{"id":1037,"date":"2009-05-06T12:22:32","date_gmt":"2009-05-06T11:22:32","guid":{"rendered":"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/?page_id=1037"},"modified":"2022-10-11T16:44:16","modified_gmt":"2022-10-11T15:44:16","slug":"der-tod-aus-dem-all","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/es\/ciencias\/la-muerte-desde-el-espacio\/","title":{"rendered":"Muerte desde el espacio"},"content":{"rendered":"<blockquote><p>(Publicado en GralsWelt 9\/1998)<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>Los resultados de las \u00faltimas investigaciones muestran claramente que en la historia de la Tierra ha habido colisiones mucho m\u00e1s devastadoras con cometas o planetas menores de lo que se supon\u00eda anteriormente. Estos llamados &quot;impactos&quot; destruyeron repetidamente la vida en la tierra como &quot;muerte desde el espacio&quot;. El editor de GralsWelt, Siegfried HAGL, describe el desarrollo de la &quot;investigaci\u00f3n de impacto&quot; y ofrece una perspectiva de las opciones de protecci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p><strong>La tierra bajo ataque<\/strong><\/p>\n<p>Los fil\u00f3sofos griegos postularon una vez un cielo perfecto con cuerpos ideales que siguen sus \u00f3rbitas de acuerdo con un orden divino eterno. Esta visi\u00f3n del mundo de Arist\u00f3teles fue v\u00e1lida durante toda la Edad Media, e incluso la gente del Renacimiento tuvo dificultades para reconocer el descubrimiento de las manchas solares, ya que un cuerpo celeste como el sol ten\u00eda que ser &quot;inmaculadamente puro&quot;.<\/p>\n<blockquote><p><em>\u00a0&quot;Los grandes <\/em>desastres<em> fueron siempre una necesidad del desarrollo, pero no la ruina de tantos pueblos, que siempre ha estado asociada a \u00e9l.<\/em><\/p>\n<p><em>Si la gente no hubiera renunciado descuidada y maliciosamente a la conexi\u00f3n con los ayudantes esenciales y las alturas brillantes, \u00a1siempre habr\u00edan sido advertidos de cada necesidad a tiempo y habr\u00edan sido conducidos lejos de las \u00e1reas en peligro para evitar la destrucci\u00f3n!\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/em>Abd-ru-shin (1875 - 1941).<\/p><\/blockquote>\n<p>Cuando la &quot;nueva astronom\u00eda&quot; de Cop\u00e9rnico, Kepler, Galileo y Newton desarroll\u00f3 una visi\u00f3n del mundo helioc\u00e9ntrica, la inmutabilidad de los cuerpos celestes se mantuvo firme durante mucho tiempo.<\/p>\n<p>Incluso a fines del siglo XVIII, los informes de ca\u00eddas de meteoritos se consideraban un error grave, un fraude o una invenci\u00f3n, y la erudita Academia de Ciencias de Francia ridiculiz\u00f3 al alcalde de un pueblo que estaba observando a uno de sus conciudadanos y a muchos de sus conciudadanos con lenguas de fuego y se inform\u00f3 un choque relacionado con el rugido de un b\u00f3lido (una bola de fuego).<\/p>\n<p>Luego, en el siglo XIX, los meteoros que llegaron a la superficie comenzaron a recolectarse con entusiasmo como la \u00fanica forma de preservar y analizar el material extraterrestre.<\/p>\n<p>Se suprimi\u00f3 la idea de que los escombros m\u00e1s grandes tambi\u00e9n podr\u00edan golpear y causar estragos, y los cr\u00e1teres de impacto en la luna que no pod\u00edan pasarse por alto se interpretaron como de origen volc\u00e1nico. Se consideraba casi imposible que un cometa o un planeta menor (planetoide, asteroide) pudiese chocar contra la tierra y desencadenar una cat\u00e1strofe a modo de &quot;impacto&quot;.<\/p>\n<p>No fue hasta que el ganador del Premio Nobel Luis \u00c1lvarez (1911 \u2013 1988) y su hijo Walter en 1980 pudieron atribuir la inexplicable extinci\u00f3n de los dinosaurios hace 65 millones de a\u00f1os al impacto de un cuerpo celeste que se inici\u00f3 una seria discusi\u00f3n especializada sobre la posibilidad de una colisi\u00f3n entre la tierra y otra estrella.<\/p>\n<p>Luego se descubri\u00f3 el enorme cr\u00e1ter del &quot;impacto de dinosaurio&quot; en el Golfo de M\u00e9xico, y le siguieron otros cr\u00e1teres que antes se hab\u00edan pasado por alto. Por ejemplo, el N\u00f6rdlinger Ries, que solo se reconoci\u00f3 como una secuencia de impacto mucho despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial, est\u00e1 cerca de nosotros.<\/p>\n<p>A partir de 1973, el astr\u00f3nomo Eugene Shoemaker, asesinado recientemente por accidente, comenz\u00f3 a estudiar los planetoides que orbitan cerca de la Tierra para anticipar posibles colisiones e iniciar contramedidas. A Shoemaker tambi\u00e9n se le atribuye (junto con su colega Levy) el descubrimiento del cometa S-L 9, que golpe\u00f3 a J\u00fapiter en 1994.<\/p>\n<p>De una manera detallada que es comprensible para todos, Alexander y Edith Tollmann luego describieron los eventos del Diluvio como un choque de la tierra con un cometa en su \u00e9xito de ventas &quot;Y el Diluvio existi\u00f3&quot; y mostraron el curso de esta cat\u00e1strofe global alrededor de 9,500 hace a\u00f1os, que fue mucho m\u00e1s all\u00e1 de 90 % de las personas que viv\u00edan en ese momento pueden haber sido v\u00edctimas.<\/p>\n<p>Seg\u00fan este importante libro, el impacto del diluvio provoc\u00f3 un terremoto de proporciones inimaginables, acompa\u00f1ado de erupciones volc\u00e1nicas. Un hurac\u00e1n de calor que avanz\u00f3 a una velocidad de 1.000 km\/h parti\u00f3 \u00e1rboles e incendi\u00f3 bosques. Cantidades gigantescas de \u00f3xidos de nitr\u00f3geno cayeron como lluvia \u00e1cida. Solo entonces lleg\u00f3 el diluvio: los maremotos se estrellaron contra los continentes. Part\u00edculas de polvo lanzadas al aire oscurecieron el sol; un enfriamiento dr\u00e1stico sigui\u00f3, dependiendo de la latitud geogr\u00e1fica, inviernos que duraron meses o a\u00f1os.<\/p>\n<p>No es de extra\u00f1ar que esta cat\u00e1strofe dejara un fuerte trauma en los pocos supervivientes, que a\u00fan hoy tiene efectos como el miedo a los cometas, el miedo al fin del mundo, o el esfuerzo por prever el pr\u00f3ximo &quot;fin del mundo&quot; con la ayuda de astrolog\u00eda, astronom\u00eda o religi\u00f3n y cuidarse f\u00edsica y mentalmente para adaptarse a ella.<\/p>\n<p><strong>Peligro de impacto: \u00bfAlarmismo o advertencia?<\/strong><\/p>\n<p>Mientras tanto, ha comenzado la discusi\u00f3n sobre la probabilidad de impactos e incluso Hollywood ha descubierto el tema. Constantemente se encuentran nuevos rastros de cr\u00e1teres de impacto en todos los continentes, y cada vez m\u00e1s cient\u00edficos aceptan el peligro amenazante del cosmos, que est\u00e1 subrayado por muchas observaciones:<\/p>\n<ul class=\"unIndentedList\">\n<li>Todo el mundo conoce el cr\u00e1ter del meteorito cerca de Winslow (Arizona), una atracci\u00f3n tur\u00edstica. Un cuerpo celeste choc\u00f3 hace unos 50.000 a\u00f1os con una velocidad de 20 km\/sy una masa de unos pocos millones de toneladas. Si tal proyectil golpea una gran ciudad, ser\u00eda destruida.<\/li>\n<li>Se estima que el meteoro de Tunguska, que cay\u00f3 en Siberia en 1908, tiene unos 60 m de di\u00e1metro. Destruy\u00f3 una zona forestal de m\u00e1s de 1.000 km<sup>2<\/sup>despu\u00e9s de explotar en el aire.<\/li>\n<li>El 8 de diciembre de 1992, el planetoide Toutatis pas\u00f3 junto a la Tierra a unas 9 veces la distancia de la Luna a 140 000 km\/h (39 km\/s). Su di\u00e1metro se da de 1,5 a 3 km. En el a\u00f1o 1999 probablemente se acercar\u00e1 un poco m\u00e1s a la tierra. En caso de colisi\u00f3n habr\u00eda que temer una cat\u00e1strofe comparable a la extinci\u00f3n de los dinosaurios.<\/li>\n<li>El 18 de mayo de 1996, un planetoide de aproximadamente 100 m pas\u00f3 junto a la Tierra a una distancia de solo 450 000 km (un poco m\u00e1s lejos que la Luna), m\u00e1s cerca que cualquier otro objeto de di\u00e1metro comparable jam\u00e1s observado.<\/li>\n<li>En octubre de 2028, el asteroide 1997 XF 11 podr\u00eda acercarse a 50 000 km de la Tierra (alrededor de 1\/7 de la distancia a la Luna o 4 di\u00e1metros de la Tierra).<\/li>\n<li>En agosto del a\u00f1o 2126, se espera que el cometa Swift-Turtle se acerque mucho a la Tierra.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Para disipar cualquier duda sobre la posibilidad de colisiones c\u00f3smicas, en julio de 1994 los astr\u00f3nomos observaron el impacto del cometa Shoemaker-Levy (S-L 9) en J\u00fapiter.<\/p>\n<p>Una evaluaci\u00f3n de los datos disponibles muestra, en promedio estad\u00edstico, que un cuerpo con un di\u00e1metro de 100 m o m\u00e1s golpea nuestro globo cada 10.000 a\u00f1os.<\/p>\n<p><strong>Historia mundial: \u00bfuna cadena de cat\u00e1strofes?<\/strong><\/p>\n<p>Tenemos que aceptar el hecho de que en el pasado siempre ha habido impactos que han arrasado regiones enteras, continentes o, en casos extremos, casi toda la tierra. Esto da como resultado una nueva imagen del desarrollo y la historia cultural.<\/p>\n<p>En la perspectiva cl\u00e1sica, la <em>historia de vida<\/em> una tendencia ascendente continua impulsada por las mutaciones y selecciones de Darwin. Los cortes dr\u00e1sticos, las interrupciones catastr\u00f3ficas, la destrucci\u00f3n de gran parte del mundo animal y vegetal como consecuencia de las cat\u00e1strofes c\u00f3smicas no estaban previstas. Se hace necesario incluir los impactos en la historia natural y alejarse de la imagen de desarrollo ascendente continuo.<\/p>\n<p>No diferente en el <em>historia cultural<\/em>: Si las estad\u00edsticas son correctas, entonces desde la Era Paleol\u00edtica hace un mill\u00f3n de a\u00f1os, la humanidad ha experimentado y sobrevivido quiz\u00e1s a 100 impactos de diversa magnitud. Algunos de estos pueden haber ca\u00eddo en \u00e1reas deshabitadas, otros solo tuvieron un impacto regional. Sin embargo, es probable que algunas colisiones hayan hecho retroceder, tal vez casi destruido, culturas en desarrollo, lo que oblig\u00f3 a los sobrevivientes a comenzar de nuevo en niveles m\u00e1s bajos. As\u00ed es como pueden entenderse las desconcertantes discontinuidades en el surgimiento de nuestra civilizaci\u00f3n. Por ejemplo, que alrededor del 15.000 a.C. fueron inventados, luego cayeron en el olvido, solo para ser inventados por segunda vez muchos milenios despu\u00e9s.<\/p>\n<p>Estas experiencias de impacto se han abierto camino en leyendas, cuentos de hadas, ritos y ense\u00f1anzas religiosas, y todav\u00eda se pueden encontrar rastros de ellas en rincones ocultos de nuestro subconsciente.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 podemos hacer?<\/strong><\/p>\n<p>Hasta hace unas d\u00e9cadas, los impactos se consideraban un destino inevitable impuesto por el despiadado accidente del universo; o fueron vistos como el castigo de Dios por las malas acciones humanas. En ambos casos, la tierra, la humanidad, estaba indefensa ante la amenaza del cosmos, sin ninguna posibilidad de ayuda. Lo \u00fanico que se pod\u00eda esperar era el poder de la oraci\u00f3n...<\/p>\n<p>En nuestros d\u00edas, por primera vez, existe la posibilidad de enfrentar activamente la amenaza c\u00f3smica. Entonces ser\u00edan necesarias dos cosas para una \u201cprofilaxis de impacto\u201d deseable: observaci\u00f3n y defensa.<\/p>\n<p><strong><em>1ra observaci\u00f3n:<\/em><\/strong> Solo puede protegerse de los peligros reconocidos, por lo que el &quot;reconocimiento enemigo&quot; es lo primero:<\/p>\n<ul class=\"unIndentedList\">\n<li>Las estrellas que pueden acercarse peligrosamente a la Tierra deben descubrirse a tiempo y sus \u00f3rbitas deben calcularse con precisi\u00f3n por adelantado. Para planetas menores o cometas con periodos orbitales cortos (menos de 50 o tal vez 100 a\u00f1os) esto parece posible. La b\u00fasqueda de estos peligrosos vecinos ha comenzado, pero queda mucho por hacer. Se estima que hay unos 2.000 asteroides que &quot;cruzan la tierra&quot; con un di\u00e1metro de m\u00e1s de 1 km, que en caso de impacto desencadenan cat\u00e1strofes globales que ponen en peligro la civilizaci\u00f3n. Se descubren alrededor de 7 % de ellos. Los objetos con un di\u00e1metro de m\u00e1s de 100 m, que pueden destruir regiones enteras, se estiman en 300.000. Y trozos m\u00e1s peque\u00f1os de 20 m de di\u00e1metro y m\u00e1s grandes, suficientes para destruir una ciudad, puede haber hasta 100 millones. Por suerte hay ordenadores y m\u00e9todos de medici\u00f3n automatizados, de lo contrario habr\u00eda que desesperarse con la cantidad de cuerpos astron\u00f3micos a tener en cuenta.<\/li>\n<li>Se vuelve m\u00e1s dif\u00edcil con los cometas, que tienen per\u00edodos orbitales muy largos (m\u00e1s de 200 a\u00f1os) o quiz\u00e1s no pertenecen en absoluto a nuestro sistema solar. Los astr\u00f3nomos a menudo descubren estos cometas solo meses o incluso semanas antes de que se acerquen a la Tierra, y el tiempo para las contramedidas concebibles se est\u00e1 acabando.<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong><em>2. Defensa activa:<\/em><\/strong> Nuestra tecnolog\u00eda espacial es muy avanzada y vivimos en la primera civilizaci\u00f3n en la historia humana que tiene una posibilidad razonable de desviar o destruir un cuerpo celeste que golpear\u00eda la Tierra. Una meta ut\u00f3pica a primera vista, pero que no parece inalcanzable. Por una vez, el costo no deber\u00eda ser un problema en este caso, e incluso si todos los pa\u00edses del mundo desviaran 10 %, 20 % o m\u00e1s de su presupuesto de armamento para evitar la mayor de todas las amenazas posibles, a la larga la humanidad solo podr\u00eda ganar . Como los cr\u00edticos pueden calumniar a los &quot;guerreros fr\u00edos sin trabajo&quot; en busca de nuevos &quot;juegos de Star War&quot;, la amenaza del espacio es demasiado real para tomarla a la ligera.<\/p>\n<p>Las siguientes opciones de defensa ya se est\u00e1n investigando en los c\u00edrculos de la NASA y otros organismos cient\u00edficos:<\/p>\n<ul class=\"unIndentedList\">\n<li>Para un peque\u00f1o planetoide de menos de 100 m de di\u00e1metro, cuya \u00f3rbita se conoce, una explosi\u00f3n relativamente peque\u00f1a en el perihelio (el punto m\u00e1s cercano al sol) puede ser suficiente para alterar su \u00f3rbita de una manera que evite el peligro para la Tierra. Los explosivos convencionales, colocados en el lugar correcto por un cohete y detonados con precisi\u00f3n, podr\u00edan ser suficientes. Un plan que suena ut\u00f3pico pero no imposible.<\/li>\n<li>Los objetos con un di\u00e1metro de 100 my m\u00e1s requieren dispositivos explosivos nucleares. No se recomienda diseccionar solo el planetoide o el cometa en varios pedazos, cada uno de los cuales es suficiente para destruir una gran ciudad. Habr\u00eda que lograr un cambio de rumbo. Una bomba de neutrones detonada muy cerca del objeto objetivo podr\u00eda vaporizar material en el cuerpo celeste. El retroceso de la materia que se evapora podr\u00eda empujarla a una \u00f3rbita inofensiva para la Tierra. Cuanto mayor sea el cuerpo a desviar y cuanto m\u00e1s se acerque a la tierra, mayores ser\u00e1n los artefactos explosivos necesarios y, en casos extremos, las armas nucleares, que a\u00fan no existen, parecen necesarias.<\/li>\n<li>Si no te gusta la opci\u00f3n de las armas nucleares, puedes probar otra idea del arsenal de armas antimisiles: empaquetas bolas de tungsteno en la cabeza de un cohete y las lanzas al espacio hacia el cometa o el planetoide. Cuando las balas y el objetivo chocan a velocidades c\u00f3smicas, las balas se adentran, generando un calor intenso dentro del cuerpo astron\u00f3mico, vaporizando su roca y rompiendo el objetivo en peque\u00f1os trozos que se queman en la atm\u00f3sfera terrestre.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Estas armas defensivas tendr\u00edan que estar listas en la Tierra o en \u00f3rbita para poder ser dirigidas a su objetivo a tiempo. Antes de enviarlos, debe conocer la naturaleza del objeto a repeler. En un meteoro de hierro, las balas de tungsteno no har\u00edan mucho, y un cuerpo de conglomerados sueltos podr\u00eda convertirse en escombros que podr\u00edan hacer que la Tierra sea a\u00fan m\u00e1s peligrosa que el estado inicial. \u00a1As\u00ed que todav\u00eda hay mucho conocimiento por adquirir antes de que podamos esperar una profilaxis de impacto confiable! El suministro de armas nucleares de potencia explosiva hasta ahora desconocida tampoco es una alternativa agradable, que todav\u00eda requiere algunos preparativos pol\u00edticos para hacer imposible cualquier uso indebido concebible.<\/p>\n<p>Desafortunadamente, en 1997, el presidente estadounidense Clinton detuvo un proyecto de la NASA que en 1999 ten\u00eda la intenci\u00f3n de enviar una peque\u00f1a nave espacial al asteroide Tautatis para aprender detalles sobre este problem\u00e1tico vecino espacial como un primer paso hacia la preparaci\u00f3n para impactos.<\/p>\n<p>Pero la b\u00fasqueda de planetoides y cometas que puedan poner en peligro la Tierra est\u00e1 en marcha; se discuten las posibilidades de defensa contra estas amenazas del espacio. Es de esperar que la conciencia aumente en todas partes del mundo y que haya suficiente tiempo antes del pr\u00f3ximo impacto amenazante para proteger nuestra civilizaci\u00f3n contra la mayor de todas las amenazas concebibles en la medida de lo humanamente posible.<\/p>\n<p>Lea tambi\u00e9n <a href=\"https:\/\/www.siegfriedhagl.com\/es\/ciencias\/violencia-del-cielo\/\">&quot;Violencia del cielo&quot; <\/a>en \"Ciencia<\/p>\n<h5>Literatura:<\/h5>\n<p>Tollmann, Alexander y Edith: &quot;El a\u00f1o mundial est\u00e1 llegando a su fin&quot;, B\u00f6hlau\u2011Verlag, Viena, Colonia, Weimar 1998.<\/p>\n<p>Tollmann, Alexander y Edith: &quot;Y el diluvio existi\u00f3&quot;, Droemer-Knaur, Munich 1993.<\/p>\n<p>Jaroff, Leon: &quot;\u00a1Salva la Tierra!&quot;, en TIME, n\u00famero especial &quot;La era del descubrimiento&quot;, invierno de 1997\/98.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Ver\u00f6ffentlicht in GralsWelt 9\/1998) J\u00fcngste Forschungsergebnisse belegen eindeutig, dass es in der Erdgeschichte weitaus h\u00e4ufiger vernichtende Zusammenst\u00f6\u00dfe mit Kometen oder Kleinplaneten gegeben hat, als bisher angenommen. 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