo-peculiar\/","title":{"rendered":"Un maestro de lo extra\u00f1o"},"content":{"rendered":"<blockquote><p>(Publicado en GralsWelt 11\/1999)<\/p><\/blockquote>\n<p><strong><em>Hubo y hay muchos bichos raros en nuestro planeta que a veces incluso se hacen un nombre. Uno de los m\u00e1s extra\u00f1os de estos outsiders es sin duda Charles Fort (1874-1932), tan conocido en el mundo anglosaj\u00f3n que dos sociedades (la &quot;Fortean Society&quot; fundada en Nueva York en 1931 y la &quot;INFO&quot; fundada en Arlington\/Virginia en 1969 = Organizaci\u00f3n Internacional Fortiana) se ocupan de sus ideas y legado. <\/em><\/strong><\/p>\n<p>Desde 1971 se le dedica una revista que contin\u00faa sus investigaciones (\u201cThe Fortian Times\u201d, Londres). Como parte de nuestra serie &quot;\u00bfGenios incomprendidos?&quot;, Siegfried HAGL presenta a Charles Fort, un &quot;maestro de lo extra\u00f1o&quot;, de quien todav\u00eda no se sabe realmente si fue un importante cr\u00edtico de la ciencia o simplemente un incansable archivero de fen\u00f3menos inexplicables y desconcertantes. ocurrencias<\/p>\n<blockquote><p><strong>El pescadero de Worcester<\/strong><em><strong><br \/>\n<\/strong><\/em><em>&quot;Crayfish and Winkles - Los te\u00f3logos ordinarios han pasado por alto los Crabs and Winkles - O Mystery versus Fishmongers.<br \/>\n<\/em><em>El 28 de mayo de 1881, cerca de la ciudad de Worcester, Inglaterra, un pescadero con una docena de ayudantes emprendedores y un convoy de vagones cargados con varios tipos de cangrejos y b\u00edgaros apareci\u00f3 en un momento desapercibido en una calle muy transitada. El pescadero y sus compa\u00f1eros agarraron sacos de b\u00edgaros y, en un frenes\u00ed, arrojaron los animales a los campos a ambos lados del camino. Corrieron a varios jardines, algunos ayudantes se subieron a los hombros de otros ayudantes, les levantaron sacos y los vaciaron sobre muros altos. Mientras tanto, otros ayudantes arrojaron b\u00edgaros de una docena de carros a la carretera a un ritmo fren\u00e9tico durante aproximadamente una milla. Mientras tanto, tambi\u00e9n otros compa\u00f1eros estaban ocupados mezclando los caracoles con los cangrejos. No fue una campa\u00f1a publicitaria. Todo se hizo en secreto. El costo puede haber ascendido a unos pocos cientos de d\u00f3lares. La columna apareci\u00f3 sin ser vista en el camino y luego se desvaneci\u00f3 en el aire misteriosamente. Hab\u00eda numerosas casas a lo largo del camino, pero nadie las vio.<br \/>\n<\/em><em>\u00bfSer\u00eda tan amable de explicar cu\u00e1l es, en nombre de algo remotamente cuerdo, mi prop\u00f3sito al contar tal historia?<br \/>\n<\/em><em>Pero no es mi historia. He admitido los detalles, pero los insert\u00e9 precisamente de acuerdo con las circunstancias. El 28 de mayo de 1881 ocurri\u00f3 un hecho cerca de Worcester, y la explicaci\u00f3n convencional fue que el responsable fue un pescadero. En la medida en que no fue observado cuando lo era, y en la medida en que no era mezquino con el barril y lo era cuando lo era, debe haberlo manejado como se describe cuando lo era.<br \/>\n<\/em><em>En Land and Water, 4 de junio de 1881, un reportero escribe que durante una violenta tormenta cerca de Worcester, toneladas de b\u00edgaros cayeron del cielo, cubriendo los campos y el camino por aproximadamente una milla. En la edici\u00f3n del 11 de junio, el editor escribe que se le han enviado varios ejemplares. Se\u00f1ala la enigm\u00e1tica circunstancia o insinuaci\u00f3n que aparece en casi todos los relatos de que se trataba de una selecci\u00f3n de seres vivos. Habla de una tremenda ca\u00edda de criaturas marinas, que no estuvo acompa\u00f1ada ni de arena, ni de grava, ni de conchas, ni de algas.<br \/>\n<\/em><em>El Worcester Daily Times, 30 de mayo, lee que Worcester se enter\u00f3 el 28 de que una lluvia milagrosa de b\u00edgaros hab\u00eda ca\u00eddo del cielo en Cromer Gardens Road y los campos y jardines circundantes. La mayor\u00eda de las personas en Worcester permanecieron incr\u00e9dulas, pero algunas se dirigieron all\u00ed. Aquellos en la fe fueron recompensados con b\u00edgaros.<br \/>\n<\/em><em>Dos lectores escribieron entonces. hab\u00edan visto los b\u00edgaros tirados en la calle antes de la tormenta, presumiblemente tirados por un pescadero. De esta manera el evento se volvi\u00f3 convencional, y de esas conjeturas surgi\u00f3 la historia del Pescadero, aunque nunca contada como lo he hecho arriba.<br \/>\n<\/em><em>El Sr. J. Lloyd Bozward, un autor cuyos comentarios meteorol\u00f3gicos ser\u00e1n familiares para los lectores de las revistas cient\u00edficas de la \u00e9poca, investig\u00f3 el asunto y los resultados aparecieron en el Worcester Evening Post del 9 de junio. En cuanto al pescadero, me refiero a su afirmaci\u00f3n de que las vincapervincas ten\u00edan un precio de 16 chelines el bushel. \u00c9l escribe que una gran \u00e1rea a ambos lados del camino estaba cubierta de b\u00edgaros, cangrejos ermita\u00f1os y cangrejos m\u00e1s peque\u00f1os de especies no especificadas. Worcester est\u00e1 aproximadamente a 30 millas (50 km) del estuario del r\u00edo Severn o aproximadamente a 50 millas (80 km) del mar. Probablemente nunca un solo pescadero en el mundo haya tenido tantos b\u00edgaros a la vez, pero sobre la posibilidad de que uno haya descartado su stock porque el mercado estaba sobresaturado, el Sr. Bozward dice: &quot;Ni el s\u00e1bado 28, ni tan tarde como el viernes 27 se pod\u00eda encontrar una b\u00edgara viva en Worcester\u201d. Los jardines y los campos estaban llenos de ella. Los jardines rodeados de altos muros. El Sr. Bozward informa de 10 sacos de b\u00edgaros, valorados en unas 20 libras esterlinas cada uno, que seg\u00fan \u00e9l se recolectaron y vendieron en los mercados de Worcester. La multitud hab\u00eda llenado ollas, sartenes, bolsas y cajas con b\u00edgaros antes de que \u00e9l llegara. \u201cLlenaron dos sacos en el jard\u00edn del Sr. Maund.\u201d Su conclusi\u00f3n es que las cosas cayeron del cielo durante la tormenta. As\u00ed que la suya es la explicaci\u00f3n torbellino.<br \/>\n<\/em><em>Suceden cosas extraordinarias, est\u00e1n veladas por convenciones y cuanto m\u00e1s banal es el velo, m\u00e1s feliz se es. Los b\u00edgaros cubren un extenso terreno a trav\u00e9s del cual discurre una carretera. Era una pescader\u00eda.<br \/>\n<\/em><em>Pero los cangrejos y el pescadero... y si el pescadero tiene b\u00edgaros, \u00bftambi\u00e9n tiene cangrejos, si es \u00e9l?<br \/>\n<\/em>De: Louis Kaplan, &quot;Sci-fi World Views, The Damned Universe of Charles Fort&quot;, Mathias Gutza Verlag, Berl\u00edn 1991, p\u00e1gina 88 y sigs.<\/p><\/blockquote>\n<p style=\"text-align: left;\" align=\"right\">Charles Fort naci\u00f3 el 6 de agosto de 1874 en Albany (Nueva York) en el seno de una familia de comerciantes de clase media de origen holand\u00e9s. Sus tendencias inconformistas eran evidentes incluso cuando era ni\u00f1o, y las dificultades con su padre de mentalidad estrictamente victoriana eran inevitables. Charles so\u00f1aba con ser naturalista, incursionaba en todo y de todo, le\u00eda infinidad de libros y desatend\u00eda los deberes que le asignaban en la tienda de abarrotes de sus padres.<br \/>\n<em>\u201cDe ni\u00f1os peque\u00f1os, nos desconcert\u00e1bamos con las inconsistencias de la Biblia, y hac\u00edamos preguntas que no pod\u00edan ser respondidas satisfactoriamente... Podr\u00edamos haber <\/em><em>no debemos permitir que se pronuncien estas herej\u00edas, pero sentimos que debe haber una forma de vida superior a la de un tendero. Aunque no sab\u00edamos exactamente de qu\u00e9 se trataba, nos atra\u00edan las cosas que no ten\u00edan nada que ver con las ciudades y la gente buena y ocupada\u201d.<\/em><\/p>\n<p>A la edad de diecisiete a\u00f1os, Charles Fort comenz\u00f3 a vender obras literarias a la prensa de Nueva York. Poco despu\u00e9s, se convierte en reportero de un peri\u00f3dico en Albany y en la ciudad de Nueva York. Todav\u00eda no ten\u00eda 20 a\u00f1os cuando fue nombrado editor en jefe de una peque\u00f1a revista, Woodhaven Independent. Le espera una prometedora carrera period\u00edstica.<\/p>\n<blockquote><p><strong>La f\u00edsica cu\u00e1ntica y los principios de la magia.<br \/>\n<\/strong><em>\u201cLos astr\u00f3nomos hacen explicaciones de cosas que los telescopios no pueden ver. Los f\u00edsicos anuncian descubrimientos que no se pueden ver con microscopios. Me pregunto si alguien puede ver siquiera una sombra de significado en la acusaci\u00f3n de que mis historias son sobre lo invisible.<br \/>\n<\/em><em>Soy un sensacionalista.<br \/>\n<\/em><em>Y se supone que la ciencia moderna, que se dice que es mi principal oponente, est\u00e1 muy alejada de m\u00ed y de mis m\u00e9todos.<br \/>\n<\/em><em>Nadie ha visto vapor. La electricidad es invisible. La ciencia de la f\u00edsica es el ocultismo. Los expertos en el uso del vapor y la electricidad son magos. La mayor\u00eda de las veces no pensamos en sus pr\u00e1cticas como brujer\u00eda, pero tenemos nuestra suposici\u00f3n de lo que se habr\u00eda pensado en etapas anteriores de esta era oscura en la que vivimos.<br \/>\n<\/em><em>La ciencia de la f\u00edsica que alguna vez se pens\u00f3 que hab\u00eda acabado con los hombres lobo, los vampiros, las brujas y otras de mis criaturas de peluche favoritas ahora es tanto una sistematizaci\u00f3n tentativa de los principios de la magia que busco en vano a profesores famosos que me hagan sentir inc\u00f3modo. podr\u00eda convertirse. Casi todos los milagros se pueden explicar racionalmente utilizando los principios de la mec\u00e1nica cu\u00e1ntica. Por ejemplo, c\u00f3mo entrar en una habitaci\u00f3n cerrada sin atravesar la pared, o c\u00f3mo saltar de un lugar a otro sin atravesar el espacio intermedio. Y los exponentes de la f\u00edsica ultramoderna se toman m\u00e1s en serio que yo solo porque mis lectores no tienen que fingir que entienden sobre lo que estoy escribiendo\u201d.<br \/>\n<\/em>De &quot;Wissentliche Weltbeblickungen&quot;, p\u00e1gina 141 y sigs.<\/p><\/blockquote>\n<p>Sin embargo, no pudo aprovechar esta oportunidad, porque sus exploraciones de lo inusual, lo anormal, lo incre\u00edble lo fascinaron tanto que dedic\u00f3 la mayor parte de su vida a estos estudios poco rentables.<\/p>\n<p>Se las arregl\u00f3 para viajar por gran parte del mundo de habla inglesa durante dos a\u00f1os (1893-1894) con un ingreso de $20 al mes. Desde Nueva Escocia y Nueva Orleans a Gran Breta\u00f1a y m\u00e1s all\u00e1 a trav\u00e9s de las Islas Canarias, St. Helena, Sud\u00e1frica de regreso a Nueva York.<\/p>\n<p>Se cas\u00f3 all\u00ed en 1896, vivi\u00f3 en circunstancias modestas y se gan\u00f3 la vida con una amplia variedad de trabajos:<br \/>\n<em>&quot;Fui vagabundo y editor, reportero, escritor de chistes, bombero, remero, corredor de apuestas, fogonero, lavaplatos...&quot;<\/em><\/p>\n<p>En 1905, Fort conoci\u00f3 al periodista Theodore Dreiser (1871\u20111945), su mentor literario y amigo de toda la vida, quien lo ayud\u00f3 a publicar cuentos. Una novela de Charles Fort tambi\u00e9n apareci\u00f3 en Nueva York en 1909. (<em>&quot;Los fabricantes marginados&quot;<\/em>).<\/p>\n<p>Pero la pasi\u00f3n de Fort es recopilar anomal\u00edas cient\u00edficas y datos &quot;malditos&quot;, que encuentra principalmente en la Biblioteca P\u00fablica de Nueva York. ser publicado en 1919 <em>&quot;El libro de los condenados&quot;<\/em> (&quot;El libro de los condenados&quot;). Por &quot;malditos&quot; Fort entiende datos y hechos rechazados (=malditos) por los cient\u00edficos:<br \/>\n<em>\u201cLa ciencia es una Fauces, o un est\u00f3mago sin cabeza y sin extremidades, unas entra\u00f1as de ameba que se sustenta absorbiendo lo asimilable y rechazando lo indigesto. Abundan los torbellinos y las trombas marinas, y la presencia ocasional de lechuzas ligeramente fosforescentes parece tolerable. Mediante el uso de un proceso de selecci\u00f3n de datos que elimina lo objetable e incorpora lo deseable, la ciencia ahorra muchos dolores de cabeza\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Desde 1920 en adelante, Fort estuvo en Londres varias veces durante per\u00edodos m\u00e1s largos para realizar m\u00e1s investigaciones en la biblioteca del Museo Brit\u00e1nico. Cuando se queda ciego de un ojo, presumiblemente debido al exceso de trabajo, tiene que interrumpir su b\u00fasqueda de lo extra\u00f1o, pero puede publicar m\u00e1s libros (1923:<em> &quot;Nuevas tierras&quot;<\/em> &quot;nueva tierra&quot; alemana; 1931: <em>&quot;\u00a1Lo!&quot;<\/em>, dt. &quot;\u00a1All\u00ed!&quot;). Su trabajo fue reconocido y en 1931 se fund\u00f3 la &quot;Fortean Society&quot; en el Hotel Placa de Nueva York, con el objetivo de difundir la mentalidad y las ideas de Charles Fort. Charles Fort muri\u00f3 de una afecci\u00f3n card\u00edaca en 1932 a la edad de 57 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Hoy, Charles Fort es bien conocido en el mundo de habla inglesa. Sus colecciones publicadas con humor de sucesos inexplicables e incre\u00edbles (lluvia de peces del cielo, lluvia de sangre, avistamiento de objetos (\u00bfOVNI?), mensajes extraterrestres, travesuras astron\u00f3micas) parecen tener un atractivo m\u00e1gico para los anglosajones. Para los lectores de habla alemana, sus obras, descritas como &quot;bromas&quot;, se han vuelto accesibles recientemente. No son del agrado de todos, y dos lecturas de muestra para comenzar (ver recuadro) pueden permitir a los lectores decidir por s\u00ed mismos si profundizar m\u00e1s en el fen\u00f3meno sumamente curioso de Charles Fort.<\/p>\n<p>Lo que recopil\u00f3 meticulosamente durante d\u00e9cadas de trabajo minucioso y detallado nos parece hoy una mezcolanza ca\u00f3tica de errores de observaci\u00f3n, fen\u00f3menos inexplicables, efectos mal interpretados y apariencias trascendentes, en cuya plenitud nadie ha sido capaz de poner orden y sistema para encontrar m\u00e1s ideas, con las que so\u00f1\u00f3 Charles Fort. Probablemente todav\u00eda tomar\u00e1 algo de tiempo y esfuerzo antes de que sepamos si el \u00fanico exc\u00e9ntrico fue un cr\u00edtico importante de la ciencia o simplemente un archivista incansable de lo extra\u00f1o.<\/p>\n<p><strong>Literatura:<br \/>\n<\/strong><em>Fort, Charles: &quot;El libro de los condenados&quot;, Dos mil uno, Frankfurt, 1995.<br \/>\n<\/em><em>Fort, Charles: &quot;Neuland&quot;, dos mil uno, Frankfurt, 1996.<br \/>\n<\/em><em>Fort, Charles: &quot;Da&quot;, dos mil uno, Frankfurt, 1997.<br \/>\n<\/em><em>Kaplan, Louis: &quot;Visiones cient\u00edficas del mundo&quot;, Mathias Gutza, Berl\u00edn, 1991.<br \/>\n<\/em><em>Magin, Ulrich: &quot;El viaje en el cometa&quot;, dos mil uno, Frankfurt, 1997.<br \/>\n<\/em><em><strong>Revistas fortianas:<br \/>\n<\/strong><\/em><em>Fortean Times, 20 Paul Street, Frome, Somerset BA 111 DX Reino Unido.<br \/>\n<\/em><em>Extra\u00f1o, P.0. Box 2246, Rockville, MD 20847 EE. UU.<\/em><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Ver\u00f6ffentlich in GralsWelt 11\/1999) Es gab und gibt viele Sonderlinge auf unserem Planeten, die manchmal sogar von sich Reden machen. Einer der merkw\u00fcrdig\u00adsten unter diesen Au\u00dfenseitern ist zweifellos Charles Fort (1874\u20111932), der im angels\u00e4chsischen Sprachraum so bekannt ist, dass zwei Gesellschaften (die 1931 in New York gegr\u00fcn\u00addete \u201eFortean Society&#8220; und die 1969 in Arlington\/Virginia entstandene [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[],"class_list":["post-1048","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-merkwuerdige-geschichten"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.5 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Ein Meister des Skurrilen &#8211; SiegfriedHagl.com<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/es\/historias-extranas\/un-maestro-de-lo-peculiar\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Ein Meister des Skurrilen &#8211; SiegfriedHagl.com\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"(Ver\u00f6ffentlich in GralsWelt 11\/1999) Es gab und gibt viele Sonderlinge auf unserem Planeten, die manchmal sogar von sich Reden machen. 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